El sionismo no es una religión, no es una etnia, es una ideología política. Y como tal puede provocar adhesiones, rechazos o indiferencia.

EL SIONISMO NO ES UNA RELIGIÓN. ES UN PARTIDO POLÍTICO

Por el Llamamiento Judío Argentino

En estos días se publicó la noticia de una entrevista entre directivos de la DAIA y la Ministra de Justicia y Derechos Humanos Marcela Losardo. En declaraciones a diversos medios el presidente de la DAIA Jorge Knoblovits dio cuenta de los motivos de la entrevista que discurrió protocolarmente y donde se le explicó a la Ministra la función de la DAIA en contra del antisemitismo y de todo otro tipo de discriminación a colectivos que la sufran.

Por el Llamamiento Judío Argentino

NAC&POP

17/01/2020

En estos días se publicó la noticia de una entrevista entre directivos de la DAIA y la Ministra de Justicia y Derechos Humanos Marcela Losardo.

En declaraciones a diversos medios el presidente de la DAIA Jorge Knoblovits dio cuenta de los motivos de la entrevista que discurrió protocolarmente y donde se le explicó a la Ministra la función de la DAIA en contra del antisemitismo y de todo otro tipo de discriminación a colectivos que la sufran.

Agregó que le pidieron el apoyo a una propuesta de la entidad para modificar la Ley Antidiscriminatoria introduciendo al antisionismo como una forma de antisemitismo.

En esa línea, al calificarlo como una conducta discriminatoria, le alcanzarían las sanciones de la ley.

Toda ley, después de varias décadas de puesta en vigor y en función de la experiencia adquirida, puede requerir modificaciones que mejoren su aplicación o tengan en cuenta nuevos fenómenos sociales que merezcan ser tenidos en cuenta, pero no es ese el caso de la ley antidiscriminatoria.

La ley 23592 tiene más de treinta años de vigencia y las falencias que se han producido en ese terreno, no derivan de su contenido sino en muchos casos del contorno político y cultural en el cual se la ha aplicado.

No hay justificaciones legítimas para la propuesta de DAIA: El sionismo no es una religión, no es una etnia, es una ideología política.

Y como tal puede provocar adhesiones, rechazos o indiferencia.

Todo esto parte de una confusión, sostenida adrede por sectores de derecha de las colectividades judías de todo el mundo, que usufructúan de ella para victimizarse. También para descalificar toda crítica a la política de la derecha israelí como antisemitismo y no como una opinión política contraria.

No son lo mismo los términos judío – en toda su diversidad-, sionismo, israelí ni religión judía.

Cada uno de ellos expresan una fracción de la pluralidad del pueblo judío que en algunos casos pueden coincidir pero no todas ellas en una misma persona.

No se nos escapa que es problema que tiene sus complejidades.

Hay antisemitas que sí utilizan el antisionismo como pantalla para dar rienda suelta a su judeofobia, pero hay personas que sostienen una opinión crítica al sionismo como ideología política y no por eso son antisemitas.

Más aún, hay importantes sectores de las colectividades judías en todo el mundo, incluso en Israel, que se manifiestan contrarios al sionismo.

¿Son ellos también antisemitas?

El LLAMAMIENTO Judío Argentino, representativo de una parte de la colectividad argentino judía, al igual que DAIA, alerta sobre las intenciones ocultas de esta propuesta de modificación, porque supondría una orientación contraria a los objetos de la ley 23592, al tiempo que abriría la puerta a otras demandas que más que bregar por dichos objetivos, servirían de mordaza a la libertad de expresión.

LL/