En lo económico, político y religioso

FUNDAMENTALISMO E IMPERIO EN AMÉRICA LATINA

Por Wim Dierckxsens y Walter Formento

Este trabajo tiene su punto de partida cuando el Continentalismo Financiero Norteamericano dio inicio a su ataque defensivo para subordinar y coordinar a toda Sudamérica de México a Argentina y desde Perú a Brasil, a lo largo y ancho de Sudamérica. Este ataque del Continentalismo norteamericano se desarrolla a través de sucesivos golpes de estado en distintos países nacionales y plurinacionales, donde el de mayor trascendido es el golpe de estado sudamericano en Bolivia.

 

 

Por Wim Dierckxsens y Walter Formento

 

A modo de Introducción

Este trabajo tiene su punto de partida cuando el Continentalismo Financiero Norteamericano dio inicio a su ataque defensivo para subordinar y coordinar a toda Sudamérica de México a Argentina y desde Perú a Brasil, a lo largo y ancho de Sudamérica. Este ataque del Continentalismo norteamericano se desarrolla a través de sucesivos golpes de estado en distintos países nacionales y plurinacionales, donde el de mayor trascendido es el golpe de estado sudamericano en Bolivia. Que va acompañado también de intentos y procesos de golpe en México, Chile, Brasil, Ecuador, Argentina, etc. En Brasil estos ya venían sucediendo desde la destitución de Dilma Rousseff y la prisión de Lula, ambos casos se han demostrado que fueron por causas injustificadas, “diseñadas a medida” por un sistema judicial corrompido y por un sistema electoral donde el “uso” de la inteligencia artificial y del Big Data permitieren hechos golpistas de nuevo tipo, al manipular tecnológicamente el proceso electoral hasta corromperlo.

El golpe de estado, usando cualquier tipo de medios e instrumentos, se ha convertido para el continentalismo norteamericano en el modo de tratar  de resolver su declive estratégico histórico demorando su “caída”, si bien ya no puede parar el declive de sus capacidades estratégicas como potencia internacional. Aunque aún mantiene uno de los mayores arsenales nucleares militares, la capacidad y decisión de “usarlo” se encuentra fracturada. Porque también se encuentran en ese estado sus capacidades económico-estratégicas y técnico-militares, divididas en distintos países la deslocalización de sus transnacionales principalmente en el Asia-pacifico, y lo técnico-militar en diferentes unidades-países de la OTAN, que solo se pueden implementar unificadas a partir de una coordinación que ya no controla el continentalismo norteamericano.

Esta situación de declive estratégico norteamericano, agudizado en su momento de perestroika norteamericana 2019-20201, es lo que se manifiesta en la amplitud y agresividad de los golpes de estado en Sudamérica que lleva adelante. Una potencia en situación de declive estratégico siempre se manifiesta en su mayor agresividad en general y particularmente desde lo técnico-militar, por su declive económico- tecnológico. Se manifiesta militarizando la sociedad civil, tal cual lo realizo más nítidamente Alemania, Japón, Italia entre 1910-1950. Incluso  Estados Unidos desde 1933 en adelante.

El golpe sudamericano en Bolivia 20192, muestra de manera clara y contundente como el Continentalismo norteamericano instrumenta y usa en el golpe de estado tanto lo militar como lo paramilitar, lo policial como lo parapolicial, la Inteligencia Artificial, la guerra sicología y la instrumentación de las nuevas religiones de diseño específico para la confrontación y acción directa. Y lo usa para fracturar sociedades civiles y promover enfrentamientos que implican y legitiman el asesinato del adversario devenido en enemigo. Religiones de uso específico que fanatizan para fracturar a la sociedad civil y enfrentarlas entre sí. Religiones que tienen una raíz histórica en el protestantismo como opción por el capitalismo, pero que desde principios del siglo pasado de manera incipiente y a partir de 1969-70 con mucha fuerza toman un  nuevo rumbo. Observamos primero con Rockefeller como mentor y más específicamente hoy con la perestroika norteamericana, con las nuevas líneas evangélicas pentecostales y neo pentecostales que muestran un diseño artificial nuevo y que se organización a partir de la opción por la “prosperidad” financiera, por el negocio económico financiero de proveer la bendición y luego, es su enemigo quien obstruye el proceso de prosperidad, llevando al fanatismo de la fractura étnica, racial, etc.

En Bolivia, el golpe sudamericano del continentalismo norteamericano mostrara toda su crudeza, toda su diversidad de instrumentos para frenar su declive, en su batalla por destruir a los oponentes. Lo hará principalmente en Bolivia por su rol geoestratégico para la región: por sus minerales, su gas, por su complejo sojero, por su posición geográfica y por ser el lugar de transito y asiento de la nueva ruta de la seda sudamericana que va desde el Océano Atlántico en Santos en Brasil, pasando por Paraguay, recorriendo Bolivia y saliendo al Océano Pacifico por Perú.

Todos estos elementos son los que trabajaremos en este artículo teniendo como eje central las funciones de estas nuevas religiones de diseño específico en un mundo en crisis estructural y en un momento de ésta donde se agudizan todas las confrontaciones y emergen las dimensiones de la realidad en toda su expresión y crudeza.

El imperio norteamericano y el evangelio de prosperidad

En el periodo que va entre el final militar de la Segunda Guerra Mundial 1944 y cuando estalla la Guerra de Corea en 1950, el Continentalismo Financiero Norteamericano reafirmó su poderío militar en el contexto de la bipolaridad de la guerra fría y en lo económico acumuló más del 75 por ciento del oro monetario del mundo. El oro fue el respaldo para el dólar como moneda internacional de reserva desde Bretton Woods en 1944 hasta principios de los años 70. Estados Unidos con superávit comercial en ese periodo y con sus grandes reservas en oro, podía entonces comprar y reconstruir las grandes industrias de la Europa y del Asia pacifico derrotados y de la América Latina en su patio periférico.

Para ´anexar´ a América Latina, la política exterior de EEUU hacia el continente entre 1950-1970, busca enfrentar la expansión del “comunismo” y entre 1970-1990 desarrolló un frente para confrontar al “marxismo” para frenar la teología de liberación y los procesos revolucionarios en el continente. Tras una “gira” que realiza en 1968 Nelson Rockefeller, entonces vicepresidente de Richard Nixon, por América Latina un año después se emite el ´Informe Rockefeller´. En este la Comisión plantea taxativamente que la Iglesia Católica no era “un aliado seguro para Estados Unidos”

En 1912, el presidente Franklin Roosevelt ya lo había dicho así: “Creo que será larga y difícil la absorción de estos países por EE.UU., mientras sean países católicos”. El informe Rockefeller afirma, que el catolicismo con su teología de liberación era “un centro peligroso de revolución potencial, como ya se dio diez años antes en Cuba”. Aunque el proceso revolucionario cubano 1952-1961 fuera anterior, aunque tenga más que ver con las fracturas en el establisment-de-poder-profundo norteamericano (Deep State) desde 1950, que se manifestaran en la presidencia de Kennedy (católico e industrialista) y en su asesinato en el marco de esa fractura del estado profundo en su fase pos segunda guerra mundial. De todos modos, el informe sitúa a la Iglesia Católica como la causa fundamental y obstáculo principal de no poder implementar sus políticas de “control poblacional”4 necesarias para frenar el potencial revolucionario en el continente. Incluso llegó a recomendaría a su gobierno reemplazar a los católicos latinoamericanos por “otro tipo de cristianos”, promoviendo las llamadas “sectas” que brotaban del árbol pentecostal estadounidense.

En este contexto surgen la “Iglesia Electrónica” y su ´mercado religioso´ con los tele-evangelistas como Billy Graham, Oral Roberts, Jerry Falwell y Jimmy Swaggart, evangelista éste de corta carrera televisiva por filtrarse la información de ser habitué de prostíbulos, y por el club 700 con su referente Pat Roberson, aquel que pedía en TV a Dios un franco tirador para liquidar a Hugo Chávez Frías, y que tenía como accionista mundial a las petroleras, y con nuevos movimientos que trajeron sus medios de comunicación propios y siempre creciendo en base al evangelio de prosperidad llegando hasta la política, con diputados venidos del Concilio Latinoamericano en Nueva York.

Este ´imperialismo religioso´ buscara conquistar espacio en América Latina con un evangelio explícitamente político. Los tele-evangelistas tienen una predicación fundamentalista, y cada tele-evangelista busca construir infraestructuras fuertes en la tele-difusión para conquistar el mayor espacio posible. La capacidad de ir por los medios electrónicos masivos estaba condicionada al poder económico. Entre ellos se destacaran hombres de negocios como Robertson, Falwell y Swaggart entre otros quienes tuvieron una amplia cobertura en América latina. Crearon su propia empresa, con una gran infraestructura que asegura su existencia a través de la recolección de fondos, con la venta del espacio sagrado, para  la construcción de sus gigantescos centros televisivos. Muchas de estas técnicas han sido adoptadas por tele-evangélicos latinoamericanos, así como en diferentes programas radiales evangélicos más accesibles en las zonas rurales.

En ese contexto, se desarrolló el “evangelio de prosperidad”, que polemizaba y antagonizaba con la teología de la liberación en un plano práctico, sostenía que si Dios puede curar y sanar el alma, no hay razón para pensar que no pueda otorgar prosperidad. Incluso llegara la nueva expresión mediática de «pare de sufrir» como nueva ramificación pentecostal, poniéndole precio al milagro. La bendición es completa y la contraparte de ella era el pago por la mercancía recibida: el diezmo.

En América Latina la difusión y la propagación de la teología de prosperidad creció de manera exponencial desde 1980, es decir a partir de y en concordancia con el ascenso del neoliberalismo financiero global. Este fenómeno religioso se traduce, desde el punto de vista mediático y en ese tiempo, en el uso de la televisión por parte de figuras muy carismáticas de algunos pastores, que lanzan un mensaje simple y directo montado en torno a un espectáculo de música y de testimonios, y a una lectura fundamentalista y pragmática de la Biblia. Este «evangelio» es objeto de anuncio propagandístico a través de una presencia masiva en los grandes medios de comunicación y con fuerte incidencia en la vida política.

Si consideramos América Central, Guatemala y Costa Rica se han convertido, en la opinión de Spadrado y Figueroa (2018) en los dos bastiones principales de esta corriente religiosa. En Guatemala ha sido determinante la presencia del líder carismático Carlos Enrique Luna Arango, llamado «Cash Luna». Costa Rica en 1986 es la sede del canal evangélico de televisión satelital que 8 años después tiene un alcance continental en español vía satélite: Trinity Broadcasting Network con sede en San Antonio Texas, que se llamara luego en Costa Rica TBN-Enlace.

En América del Sur la difusión más significativa se dio en Colombia, Chile y Argentina, pero no cabe duda de que Brasil merece una consideración especial, porque posee una dinámica propia y un movimiento pentecostal autóctono como la «Iglesia Universal del Reino de Dios».

Este grupo, denominado también «Deja de sufrir», tiene ramificaciones en toda América Latina. Basta analizar el anuncio de la «Iglesia Universal» brasileña para encontrar en ella un fuerte mensaje de prosperidad y bienestar ligado a la frecuentación personal de sus templos con el fin de recibir múltiples beneficios.

Globalismo y Continentalismo: “doctrina de la guerra espiritual” y el “Evangelio de Redistribución

En los años noventa, a partir de la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética, el capitalismo apunta a instaurar un proyecto unipolar pero no sin antagonismo entre grandes capitales financieros al interior de los Estados Unidos. En el territorio económico ampliado del continentalismo norteamericano (que implica el Tratado TLCAN/NAFTA en junio de 1990, que desde diciembre de 2019 se redefine y denominara USMCA – Acuerdo EE.UU.-México-Canadá) hay una fracción de capital financiero transnacional que brega por fortalecer a los Estados Unidos, especialmente apuntando a “Otro Siglo Americano” basado en dos pilares: el Dólar y el Pentágono. Con ello buscara tener la garantía para su propia dominación y hegemonía.

Esta fracción financiera transnacional está expresada en parte políticamente por el partido Republicano y dominado por capitales con asiento en la esfera del complejo industrial-militar, el petróleo, la industria farmacéutica entre otras, entrelazados en los directorios de sus megabancos como JPMorgan-Chase, Bank of América, Goldman Sachs, entre otros.

Es un capital con mayor desarrollo en lo nacional y multinacional pero no en lo global, esta carrera la perdió cuando en la etapa de su proyección tri- continentalista (1960-1979) fue la fracción que no pudo en 1973 dar el salto a la escala global, dejo de controlar el despliegue en el Asia pacifico y particularmente quedo relegada en su desarrollo del nuevo territorio de asiento en la china británica de Hong Kong, Shanghái y Taiwán. La proyección de poder de la gran banca multinacional es desde el país central multinacional, proyectándose como unipolarismo-unilateral, y delimita estados-continentes (EEUU/TLCAN; Alemania/Unión Europea y  Japón 5/Asia pacifico). Es la continuidad de la Trilateral, con tres áreas y tres monedas (Dólar, Marco y Yen) que tiene su periodo de mayor poder hasta 1999.

Constituyendo la acumulación de riqueza una bendición divina y la pobreza una sanción del pecado, los cristianos discípulos de Cristo, tienen derecho a la riqueza y a los bienes de este mundo, incluso al gran lujo. El consumo, es la manifestación concreta y garantía de la bendición divina, permite medir la adecuación de la voluntad divina. Siguiendo esta concepción, la pobreza y la exclusión no serían consideradas como un problema social. En esta “Teología de la Redistribución”, es al libre juego del mercado (neoliberalismo) al que le toca distribuir a cada uno según sus capacidades y méritos, su justa parte de riqueza. Y nadie, ni el Estado ni ningún movimiento social pueden poner en tela de juicio esta distribución.

Si el pentecostalismo postulaba retirarse del mundo, lo que lo llevaba a no interesarse por las realidades sociales exteriores, mostrándose reticente en relación con el compromiso político. El neo-pentecostalismo, en cambio, postula un proyecto unipolar y unilateral, el de la fracción financiera continentalista en esta nueva fase del capitalismo, en el que se enuncia claramente la necesidad de transformar el mundo. Es una Iglesia violenta contra las fuerzas enemigas al recurrir incluso a una terminología militar, guerrerista incluso. Son también los tiempos de la invasión por el continentalismo norteamericano de Afganistán, Irak y Libia6 que se inician a partir de septiembre de 2001. La revelación profética en sí misma es un “arma espiritual de destrucción masiva” e ilustra la lógica de la conquista y  la certeza de la victoria que se encuentran en el dispositivo central de la empresa neopentecostal.

Aquí el dinero (el dólar) ocupa un espacio central y constituye el instrumento privilegiado que muestra el avance o retroceso del dominio del Diablo. Irak al proponerse dejar de cobrar el petróleo en dólares para reemplazarlo por otra moneda (euro sobre todo), en una muestra de reparación de soberanía propia, en cambio constituía una amenaza para el dólar de EEUU7 y, por ello, el país no solo fue demonizado sino invadido (2003), robadas sus reservas en oro y destruido. Incluso luego del ataque y destrucción a las Torres Gemelas en septiembre de 2001 por los supuestos “fanáticos árabes y Musulmanes”, Bush tuvo la posibilidad de justificar y dar inicio a la guerra santa contra el mundo árabe del petróleo. Se demostró un tiempo después que los supuestos árabes eran socios de Bush padre, hijo y del pentágono también. Incluso se demostró que la caída de las torres financieras gemelas se debió a explosivos nucleares poderosos ubicados en la base de los tres edificios destruidos en la City Financiera Global de Nueva York8. Y la Guerra Santa de Bush y el continentalismo no era contra el mundo musulmán terroristas, sino contra el globalismo financiero de los Clinton-Obama y la OTAN con sus fuerzas irregulares compuesta por fuerzas mercenarias de tipo y procedencia pero bajo el mando globalista de la CIA-MI6.

Un tiempo más tarde, luego de crisis financiera de 2008, sucedió otro tanto en 2012 en Siria, y en la actualidad Venezuela e Irán están siendo demonizados por razones idénticas y asfixiadas económicamente para causarle la muerte económica (excluyendo sus bancos del sistema SWIFT) y condenando de paso a su pueblo mediante un genocidio lento. Rusia y China se constituyen el gran Demonio a partir de 2014-16 al buscar una moneda internacional alternativa al dólar. Como es un Demonio muy difícil de aplastar, es ahí donde la Apocalipsis y el Armageddon (el lugar de la batalla final entre el bien y el mal) toman mayor vigencia, como veremos más adelante

La otra fracción de capital financiero, que sí pudo dar el salto cualitativo y se constituyó en el nuevo capital financiero globalizado, en EEUU se encuentra en su fase ascendente y cuenta con transnacionales que han abandonado el país para instalarse en naciones más favorables para sí en términos de costos de producción y mano de obra. Transnacionales tales como Microsoft, Google, Apple, Facebook, Amazon, entre muchas otras tienen asiento en Wall Street-Londres-Hong Kong y proyectan instaurar y despliegan su plan con un poder global por encima de las naciones desde la red de cities financieras multilaterales (HSBC- Lloyd´s-ING/Bahring, Santander CH, Citigroup-Barclays, etc.).

Su proyecto es desarrollar un Estado-Global en la forma de red financiera unipolar-multilateral con una red de bancos centrales desde donde controlar a las naciones. Aunque ambas fracciones de capital financiero son modos de poder unipolar, la multinacional continentalista unilateral se encuentra a partir de 2001-2008 claramente en su fase de declinación pero con fuertes capacidades e intentos de ´Restauración´, basado en que aún es dominante en el pentágono, en el complejo financiero-industrial- militar y en el terreno de la guerra militar para defender el dólar y su posición hegemónica del pasado, representada a nivel político particularmente por el Tea Party en el partido republicano Bush/Pence/Pompeo/Tillerson/Bolton.

Con la globalización avanzando se produjo en lo local una multiplicación de las pequeñas iglesias pentecostales. La mayor parte de los convertidos al pentecostalismo se terminan agrupando en pequeñas iglesias autónomas en sus barrios, tras un paso por iglesias más grandes o más institucionalizadas. Este proceso, además, se da sobre todo desde el campo hacia la ciudad y desde la periferia (ciudades pequeñas) hacia el centro (las metrópolis capitales). Las modalidades de organización y de institucionalización de lo religioso neo-pentecostal se caracterizan igualmente por la integración de las pequeñas iglesias en redes. Esas redes son esencialmente agrupaciones de Iglesias autónomas y de ministerios individuales que se unen voluntariamente en una estructura organizada. Estas instituciones son “trans-locales” y transnacionales, lo que significa que sus miembros no se encuentran en espacios de competencia interna; están articuladas por “relaciones” determinadas por interdependencias, en otras palabras, se trata de estructuras creadas por una nueva generación de líderes.

Con la multiplicación de las pequeñas iglesias en lo local se crea un movimiento a nivel global. A semejanza del proceso de globalización surge una nueva forma de pentecostalismo. Si el pentecostalismo originario sostiene que lo divino está en el mundo, la idea de guerra espiritual también incluye la presencia del mal y genera la “doctrina de la guerra espiritual”. Esto da lugar a una concepción de la experiencia religiosa y de la liturgia en la que la expulsión de distintos demonios resulta central. Se presenta, por lo tanto, siendo además un actor religioso y económico, un actor ideológico, lo cual lo constituye de facto potencialmente en actor político.

Las Asambleas de Dios son un grupo de iglesias evangélicas de diversos países, agrupadas en concilios o convenciones nacionales que conforman la organización pentecostal Fraternidad Mundial de las Asambleas de Dios. Las Asambleas de Dios conforman la organización pentecostal más grande del mundo. Según datos suministrados por la propia organización, en 2015 contaba con 68 millones de miembros, 365 mil iglesias,  más  de  388 mil ministros y 2 500  institutos  bíblicos  en  los  que  estudiaban 158 322 alumnos. Los mismos pertenecen a la asociación nacional de iglesias evangélicas de sus respectivos países o regiones y a la Fraternidad Mundial Pentecostal (Pentecostal World Fellowship en inglés). Confrontan con el ecumenismo cristiano, el movimiento mundial de unidad entre los cristianos, afiliados al Consejo Mundial de Iglesias.

Capitalismo de inteligencia artificial y neo-pentecostalismo de ´big data´

La economía globalizada basada en el marketing y los medios de comunicación están utilizando cada vez más el ‘Big Data’ para llevar a cabo una guerra psicológica que conduce al control de conductas y la manipulación de las mismas. Más recientemente, no solo se lo aplica en el mercadeo sino también en la religión relacionada con la política electoral como ha sido muy documentado para el caso en Brasil en octubre de 2018 y de las elecciones en Bolivia en 2019. Donde hay innumerables denuncias y evidencias de la manipulación de procesos electorales realizada por Facebook y no solo en torno a las elecciones en EEUU. Con el Big Data se logra también organizar la toma de decisiones en el acto electoral con voto confesional hacia el candidato predeterminado, demonizando de mil modos y formas a las opciones reales que cuestionan el sistema neoliberal.

Los medios manejados por el capital financiero globalizado venden las elecciones como un poder democrático que solo lo es en su apariencia. El Big Data en el momento electoral opera habiendo construido una subjetividad emotiva, pre política y pre-cognitiva en las masas, que asocia a sensaciones y sueños que construyen un vínculo entre uno y los otros enfatizando “él es como yo soy”. Instalando la sensación emocional que se expresa como: él es de la misma religión que yo, sufre por lo mismo que yo, se esfuerza por lo mismo que yo, tiene una hija lo mismo que yo, le gusta el deporte lo mismo que yo, odia a los políticos los mismos que yo, etc.

El mercado globalizado exige que la Iglesia estudie sistemáticamente las necesidades del proceso de “fabricación” del individuo compatible con la fase del capitalismo globalizado. Aquellos que planifican la acción de la Iglesia deben fundarse sobre esta información hasta con inteligencia artificial para tener una idea precisa de cómo moldear a los miembros y cómo mejor someterlos a las reglas de la economía mundializada. Ahora bien, los valores promovidos y sacralizados vía lo religioso son los valores dominantes del mundo unipolar financiero, que atraviesa y contiene la confrontación al interior del unipolarismo financiero entre continentalismo y globalismo.

Con la Inteligencia Artificial –IA- se desarrolla, gracias a los algoritmos matemáticos, que las máquinas aprendan imitando el aprendizaje humano. Esta manipulación de las conductas colectivas hace que la democracia actual, en esencia, pueda ser profundamente anti- democrática. Este capitalismo global tiende a que no haya “sujeto real de la política” sino solo una participación de individuos y colectividades con subjetividades e identidades manipuladas y “formateadas” para tal o cual ‘consumo’ electoral e incluso religioso/político. La IA da forma a Dios incluso a través de los avances de la Era Digital, de ahí la denominación  de “Capitalismo de Inteligencia Artificial”.

Incluso la incorporación de la inteligencia artificial, el Big Bata y las plataformas de comunicación móvil por redes sociales (celulares) a la órbita de la política y de los partidos políticos de masas transforma el espacio de la política, incluso disputa cuál es el terreno de política, quién y cómo se organiza la participación política.

Con una orientación que tiende a vaciar de participación y legitimidad social al espacio de lo público del común de todo el pueblo, al espacio público de la participación presencial y real de toda la nación y plurinacional. Un espacio que no niega los aportes que hace la Inteligencia Artificial y su aprovechamiento para potenciar la inclusión, la llega masiva e instantánea. Ahora cuando los instrumentos de la Inteligencia Artificial se instalan como el centro que organiza lo político, imponiendo no solo el instrumento que es y lo que aporta, sino también pretendiendo instalarse como el terreno de la política, ese terreno que es estructuralmente virtual, digital, no presencial. Pues en ese momento la Inteligencia Artificial vacía a la Política de todo su esencia constitutiva de lo público, presencial y comunitario.

Imponiendo lo privado, transnacional, financiero, unipolar como el espacio dominante, que domina excluyendo y privando a lo público de su esencia que es ser terreno y espacio de expresión directa y presencial del todo, de los comunes, de lo comunitario en sus coincidencias y en sus diferencias para que puedan ser resueltas y acordadas con participación democrática, de todo el pueblo en comunidad. Está claro que en tiempos de unipolarismo financiero transnacionales globalizantes, el espacio político público de la polis para dirimir y resolver sus diferencias con participación de mayorías choca con lo esencialmente monárquico absoluto que habita en lo financiero unipolar. Y por ello, tal vez el espacio deba ser reducido a un mínimo elitista, mediante una ficción de la participación organizada por la Inteligencia Artificial controlada por las transnacionales financieras y monitoreadas por una religión de diseño específico para transitar el terreno virtual y de la venta de una esperanza prefabricada de prosperidad material como salvación no espiritual.

Cuando la política deviene religión, cada decisión política se convierte en cuestión de vida o muerte, toda batalla política es una cruzada,  una guerra santa, una cuestión del bien y del mal. El discurso de los evangelistas latinoamericanos participa plenamente de esta lógica. No se trata de lo religioso que pasa a lo político, sino, afirman García y Michel (2014), de lo político que, transitando por lo religioso y captando en beneficio propio la mayor operacionalidad atribuida a aquello que se refiere a la legitimidad última, se transforma en religión para desplegarse como político y, pueden en todo momento caer “en el imaginario del totalitarismo.

Guerra de ´big data´, China y el Dragón del Apocalipsis

A partir del año 2014 se manifiesta la alternativa universal (Global) del BRICS-Multipolar con China como motor económico principal. Esta Nueva Formación Social alrededor de la Nueva Ruta de Seda parece estar desplazando a las grandes corporaciones tecnológicas del Occidente Anglosajón en cada vez mayores áreas económico tecnológicas y, países y regiones. Según recientes cifras del segundo trimestre de 2019, Samsung de Corea del Sur y Huawei de China son número uno y dos en el mercado mundial de teléfonos inteligentes (smartphones) y muestra que estas empresas avanzan sin cesar en el mercado de Asia y Europa. Huawei no solo sobrepasó a Apple, sino que la firma embarcó un 75% más de teléfonos inteligentes que Apple. En otras palabras Huawei dejó atrás a Apple. Esta tendencia del reemplazo de Apple por Huawei va a continuar con la introducción de la tecnología de comunicación digital G5, o Internet de las Cosas –Idt-.

Este hecho no solo ha preocupado a la administración Trump, sino que constituye también un serio revés para el capital financiero globalista en su batalla por tener bajo control el terreno de las tecnologías estratégicas sobre Inteligencia Artificial, como ya hemos señalado en el artículo de julio de 2019. La respuesta defensiva norteamericana fue prohibir proveer a Huawei el uso de las tecnologías de Google. En septiembre pasado Huawei lanzó su Mate 30, con aplicaciones desarrolladas por él mismo, y cuyo software estaba integrado por hasta 45.000 programas disponibles en la Galería de Aplicaciones de la firma. Que la compañía utiliza en la mayoría de sus dispositivos de sus teléfonos inteligentes. Y en diciembre de 2019, Huawei anuncia el lanzamiento de su innovadora y potente serie P40 con un diseño nunca visto y ya sin servicios tecnológicos de Google, los nuevos equipos continuarán utilizando Android como plataforma junto con la interfaz de inicio del sistema operativo móvil EMUI, no con HarmonyOS. El nuevo teléfono se comercializará a través de todos los canales de distribución clásicos, operadores y revendedores incluidos.

Para «contener» a China, se acordó en el 70 aniversario de la OTAN, durante  la cumbre en Londres en  diciembre de 2019,  la extensión de     la organización hacia el Pacífico. La novedad de esta cumbre de la OTAN, afirma Meyssan (2019) es la posible apertura del “frente chino”,

lo cual supondría convertir a la alianza atlántica en un bloque militar “atlántico-pacífico”.  Ya  en  octubre  de   2011,  la  entonces  secretaria   de Estado Hillary Clinton lanzaba en Foreign Policy su llamado a «volverse hacia Asia» (pivot to Asia), según el cual Estados Unidos tendría que salir de Europa y del Medio Oriente ampliado  para  desplegarse  en  el  Extremo Oriente.

Para volverse hacia el Asia, el halcón y Secretario de Estado Mike Pompeo, así como el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, viajaron discretamente a Sydney, a principios de agosto, para “hablar” con los dirigentes australianos, quienes parecen espantados ante la perspectiva de aceptar el despliegue de misiles nucleares en Australia. También hubo contactos con la India y con Japón, pero resultaron mucho menos exitosos. Lo anterior refleja el gran prestigio que ha ganado y el impacto que tiene la Nueva Ruta de Seda sobre los demás países en la región Asia- pacifico.

No es extraño que a partir de ello el neo-pentecostalismo ajuste su lectura sobre el Apocalipsis y el Armagedón. Emilio Cuevas de misterio.tv (2019) plantea que la batalla final habría comenzado a librarse en la “mente de cada ser humano”, ambas facciones de poder usan todas sus herramientas para su militancia. Por un lado, la Alianza Anglosajona ha dominado la escena mundial durante cientos de años, no obstante en los últimos tiempos China, según sus relatos, “bajo influencia de los Dragones y Reptilianos (serpientes)”, junto con otras fuerzas orientales, vienen emergiendo como potencias alternativas, que pueden arrebatarle el poder de forma definitiva a las potencias occidentales anglosajonas.

El Dragón del Apocalipsis que es el rey de los reptilianos y dueño  de China, ha movido muy bien sus piezas y hoy posee bajo su dominio a las dos naciones más pobladas del mundo (China e India), que además ha encontrado la manera de ser adorado en el mundo occidental usando la inteligencia artificial como herramienta, es decir aplicando las armas del enemigo en su contraataque que ahora será su arma secreta para ganar la batalla final. El desenlace sorpresivo aquí es la expresión “para ganar la batalla final”. Hasta las escrituras neo-pentecostales ya dudan de cuál es el Imperio del Mal.

La Perestroika en EEUU y una derrota para el fundamentalismo

En el cuadro geopolítico de hoy, tenemos que las fuerzas del capital financiero globalizado procuran imponer un Estado global con su propia moneda global y concretamente su cripto-moneda (Libra). Este proyecto que cuenta con una fuerza militar propia basada en la OTAN, implica el desplazamiento del dólar y consecuentemente el fin del imperio norteamericano. Para poder lograrlo definitivamente tendrían que poder subordinar a China, Rusia e India a su esquema, hecho que no sería posible hoy sin un conflicto militar. No solo los globalistas quieren otro sistema monetario internacional, también lo quiere el multipolarismo de China-Rusia-India-Sudáfrica-Sudamérica.

China y Rusia junto con otros países de la Nueva Ruta de la Seda, apuestan por un nuevo sistema monetario internacional multipolar con naciones soberanas, donde opere el dólar con soberanía en igualdad de condiciones que el Yuan, es decir sin subordinación a la economía globalizada y su sistema monetario manejado directamente por los grandes consorcios y su criptomoneda. Por ello, los globalistas observan que cuanto más tiempo Trump permanezca en la presidencia (2017-2021 o 2017-2025), más opciones tendrá la China multipolar, y el multipolarismo BRICS, para avanzar con su proyecto pluriversal multipolar.

Con la administración Trump, se observa que su contradicción principal es con las fuerzas globalistas y solo secundariamente con las fuerzas conservadoras continentalistas que luchan por ‘Otro Siglo Americano’. El proyecto de ‘Otro Siglo Americano’ ya no tiene actor estratégico ascendente que lo personifique y sostenga, los globalistas ya no quieren sostener un sistema monetario internacional basado en el dólar, tampoco lo necesitan sostener China, India y Rusia. Los tres junto con los otros países de la Nueva Ruta de Seda, se están des-dolarizando y paulatinamente optando por el Yuan-multipolar como moneda de intercambio, cada vez más internacional.

La fracción conservadora de los Republicanos se aferra al dólar como moneda internacional de cambio y de reserva, y para ello recurren a la fuerza bruta militar y paramilitar, como observamos en sus acciones públicas y encubiertas en toda Sudamérica particularmente. El uso de la fuerza bruta solo es una opción viable en el muy corto plazo, ya que el dólar no cuenta con el apoyo de las fuerzas globalistas ni con las de China, Rusia e India que luchan por un mundo multipolar.

Trump sí tiene una guerra encarnizada con el Globalismo financiero que se proyecta desde la City Financiera de Hong Kong, Nueva York y Londres. Es por esto, queda claro, que a pesar de las apariencias de la guerra comercial con China, el mejor socio de los Estados Unidos de Trump son la Rusia y China multipolar, el proyecto de un mundo multipolar que sí podría contener al proyecto norteamericano nacional despojado de toda capacidad expansionista en el esquema multipolar pluriversal.

Trump tiene claro que la era del dólar está en los momentos previos antes de pasar a ser historia. A Trump no le quedará otra que acercarse y asociarse cada vez más con Rusia, China e India, para sobrevivir como  una nación que sea parte del mundo que ya viene emergiendo. No lo manifiesta abiertamente, más bien las apariencias nos muestran que su conflicto principal con China es por la guerra comercial con el globalismo con base en Hong Kong. En realidad quiere que las empresas transnacionales que deslocalizaron sus inversiones e instalaciones hacia China (Hong Kong, Shanghái, etc.) en los últimos 30 años regresen a Estados Unidos, en una clara muestra de su visión nacionalista oligárquica local re-industrialista. Para lograrlo, Trump ha bajado los impuestos a las empresas (transnacionales) radicadas en Estados Unidos. Si bien ha ingresado mucha inversión extranjera directa a EEUU en los últimos años, ha sido sobre todo el ‘capital golondrina’ que apuesta por ganancias especulativas de corto plazo y que en cualquier momento, cuando estalle la crisis, se dará a la fuga.

Los republicanos del Tea Party, como Tillerson, Pompeo y Bolton, optaron por la fuerza bruta para luchar por “otro siglo americano” para el continentalismo oligárquico financiero. Fueron impuestos por el Tea Party pero no tuvieron el apoyo de Trump y los “suyos”. Actualmente los halcones están asfixiando a grandes productores de petróleo como Venezuela e Irán mediante el bloqueo de transferencias interbancarias internacionales vía el sistema SWIFT y lo hacen para mantener la oferta de petróleo por debajo de la demanda, a fin de mantener el precio artificialmente alto y sostener así la demanda de petrodólares y, por ende, el dólar como moneda internacional de cambio y de reserva. Fueron también estos dos países los que más claramente se vieron empujados a alinearse con Rusia y China a favor de la desdolarización en el pago del petróleo y con ello están también más comprometidos con la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda –NRS-.

Trump apuesta a otro período presidencial más y es probable que lo logre 2021-2025, ya sea porque el Impeachment –destitución- nunca pasará del Congreso de mayoría demócrata al Senado con mayoría de Trump, o porque el Senado haya votado en contra del Impeachment imponiendo su amplia mayoría que ya manifestó estar en contra, aunque los globalistas en el partido demócrata, con Pelosi al frente, han mostrado la decisión de recurrir a cualquier maniobra para concretar el golpe de estado contra Trump. Las encuestas muestran que los Demócratas han perdido apoyo con su ´proceso de impeachment´, manipulado ante los ojos del público con falsedades y mentiras. De lograrse la derrota del proyecto de los globalistas Clinton-Obama-Pelosi, esto podrá ayudar también, a parar nuevamente a las fuerzas globalistas en su delirio oligárquico-belicista y el mundo podría estar a salvo nuevamente de su Apocalipsis por una conflagración mundial. La lucha de los demócratas-globalistas por un nuevo impeachment, iniciativa de destitución contra Trump, ha sido y es más bien reflejo de su desesperación y por ello recurrirán a cualquier movida por mas antidemocrática que sea, porque están en juego sus intereses estratégicos. Intereses que además ya han sido derrotados nuevamente en Gran Bretaña, y las fuerzas anti-globalistas europeas con Boris Johnson a la cabeza avanzan en concretar definitivamente su Brexit a medida9, como ya señalamos en el libro Crisis Mundial que incluye todo un trabajo desde mayo 2016 a mayo de 2018.

El voto por el Brexit en Gran Bretaña en el referéndum de hace tres años, ha sido una derrota para los globalistas (Labour Party) al igual que la derrota de Hillary Clinton con el triunfo de Trump en las elecciones en EEUU. Es hora que los Demócratas hagan una reflexión sobre el mensaje que dieron los votantes en las elecciones en Gran Bretaña en diciembre de 2019. Con Jeremyn Corbyn, el Partido Laborista Británico sufrió su derrota más grande en 35 años.

Después de obstruir durante 3 años el BREXIT, las recientes elecciones dieron un gran triunfo a Boris Johnson del Partido Conservador, que plantea que su objetivo es el Brexit más duro, para luego negociar con Trump el proyecto de “libre comercio” que le propuso en agosto de 2019. Bien puede pasar que la insistencia de los demócratas globalistas en el planteo de destitución institucional, Impeachment, desde antes que asuma la presidencia pueda tener el efecto bumerán, ya que ahora bloquean el paso de la cámara de representantes a la de senadores para que los senadores no hagan caer de un solo soplido la maniobra urdida por Nancy Pelosi, lo cual muestra la fragilidad en que se encuentran, y que luego Trump avance, se consolide como candidato y que gane holgadamente.

Si los globalistas ganaran, eventualmente, las elecciones en 2020, lo más probable que suceda sería una fractura del mundo en dos sistemas monetarios internacionales en pugna y muy probablemente también la fractura de EEUU en diferentes economías regionales-locales. Si Trump logra ganar en las elecciones de 2020, y con ello un segundo período de gobierno, ello le otorgaría una legitimidad y fuerza de magnitudes importantes. Luego, lo más probable sería que se dé también una pérdida de fuerzas tanto para los globalistas en la reserva federal y en la city de nueva york, así como también para el continentalismo republicano norteamericano que perdería fuerza relativa. Con ello, Trump podría avanzar y consolidar su posición en Estados Unidos y la posibilidad real de la construcción (conjuntamente con China y Rusia en primer lugar) de un mundo multipolar sin otro nuevo imperio, proyecto que sin lugar a dudas ganaría terreno. Por otro lado, ambas alternativas tienen en común una Perestroika para EEUU y por lo tanto también una derrota para el (neo) pentecostalismo.

Aquí ganarían más bien las fuerzas en torno al papa Francisco que, cuando se refiere al fanatismo y fundamentalismo religioso, ha propuesto enfrentarlo con la solidaridad de todos los creyentes. “El Señor desea que todos los seres humanos se reconozcan hermanos y vivan como tales, formando la gran familia humana en la armonía de la diversidad”. Fueron las palabras del Papa Francisco en la Audiencia General en octubre de 2015 en la Plaza de San Pedro, dedicada a los 50 años de la histórica Declaración Nostra aetate, el documento del Concilio Vaticano II que supuso un antes y un después en la relación con el resto de confesiones religiosas, sobre todo con el judaísmo. Se trató, por tanto, de una Audiencia de diálogo interreligioso, un dialogo de civilizaciones.

El capitalismo en su declive: hacia una nueva subjetividad

En el plano económico, el continentalismo norteamericano está siendo desplazado concretamente ya de la dominación internacional tanto por Globalismo unipolar desde la Red de Cities Financieras de Londres-Nueva York-Hong Kong-Bombay como por los BRICS y la China multipolar desde Pekín en particular. Incluso, es un dato, que ha perdido ya mucho terreno en Sudamérica, pues, EEUU tiene cada vez menos para ofrecer a Sudamérica, a América Latina y el Caribe ya que sus empresas transnacionales de punta abandonaron el país hace más de 20 años mayormente con rumbo a la China en la región Británica de Hong-Kong, Shanghái, Taiwán. China, tanto la nacional multipolar como la global unipolar-multilateral, muestra desde 2001-2010 que es la región más dinámica en capacidad de radicar inversiones de amplio rango, industrializar materias primas e incluso consumirlas con su gran población, en síntesis es la que tiene más que ofrecer a toda Sudamérica, desde México hasta Argentina.

En cambio, Estados Unidos muestra que solo puede ofrecerle la agresividad militar, narco-paramilitar, policial y narco-parapolicial obligado por su posición estratégica internacional en declive, y por ello se ve impulsado a hacer uso de la fuerza bruta con el objetivo interno de tratar de detener el desarrollo de su proceso de perestroika (perdida por desarticulación de sus capacidades de potencia mundial), manifiesta desde la fractura del estado profundo entre la crisis de 2001-2008 y consolidada con el triunfo de Trump en 2017, perestroika norteamericana anunciada incluso por los datos concretos en la Reserva Federal y Wall Street desde septiembre de 2019 que muestran un escenario de estallido para 2020.

Para lograr frenar su perestroika, se aferra como último recurso a la lucha por el control monopólico de los recursos naturales estratégicos para el desarrollo del mundo Global/Pluriversal, que se encuentran en Sudamérica. Por ello acelera el proceso de intervención golpista y ocupación militar y/o paramilitar en el continente sudamericano. Además, con las derrotas militares de la OTAN en Siria ante Rusia e Irán, el continentalismo norteamericano y globalismo se han visto ambos  obligados a retroceder en la zona petrolera y gasífera del Medio Oriente con centro en Arabia Saudita, Irán, Qatar, etc.

Incluso perdieron su oportunidad de quebrar el avance de la Nueva Ruta de Seda multipolar, cuando en Alepo las fuerzas combinadas de la OTAN fueron derrotadas. E incluso fue derrotada su estrategia de expandir las operaciones militares-paramilitares en China, Rusia e India escalando a niveles de guerra mundial. Por ello, la Batalla de Alepo lleva esta calificación, porque forzó que el terreno de la Paz y la Política fuera donde se dirimirán las diferencias y en el marco de la ONU.

No en el terreno de la guerra financiera ni en el militar-paramilitar/mercenario. De ahí su obsesión y agresividad actual, por estar obligado a replegarse y poner bajo su control absoluto las principales zonas petroleras de América latina, desde México hasta Venezuela; las principales zonas agroalimentarias desde Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay hasta Argentina; y las principales áreas mineras estratégicas como Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Ecuador. Lo cual tampoco está logrando controlar con facilidad, porque en todos lados emergen luchas y resistencias, apoyos internacionales, etc. A pesar de que, observamos también, nuevas bases militares en todo el territorio sudamericano/latinoamericano con excepción por ahora de México, Brasil, Cuba, Bolivia, Uruguay y Argentina.

N U E V A S   B A S E S   MI L I T A R E S   D E   E E U U   E N   A MÉ R I C A  L A T I N A   C E R C O  A L  L I T I O , A G U A  Y

P E T R O L E O  D E  A R G E N T I N A

 

No es extraño entonces observar que en América del Sur el pentecostalismo ha avanzado más en Brasil, Venezuela, Argentina y Perú. En Bolivia, donde gobernó en los últimos 14 años Evo Morales con una política económica, al igual que en Venezuela, que no respondió (lo suficiente) a los intereses anglosajones ni a los de la oligarquía criolla local, era preciso dar un golpe oligárquico de estado para recupera el control del gobierno. El ´proceso golpista´ en conexión con las iglesias evangélicas basadas en EEUU, así como el papel de las redes sociales multiplicando la presencia de las imágenes de ´La biblia de vuelta al Palacio¨, que circularon durante el ´proceso golpista´ en Bolivia, fueron potenciados y orientados por robots y servidores de alta tecnología artificial. Que tenían el mismo origen que los operados y usados durante las elecciones brasileñas, hechos que revelan un golpe predecible y con el uso de inteligencia artificial.

‘El capitalismo de la Inteligencia Artificial’ ha penetrado muy profundamente en la religión con fines políticos. El lugar más interesante del mundo desde una perspectiva religiosa no es el Estado Islámico o el Cinturón de la Biblia (el protestantismo evangélico en el Sur de EEUU), sino el Silicon Valley. Allí es donde los gurúes de la alta tecnología están elaborando para nosotros: religiones para moldear fieles acorde con la demanda de una u otra fracción del capital financiero unipolar, pero cada vez más en función de los intereses globalistas.

Anthony Levandowski es  un ingeniero que trabajó para Google y Uber, y fundó una iglesia. Concretamente, se proclamó ‘Decano’ del ‘Camino del Futuro’, una organización religiosa que, según sus estatutos, se centrará en la creación, aceptación y adoración de una Deidad basada en Inteligencia Artificial –IA, desarrollada mediante hardware y software de computadora. Una IA se parece mucho no ya a Dios, sino a la religión organizada. Estamos a un paso de la robotización de la divulgación del evangelio ofertado.

Los gobiernos sudamericanos/latinoamericanos que buscan genuinamente la inclusión social, el desarrollo industrial, etc., saben que con lo único que cuentan es con la política y con los Pueblos participando directamente. Entonces, al deslegitimar la política se deslegitima el terreno, la herramienta, los instrumentos políticos sociales que tienen los Pueblos y la Comunidad para dar la disputa contra las políticas de gobiernos oligárquicos, por las reivindicaciones cotidianas y por la transformación social. Por eso el globalismo y el fundamentalismo evangélico de Inteligencia Artificial no sólo buscan la construcción de ciudadanos apolíticos, sino de militantes evangélicos.

Los gobiernos populares comprometidos, en esta década que concluye, deben saber y reconocer que el neoliberalismo globalista está en crisis. Su ascenso estratégico está frenado con la victoria electoral de Trump en Estados Unidos y también en Gran Bretaña con la victoria de Boris Johnson en la consolidación del Brexit. Con la salida del poder británico termina la subordinación a Londres en el marco de la Unión Europea. También se ha debilitado con la derrota del movimiento de jóvenes en el Tiananmen Hongkonés de 2019, que no solo no ha podido avanzar sino que aparece como paralizado por su falta de salidas políticas mas allá del escenario de búsqueda de otra guionada masacre escrita en y para que Hollywood la replique. Está debilitado, pero es un actor estratégico en ascenso, aunque por ahora paralizado en su capacidad de desplegar operaciones globales de golpes financieros, tele-comunicacionales, militares, paramilitares y basados en estas religiones de diseño y basadas en inteligencia artificial.

Por otra parte, es importante remarcar que el continentalismo norteamericano financiero conservador esta en declive y en proceso de perestroika-caída pero aún no ha sido desbaratado ni desarticulado en su capacidad de hacer daño, haciendo uso de la fuerza técnico-militar y de capacidades de legitimación cultural.

A modo conclusión

Están claras las nuevas realidades internacionales del poder en los planos geoeconómicos y geofinancieros. Pero cuando abordamos las cuestiones que hacen al lugar que ocupa el neo-pentecostalismo, como parte de ese neo-evangelismo asociado, desde los planteos de David Rockefeller a principios de la década de1970, a una década donde el Tricontinentalismo financiero con iniciativa Norteamericana comienza a confrontar a su interior con el globalismo.

Una realidad donde la puja era entre un mundo donde: las casas matrices de país central continental seguían rigiendo y dando las coordenadas a sus empresas filiales transnacionales o un mundo donde ya no habría países centrales continentales, o Tricontinentales, como era la realidad única para las corporaciones multinacionales norteamericanas. Este consideramos sería el momento antecedente donde el Tricontinentalismo da paso al globalismo, en el mismo tiempo histórico que la perestroika soviética da cuenta de la caída del otro gran actor del bipolarismo posterior a la segunda guerra mundial 1944-50.

Está claro que a partir de 1989-91, conteniendo a la perestroika soviética y al consenso de Washington entre globalistas-y-continentalistas, como primer momento de la disolución de mundo del bipolarismo posterior a Bretton Woods, observamos primero la ofensiva de la OTAN pasando por arriba a las naciones unidas –ONU- y redefiniendo el control del oriente medio con la operación Tormenta del Desierto (1990), y luego, la ofensiva para imponer la ocupación de toda América, con la bandera de siempre: América para las multinacionales norteamericanas, pero también el despliegue de la confrontación abierta entre ambos unipolarismos financieros a partir de 1994, a partir del Globalista Bill Clinton.

Esta confrontación se abre y despliega contundentemente con la derogación de la ley Glass Steagall, ley que en la crisis de 1929 expreso los acuerdos y construcción del Pacto social –New Deal- entre el gran capital industrial y los grandes sindicatos de trabajadores, formalmente reconocidos, en Estados Unidos. Que rigió y estructuró el llamado estado de bienestar durante 66 años, desde 1933 hasta 1994-1999. No solo en Estados Unidos sino en todo el mundo occidental, el de los países bajo la órbita del continentalismo norteamericano, el de las multinacionales norteamericanas.

Estas que, a partir de 1950, con el Plan Marshall “reconstruyeron” Europa (Alemania, Francia, Italia) luego de destruirla, eligiendo como punto de apoyo a Alemania occidental; pero también son las que reconstruyeron el Asia pacifico a partir de Japón como punto de apoyo, en un plan de lucha contra el Bloque Soviético.

Será recién en setiembre de 2001, con la llamada “Caída de la Torres Gemelas de Nueva York”, de las tres torres del gran centro financiero del Globalismo Financiero en Nueva York, con Bush hijo en el gobierno 2001- enero-2009 que el continentalismo financiero norteamericano devolverá el golpe, que significo la caída de ley Glass Steagall en 1999. Y volverá a darle un segundo gran golpe, ahora financiero, cuando en 2006-2007 sube las tasas de interés del 1% al 5%, con Henry Paulson como secretario del tesoro de Estados Unidos, un alto cuadro gerencial proveniente de la gran banca Goldman Sachs. Una suba de tasas que impactara en la medula financiera de la gran banca global, con lo que será llamado el estallido de la burbuja hipotecaria basura en septiembre de 2008.

El estallido de esta burbuja golpeo directamente a la gran banca global expresada en la caída del Lehman Brothers, el que arrastro directamente a su abismo al City-Travellers Group, el gran supermercado financiero global que expreso la iniciativa de derogación de la Glass Steagall en 1999. Este fue arrastrado por el estallido de la burbuja y el Continentalismo financiero nunca le presto la menor ayuda, que sí hizo con la mayoría de los otros bancos en crisis dentro de Estados Unidos. Incluso en el desarrollo de la crisis facilito que JPMorgan, Morgan Stanley y Goldman Sachs pudieran crecer absorbiendo otras instituciones en caída libre.

De los golpes de estado por diferentes medios, el globalismo empezara a recuperarse a partir de “imponerse” como gobierno en noviembre de 2008 y asumir la presidencia en enero de 2019. Llamando por primera vez a la reunión del G20, los 8 ex países centrales y los 12 países de economías globales emergentes10. Asume la presidencia y lo hace poniendo en marcha el sistema de emisión de dólares sin respaldo en la economía real denominado EQ (Serie 1, 2, 3 y 4), desde febrero de 2009 a noviembre de 2019, que aún hoy persiste.

En la crisis de 2008, estalla la burbuja financiera global, cuyo tamaño se estimó que era de 3,7 veces superior a la economía real. Esta crisis parte aguas, porque a partir de ella la crisis se extiende a la Unión Europea primero y luego en 2013 se hace global. Y coincidentemente en 2010-2014 emergen las formaciones sociales emergentes: La de los BRICS: China, Rusia, India, Sudáfrica y Brasil – BRICS- y la del Dialogo Ecuménico e Interreligioso, el Dialogo de Civilizaciones.

A partir de 2009, la Economía real tiene sus motores principales en el mundo de las formaciones sociales-económicas emergentes denominadas BRICS, al que se suma también Alemania. A partir de 2009, el mundo globalista y continentalista financiero unipolar anglo-americano es una realidad donde la economía ficticia, especulativa, de casino, se ha impuesto subordinando y cuasi-paralizando a la economía real y veremos por qué.

La maximización de ganancias que se prolonga en el ámbito productivo hasta que, por efecto del sucesivo desarrollo científico-técnico incorporado a los medios materiales de producción, agota sus posibilidades de mayores ganancias y deja prácticamente sin sentido la racionalidad del sistema de explotación capitalista en la economía real. De hecho, la rentabilidad del capital está muy por debajo de los niveles de 1990. Por más dinero (sin respaldo) que emitan los bancos centrales, ese dinero no se dirige a la economía real, debido a la expectativa negativa de obtener bajas tasas de ganancia.

Ganancias más sustanciosas se ejecutan de hecho solo con base en el capital ficticio (dinero emitido por los bancos centrales sin respaldo) y cedidos en préstamo a las corporaciones, a tasas de interés cada vez más bajas, para que se las apropien por medio de la recompra de sus propias acciones, sin incorporar ´ni un solo dólar´ a inversiones reales en la economía real. Una vez que la política del banco central haya logrado empujar las tasas de retorno a cero y por debajo de cero incluso, la economía de mercado estará a punto de colapso. Las inversiones de sustitución y expansión productiva ya no podrían tener lugar. Penalizar el atesoramiento con tasas negativas de interés solo consigue la des- acumulación de capital real, lo cual conlleva las estructuras productivas deterioradas a que se desvaloricen a lo largo del tiempo.

Al entrar en tasas negativas de interés, la política monetaria del banco central de Estados Unidos muestra su impotencia para actuar. La política monetaria de tipos de interés cero y hasta negativos, en otras palabras, conduce y condena a la decadencia del mundo globalista y continentalista financiero unipolar al mismo tiempo. La Perestroika Norteamericana está en marcha y avanza.

Tres hechos importantes: El triunfo de Trump por sobre los golpes de estado en su contra, los impeachment o iniciativas destituyentes. El triunfo del Brexit con el proyecto Británico personificado por Boris Johnson y Teresa May; La propuesta de área de libre comercio común entre Trump y Johnson en noviembre de 2019 es manifestación de ello. Estos tres hechos son contundentes manifestaciones en contra del globalismo pero también opuestos al continentalismo norteamericano.

En Sudamérica es importante recalcar que, contra la ofensiva golpista del continentalismo norteamericano en Bolivia, México, Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Chile, etc., se manifiesta una capacidad de respuesta desde los pueblos y naciones, que cuenta con el apoyo implícito o explícito de los multipolarismos emergentes como así también del globalismo. Un golpismo que, además, de su rostro militar y paramilitar, policial y parapolicial, también muestra su rostro religioso y para-religioso con la nuevas religiones de diseño en laboratorio y apoyadas en las plataformas financieras y de Inteligencia Artificial, desplegadas a partir de su centro en el Silicón Valley California y atravesado por los intereses militares del pentágono. Neo-religiones o religiosidades con capacidades financieras en red y con desarrollo hacia lo político que tienen por objetivo neutralizar, desplazar y reemplazar a la religión católica, a la iglesia católica y a las teologías cristianas y populares de la liberación, claramente enfrentadas al Dios Financiero del Dinero.

En este punto, es importante dar cuenta que la respuesta, desde el dialogo de civilizaciones e interreligioso, al proceso de golpe de estado sudamericano no solo en Bolivia, sino en todos los países, tuvo un momento destacado en la convocatoria al denominado Sínodo de la

Amazonia. Una reunión que convoco a los referentes socioculturales territoriales en toda su heterogeneidad social y diversidad cultural, a un diálogo y reflexión para reforzar las cuestiones que hacen a la organización y a la doctrina. Que trató, por lo tanto, temas que hacen a lo espiritual estratégico, a lo político organizacional, a lo político cultural y a lo económico, social y ecológico ambiental.

Este Dialogo de Civilizaciones, que las reconoce y convoca a organizarse, movilizarse y movilizar a toda la heterogeneidad y diversidad  sudamericana para “desarticular” las capacidades de muerte del golpismo financiero continentalista y de esas religiones de diseño, esos evangelismos neo-pentecostales cuya profecía y opción es el dios dinero. Y con el Dios dinero a los señores de la guerra paramilitar y parapolicial con apoyo en el en las estructuras de Inteligencia Artificial.

La batalla cultural es central en un mundo en crisis estructural y en la construcción de nuevas hegemonías alternativas. Pero también es importante recordar que la hegemonía alternativa parte de poder plantear una iniciativa económica real que incluya a las mayorías de las fracciones y sectores socio-económicos a nivel nacional, a nivel continental como lo fue con el plan Marshall en 1950, y a nivel global/Pluriversal a partir de la Nueva Ruta de la Seda tal vez. Esta última es la única opción por ahora que se plantea como opción real en acto de despliegue y desarrollo.

A partir de esta iniciativa contrahegemonía o directamente nueva opción hegemónica, asumen otro lugar todas las otras propuestas e iniciativas. Propuestas que desde el globalismo financiero se estancan en la burbuja financiera y en la necesidad militar de reducir población excedente, observado desde su proyecto de poder. Con un planteo de despliegue de tecnologías de la IA poderosas pero aplicadas a excluir a los pueblos cerrando el espacio público de la participación política.

Cerrándolo desde la obturación de la subjetividad individual mediante la fijación en el momento emotivo de desarrollo y madurez del individuo. Con el objetivo de imponer, mediante la IA, el terreno Virtual, Digital y no presencial para la política. Para poder así maniobrar con subjetividades de individuos que estarán vetados de poder desarrollar actividad común, colectiva, que pueda devenir en organización y participación directa protagónica. Esa que permite construir síntesis organizativa y liderazgos, esa que permite desplegar referencias y potenciar el espíritu creativo humano que emerge de la interacción directa con el otro y con la adrenalina de la lucha.

 

Referencias

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2 http://ciepe.com.ar/wp-content/uploads/2019/11/2019-11-18-Golpe-de-Estado-en-Bolivia.pdf

3 Dicha Comisión, estuvo encabezada y presidida por John D. Rockefeller III quien presentó así el informe final: “Tengo el honor de transmitir para su consideración el Informe Final que contiene los resultados y recomendaciones de la Comisión sobre el Crecimiento de la Población y el Futuro de América, Sec.8, PL 91-213.” “Después de dos años de concentrado esfuerzo, hemos concluido que, a largo plazo, no se obtendrán substanciales beneficios del continuo crecimiento de la población de la Nación, por el contrario, la gradual estabilización de nuestra población a través de métodos voluntarios, contribuiría significativamente a la capacidad de la Nación de resolver sus problemas”. John D. Rockefeller 3rd. March 27, 1972

Rockefeller vio en la Iglesia Católica el principal enemigo contra las estrategias neocolonialistas. En el informe global 2000 se expone el porqué de esta decisión: “El informe Rockefeller señalaba como causa fundamental del peligro para la plena consecución de sus planes de reducción forzada de la población a la Iglesia Católica “que educa a los pueblos, les da cultura, les hace pensar y les anuncia la inalienable dignidad de los hombres”. Sandalio, 2004, Julio 7. El Informe Global 2000.

4 Por Control Poblacional se entiende desde: el control de la natalidad, de la vejez, de desocupados, etc. en las capas de trabajadores, de los más pobres y los de menor educación formal

5 El impulso fundamental para el cual Japón logró este llamado Milagro provino de la guerra de Corea, en la cual los Estados Unidos apoyaban la industria pesada con misiles, y permitieron la rehabilitación de las personas comprometidas con el antiguo régimen, incluyendo procesados como criminales de guerra reintegrados a la vida civil para ocupar cargos políticos o dirigir empresas. Se expulsó a los comunistas de los cargos administrativos, en la industria y enseñanza.[cita requerida] En la década de 1960 Japón superaba a todas las naciones de Europa Occidental en el producto nacional bruto, y seguía a Estados Unidos como potencia industrial mundial. La economía japonesa ocupó el primer puesto mundial por su tasa de crecimiento en 1964. Alemania y Japón en los años sesenta tenían más del 60% de la población ubicada en edades comprendidas entre los 15 y 59 años. En esa época se produce el apogeo de los países industriales. En Alemania y Japón la producción industrial global en los años 70’ superaba el 50%. Esta industria repercutió en todo el mundo y alcanzó los mayores márgenes de crecimiento. Como los productos industriales fueron los motores del intercambio internacional, ambos países ocuparon una posición de potencia comercial de primer orden. La Exposición Mundial de Osaka, que tuvo lugar en 1970, demostró que el país había restablecido su posición en el comercio internacional: en 1971 Japón era el tercer país exportador más importante del mundo, después de Estados Unidos y de Alemania Occidental, y el quinto en importaciones.

6 La guerra contra el terrorismo o guerra al terror es una campaña de los Estados Unidos, apoyada por varios miembros de la OTAN, con el fin declarado de acabar contraterrorismo internacional. Esta ofensiva internacional fue lanzada por la Administración de Bush tras los “ataques terroristas” del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York, realizados según Bush por Al Qaeda, convirtiéndose en parte central de la política exterior e interna de esa administración en torno a los países integrados en el llamado eje del mal.

7 El presidente iraquí (Sadam Husein) intentó convencer a los miembros de la OPEP de vender el oro negro en euros para salirse del petrodólar. Si esto hubiera sucedido, el dólar habría perdido entre un 20 y un 40% de su valor. Para Ron Paul, como para muchos especialistas, «la arrogancia de Sadam Husein había sido considerada como un peligro para el dólar en calidad de la reserva principal mundial». Por lo tanto, esta fue una de las razones para la invasión de Irak. (…) El intento del presidente de Libia, Muamar Gadafi, de promover una revolución del dinar respaldado por oro en toda la Unión Africana le costó la vida. El plan de Gadafi de dejar de vender el petróleo en dólares y empezar a usar el dinar de oro habría devastado la economía estadounidense. https://mundo.sputniknews.com/firmas/201709201072511465-venezuela- eeuu-moneda-dolar/

8 LA GRAN IMPOSTURA (ISBN 84-9734-058-2), libro escrito por Thierry Meyssan, afirma que los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron un atentado de falsa bandera perpetrado por los Estados Unidos y denuncia el fin de la democracia norteamericana, así como la instauración de un régimen militar expansionista.

9 Brexit: el Parlamento británico aprueba el plan de Boris Johnson para sacar a Reino Unido de la Unión Europea. BBC News Mundo, 20 diciembre 2019. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-50866900

10 El G20 nació en 1999 como una respuesta a la crisis financiera de fines de los años 90. Su primera reunión se realizó el 15 y 16 de diciembre de ese año en Berlín, Alemania. Su surgimiento estuvo motivado por el reconocimiento de que los principales países emergentes no estaban adecuadamente representados en los organismos financieros internacionales.

El existente G8, el club de las economías más ricas del planeta fue expandido para incluir a economías en rápido desarrollo como China, Brasil o Arabia Saudita, pese a que desde entonces el G8 sacó a Rusia del grupo y ahora es el G7.

En un inicio, al G20 acudían mayoritariamente ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales.

Pero eso cambió a raíz de la grave crisis financiera de 2009. Tras el colapso de los bancos, el crecimiento del desempleo y el estancamiento de los salarios, la organización se convirtió en un consejo de emergencia para presidentes y primeros ministros. Desde entonces, siempre asisten a sus cumbres. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-48751686

 

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¿Transición al Postcapitalismo? Wim Dierckxsens y Andrés Piqueras (eds.), Walter Formento, Rémy Herrera y Paulo Nakatani.

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