El atentado a las Torres Gemelas fue la condena de Afganistán. // La excusa de las armas nucleares sirvió para desintegrar a Irak.

LOS QUE NO SE RINDEN ANTE EL GRAN «SATAN»

Por Héctor "Gringo" Amichetti

¿Qué ocurriría si el gobierno de Irán decidiera asesinar al General James Mc Conville (FOTO), Jefe del Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos?.

 

Por Hector «Gringo» Amichetti.

NAC&POP

03/01/2010

¿Qué ocurriría si el gobierno de Irán decidiera asesinar al General James Mc Conville, Jefe del Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos?.

El atentado a las Torres Gemelas fue la condena de Afganistán.

La excusa de las armas nucleares sirvió para desintegrar a Irak.

No me caben dudas que si ocurriera algo semejante, el moderno Imperio actuaría de inmediato y con violentos modales para borrar del mapa a la gran nación persa.

La soberanía de Irán se sostiene en base a un poderoso movimiento político-religioso que protagonizó una Revolución para liberarse defintivamente, en 1979, del régimen del Sha Reza Pahlevi, personaje servil al extremo de los intereses estadounidenses.

Pahlevi gobernó durante 26 años Irán, apuntalado por los servicios secretos de la criminal SAVAk, orientados por los manuales de torturas elaborados por la CIA y el Mossad.

El camino para colocar al frente de Irán al Sha, fue abierto precisamente con un golpe de Estado de la CIA y el Mossad que derrocó al gobierno democrático del primer ministro Mohamed Mossadeq porque tuvo la osadía de rechazar cualquier tipo de dependencia nacionalizando el petróleo que hasta entonces controlaba Gran Bretaña en beneficio propio.

Esto fue en el año 1953, por esos tiempos la costumbre golpista se aplicaba en cualquier punto del planeta donde los presidentes fueran unos rebeldes incontrolables.

En 1954 acabaron con el gobierno de Arbenz en Guatemala y un año después, británicos y yanquis celebraban con júbilo la caída y proscripción del peronismo en Argentina.

El «Gran Satán» como lo definiera muy bien el ayatolá Jomeini, máximo líder de la Revolución iraní que tomó el poder en 1979, utilizaba por entonces el terrorismo de Estado para disciplinar a las naciones latinoamericanas a través de generales lelamente encuadrados en el Plan Cóndor.

Ahora Trump incluye en la lista de «grupos terroristas» a la Guardia Revolucionaria del gobierno de Irán y resuelve asesinar al general Qasem Soleimani.

Los planes de Estados Unidos a partir de este hecho criminal están provocando los más variados análisis y conjeturas por estas horas.

Nadie puede asegurar qué pasará en Medio Oriente y en el mundo en las próximas horas, días o meses; de lo que sí hay certeza plena es que para el «Gran Satán» no sólo Irán es su gran enemigo, lo son además -en mayor o menor medida- todas aquellas naciones que no se rinden a sus pies.

Algo para tener en cuenta en nuestra querida Argentina, desbordante hoy de una enorme esperanza popular que se asienta fundamentalmente en la recuperación irrestricta e incondicional de nuestra soberanía.

HGA/

  • Secretario General de la  Federación Gráfica.