El estado de emergencia gravísimo en el que se encuentra la Argentina jamás será reconocido por la derecha macrista, gorila y mediática.

LA APUESTA ARGENTINA

Por Jorge Alemán

Tampoco por la supuesta y autodenominada izquierda frívola que no dispone de ningún rigor para el análisis de la coyuntura. A su vez, hay ya montada una máquina mundial que emite todo el día qué en Argentina retornó lo que nunca tendría que haber vuelto. En definitiva hay una decidida voluntad de que el gobierno elegido democráticamente sea aplastado. Y para añadir algo menos grave por ahora, pero peligroso a la larga, se empiezan a ver destellos del «fuego amigo».

 

Por  Jorge Alemán

 

El estado de emergencia gravísimo en el que se encuentra la Argentina jamás será reconocido por la derecha macrista, gorila y mediática.

Tampoco por la supuesta y autodenominada izquierda frívola   que no dispone de ningún rigor para el análisis de la coyuntura.

A su vez, hay ya montada  una máquina mundial que emite todo el día qué en Argentina retornó lo que nunca tendría que haber vuelto.

En definitiva hay una decidida voluntad de que el gobierno elegido democráticamente sea aplastado.

Y para añadir algo menos grave por ahora, pero peligroso a la larga, se empiezan a ver destellos del «fuego amigo».

Si todo esto lo analizara algún intelectual europeo de izquierda  señalaría con sentido común que ya no existen procesos igualitarios dentro del marco del Estado  y urge una Federación socialista, ecologista y feminista de naciones.

Encantado con la idea, nada nueva por otra parte, pero sucede que el hambre no espera, junto con el dolor es la inmediatez pura y absoluta del sentir humano.

De este modo la Argentina es una apuesta en una encrucijada muy adversa.

Su gran tesoro, el único del que dispone además del bien hacer y la ética de sus nuevos funcionarios es la movilización popular y su militancia teórica, política y cultural.

Veremos qué tipo de pueblo se constituye en medio de tantas amenazas.