Carta de la esposa de Juan Pablo Schiavi luego de salir de la cárcel.

TRISTE

Por Veronica Mora

Al salir del penal,  tropas de hombres de negro protegidos y armados con palos estaban prestos a entrar a los pabellones, para arrasar con los restos de la vida familiar con una nueva requisa sorpresiva de Navidad.

Por Verónica Mora

NAC&POP
23/12 /2019

Quiero compartir que recién salimos de una tarde de almuerzo familiar y solidario entre nosotros en el módulo 6 de Ezeiza

Muy mala la organización para el ingreso, pero adentro ya, el afecto borra las incomodidades y humillaciones.

Y las risas compartidas nos animan

Sin embargo, nos vamos tristes, con la vergüenza sobre las espaldas y la angustia en la boca del estómago .

Al salir tropas de hombres de negro protegidos y armados con palos estaban prestos a entrar a los pabellones, para arrasar con los restos de la vida familiar con una nueva requisa sorpresiva de Navidad

¡La seguridad antes que nada!

Podría compartir con el dr Parrilli su sentimiento de “rareza” en este momento de mi visita .

También yo me siento rara de dejar a Juan Pablo sometido a ese castigo absurdo e injusto

Y con el Compañero Zanini , compartiría la sorpresa de no contar con un su esfuerzo por hacer mejor Justicia en estos tiempos de su nueva gestión.

Cómo si quienes aquí estamos no lo fuera por haber sido funcionarios bajo la conducción de un gobierno del que él fue actor clave y responsable entre otros muchos que hoy lustran sus nuevos despachos .

Deseamos para estas Fiestas hombres y mujeres a la altura de las circunstancias y con la valentía de defender y no abandonar a sus pares .

VM/

¿QUIEN ES JUAN PABLO SCHIAVI?

Juan Pablo Schiavi nació en Buenos Aires, el 10 de junio de 1957.

Es un ingeniero agrónomo y ex-político​ argentino.

Tras la renuncia de Ricardo Jaime en 2009, fue nombrado Secretario de Transporte de Argentina.

Schiavi se recibió de ingeniero agrónomo en la Universidad de Buenos Aires en 1985.

Entre 1983 y 1985 realizó trabajos de laboratorio y de campo en trigo y maíz para el Instituto Nacional de Economía Agropecuaria.

En 1985 se convirtió en socio gerente de una empresa de transportes de larga distancia y dirigió un estudio de asesores agropecuarios.​

Comenzó a militar a los 15 años, en las estructuras juveniles que respondían a Montoneros.

Schiavi siguió militando dentro de la Juventud Peronista y fue uno de los jóvenes que quiso ingresar por la fuerza a la Casa Rosada el 19 de diciembre de 1982.

Dicha protesta se había generado por la represión a una marcha de la multipartidaria que reclamaba elecciones, que provocó la muerte de Dalmiro Flores, baleado en el Cabildo.

Durante la gestión del entonces intendente de la Ciudad de Buenos Aires Carlos Grosso, fue nombrado Subsecretario de Mantenimiento y Servicios de la Municipalidad, el área encargada de gestionar los acuerdos para la recolección de residuos.

El principal contratista de la administración Grossista en esta área fue Manliba, perteneciente al Grupo Macri-SOCMA. Schiavi en estos años conoció al presidente de SOCMA, Mauricio Macri, con quien trabajaría más adelante.

También generó una estrecha relación con Daniel Chaín, por entonces ejecutivo de SOCMA, y desde 2007 ministro de desarrollo urbano de la Ciudad de Buenos Aires.

Schiavi y Chain formaron una sociedad comercial durante casi toda la década del 90, un estudio de arquitectura, que, entre otras cosas, realizó la refacción de unas treinta estaciones de trenes.4​6​

Tras la disolución comercial, Daniel Chaín se unió al armado político que Mauricio Macri estaba gestando para conquistar la Jefatura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

En la búsqueda de asesores con experiencia y con la recomendación de Chain, Macri nombró a Schiavi como su jefe de campaña y principal operador político del recién fundado Compromiso para el Cambio (CpC) de cara a las elecciones de 2003.

Finalmente Macri perdió el ballotage con Anibal Ibarra.

También fue el vicepresidente de Compromiso para el Cambio nacional, alianza nacional de Mauricio Macri junto con Jorge Sobisch, López Murphy y partidos vecinalistas.​

Siguieron trabajando juntos hasta 2005, cuando Mauricio Macri empezó a tender lazos con Ricardo López Murphy, Schiavi no compartía la idea y abandonó CpC.

De la alianza Macri-Lopez Murphy nacería Propuesta Republicana (PRO).

​Schiavi fue el jefe de prensa de Mauricio Macri.

Juan Pablo Schiavi, jugó un importante papel en dicha elección.

Siendo jefe de campaña de Mauricio Macri, expresó: Para Schiavi » nuestro compromiso de acá al 24 de agosto es trabajar más fuerte que nunca, sostener el fuerte caudal electoral que tenemos, relacionarnos más y mejor con la gente»

​Al momento de asociarse, Macri y Schiavi se conocían de los años en que Carlos Grosso era intendente de la ciudad de Buenos Aires.

En aquella época, los Macri eran dueños de Manliba, que en virtud de los acuerdos para la recolección de residuos denunciados como irregulares en más de una oportunidad se convirtió en la principal contratista de la administración grossista.

El líder de Compromiso para el Cambio, Mauricio Macri se desempeñaba entonces como presidente del grupo Socma y Schiavi era subsecretario de Mantenimiento Urbano y Servicios de la municipalidad, donde le facilitaba los negocios.10​también trabó relación con Daniel Chaín, Chaín, hoy ministro de Desarrollo Urbano, era un ejecutivo del Grupo Macri.

Schiavi anunció poco después su renuncia a la vicepresidencia segunda de Compromiso para el Cambio.10​En aquella época, el grupo Macri eran dueños de Manliba, que en virtud de los acuerdos para la recolección de residuos denunciados como irregulares en más de una oportunidad se convirtió en la principal contratista de la administración grossista.​

Luego de la ruptura con Macri, Schiavi vuelve al peronismo porteño.

Anibal Ibarra es destituido del cargo de jefe de gobierno de la ciudad, quedando este en manos de su vicejefe Jorge Telerman, quien nombra a Schiavi al frente del Ministerio de Planeamiento y Obras Públicas en 2006.

Una de las obras que realizaron en conjunto fue el fallido Tranvía del Este que recorrió una decena de cuadras en en el barrio de Puerto Madero.

Según el diario la Nación fue el ideólogo para impulsar el Sistema Único de Boleto electrónico (SUBE), una tarjeta prepaga que, en la práctica, serviría para que las empresas dejen de percibir las millonarias transferencias y, en su reemplazo, ese dinero llegue al bolsillo de los usuarios.

Al llegar Macri a la Jefatura de Gobierno en 2007, De Vido convocó a Schiavi para ponerse al frente de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), una empresa estatal que fue creada para impulsar las inversiones que le permitirían llevar adelante un reordenamiento ferroviario que nunca se concretó.​

Aquí con la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Schiavi y las autoridades de TBA en la inauguración del tren doble piso para la línea Sarmiento, en marzo de 2011

Juan Pablo Schiavi llevó adelante un plan para la eliminación y redistribución progresiva de los subsidios que el estado nacional otorga a los medios de transporte público. Impulsó la creación del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE), una tarjeta prepaga que, en la práctica, servirá para que las empresas dejen de percibir directamente los subsidios y que ese dinero llegue al bolsillo de los usuarios.

Renunció a su cargo el 7 de marzo de 2012, alegando «estrictas razones de salud» luego de una intervención cardiovascular del tipo angioplastia con la colocación de stent y dos angioplastias simples.

Su lugar fue ocupado por Alejandro Ramos, intendente de Granadero Baigorria en la provincia de Santa Fe.

En el marco de la investigación judicial por el Accidente ferroviario de Once de 2012 el juez federal Claudio Bonadio* lo declaró culpable del delito de defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo, lo condenó a 8 años de prisión.

La decisión del magistrado fue duramente criticada por el abogado Gregorio Dalbón, que representa a un grupo de familiares y sobrevivientes de la tragedia de Once, señaló que Bonadio utilizó el accidente «para catapultarse a la política».

​El letrado, aseguró que Bonadio hizo «una caza de brujas» al intentar convencer de que «se trataba de una acción fraudulenta del Estado» y «nosotros dijimos que era un disparate y la cámara nos dio la razón».

El juez Bonadio previamente había sobreseído al maquinista Marcos Córdoba a pesar de que algunas pericias indicaron que el maquinista largó el freno de hombre muerto y dejó el tren a la deriva los últimos 200 metros.

Claramente el juicio a Schiavi y a otros funcionarios del Ministerio de Planificación y la secretaría de transporte forman parte de una operación del LAWFARE con que los EEUU tratan de desprestigiar a los miembros del peronismo y sus aliados en el poder del Estado.

La tragedia del Once está mucho más cerca del sabotaje magnicida que de la culpabilidad laboral de los funcionarios.

Son varios los hechos graves y sospechosos de conspiración que se han sucedido en este capitulo doloroso para los argentinos y resultan más útiles para hacer una novela policial o u  thriller para Netflix que para ser usados en un juicio serio contra los funcionarios aludidos.

Todo apunta a culpabilizar a Cristina Fernández de Kirchner, verdadero líder del peronismo y sus aliados, y también verdadero escollo para el imperialismo anglosajón.

El Juez Juan Martín Ramos Padilla  presentó un pedido de destitución contra Bonadio en el contexto de una denuncia que ya había formulado en julio pasado ante el Consejo de la Magistratura.

En ese documento denunció que las escuchas telefónicas apuntaron a detenidos que “además de ser opositores políticos o ex funcionarios públicos, estaban presos, no había razón para que se los escuchara y un juez federal había ordenado destruir esas escuchas”.

“A través de anónimos que sin explicación recibieron fiscales y diputados -también oficialistas- cercanos a Bonadio, que partían de una agencia de gobierno involucrada, se logró introducir o mejor dicho ‘blanquear’ en el circuito legal esas escuchas para intentar encubrir la conducta de los denunciantes y/o afectar de manera absurda una investigación que tramita en Dolores, y que involucra también a Bonadio”.

El juez federal porteño –Bonadío- se apartó de una doctrina “que le impide a un magistrado entrometerse en la intimidad de aquellas personas que se encuentran detenidas a su disposición, afectar su intimidad y su derecho a la defensa”.

Todo eso en relación a otra causa permite ver la catadura moral y legal del juez que juzga a José Pablo Schiavi.