Dijera Ernesto Guevara, el CHE:  “Consideramos que los partido trotskistas actúan contra la revolución”.

EL TROTSKISMO NO ES LA IZQUIERDA, NI AHI!

Por Alberto “Cacho” Rodríguez

En general para los medios de difusión masiva, también, en general, al servicio del macrismo, el capitalismo y su etapa neoliberal, la IZQUIERDA en la Argentina son los partidos trotskistas, estén en el Ftente de Izquierad de los Trabajadores o fuera de él.


Por Alberto “Cacho” Rodríguez

NAC&POP

20/12/2019

En general en los medios de difusión masiva, también en general al servicio del macrismo, el capitalismo y su etapa neoliberal, la IZQUIERDA en la Argentina son los partidos trotskistas, estén en el FIT o fuera de él.

A ellos entrevistan en sus programas de radio, en la TV y los diarios, con ese carácter absoluto de únicos representantes de la “izquierda” se los presenta.

Nunca o casi nunca como TROTSKISTAS, y nunca o casi nunca los comunistas u otras expresiones de izquierda son convocados a opinar.

No tengo dudas que el objetivo es sembrar en el sentido común se la población y particularmente en el de los trabajadores, como parte de una labor ideológica del sistema, que la ideología y posiciones de esta fuerza política, son la de la “única izquierda”, con su sectarismo y su antiperonismo gorila para convertir entonces a la izquierda en general en enemiga de las fuerzas políticas y sectores sociales que expresan posiciones antimperialistas , en defensa de lo nacional y popular y de liberación social .

Se trata, en coincidencia con la política del imperialismo, dividir las fuerzas populares, construir falsos antagonismos para crear un muro que impida la unidad y la lucha común por las transformaciones que nuestro país necesita imperiosamente.

Ni aquí en la Argentina, ni en ningún país del mundo los trotskistas encabezaron o contribuyeron a procesos de cambios profundos y menos aún revolucionarios en las luchas antimperialistas y anticapitalistas de los pueblos sino que actuaron como divisionistas de las fuerzas populares y en general coincidentes con la derecha y el imperialismo.

Así fue en la Cuba revolucionaria donde el propio Fidel Castro expresó caramente que : “El trotskismo es un vulgar instrumento del imperialismo y la reacción fabricado para dividir a la izquierda y alinearla a las posiciones imperialistas, no por nada un trotskista – James Burnhnam- fundó la CIA”.

O como dijera el propio Ernesto Guevara, el CHE:  “Consideramos que los partido trotskistas actúan contra la revolución”.

Y así operaron en la Nicaragua Sandinista, así operan en la Venezuela chavista y bolivariana, y de la misma manera lo están haciendo en Bolivia, incluso ante el golpe militar neofascista que derrocó a Evo Morales.

Y podríamos multiplicar estos ejemplo a lo lago de la historia y del mundo.

Su actitud divisionista se puede trasladar a su labor en el conjunto del movimiento de masas, en sindicatos, centros estudiantiles, movimientos sociales, en los derechos humanos., etc.

Para los trotskistas no hay un enemigo principal, todos los que no coincidan de manera absoluta con sus posiciones son puestos en el mismo plano, como enemigos.

La “unidad” se limita, y a veces ni eso, a las fuerzas que expresan esa ideología, no hay criterio de proceso, de unidad táctica ante cada lucha, de unidad contra el enemigo principal, ni siquiera de la propia unidad de la izquierda, porque todos los que difieren con sus posiciones son puestos en el mismo plano.

El gobierno kirchnerista es igual al macrismo, Maduro y Guaydo son lo mismo, Evo y los golpista otro tanto, aunque después en la práctica sus luchas y posicionamientos sean contra el kirchnerismo, contra Maduro y contra Evo.

¿Quién se puede sorprender entonces si los diputados del FIT hallan planteado, sumándose a Cambiemos, para impedir que a una semana de haber accedido al gobierno y en el marco de un desastre económico que dejó en el país el macrismo, a negarse a dar quórum en Diputados?.

Con todas las diferencias que se puedan tener con las leyes en debate.

Está claro que, sus coincidencias objetivamente son con la derecha.

Es la misma actitud que adoptaron en el 2015, cuando en el balotaje se abstuvieron y facilitaron el triunfo electoral de Macri.

Su 3% de los votos hubiese impedido el acceso de los Ceos, el FMI y la derecha más reaccionaria y antipopular al gobierno.

Que hay consecuencia no quedan dudas algunas.