Memoria Activa- Nunca olvidar las mentiras, la burla, la puesta en escena del relato macrista- SE VAN

(MENTÍS, MENTÍS ASÍ LLAMABAN AL GATO) DESDE 2016, SE HICIERON MENOS RUTAS, CLOACAS Y AGUA POTABLE

En 2015, Cambiemos hizo campaña proponiendo una «revolución de la alegría», que incluiría «pobreza cero», eliminación del impuesto a las ganancias, tarifas baratas, baja de la inflación y creación de trabajo formal. Cuatro años después, hizo campaña mintiendo otra vez, pero en relación a una supuesta «revolución de la obra pública». Miente, miente, que algo quedará. En la televisión, y con un cinismo fenomenal, la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, reconoció el aumento de la pobreza y el desempleo

 

Por Raúl Kollmann

Página12/EL PAÍS

24 de octubre de 2019

MILES DE KILÓMETROS DE RUTAS QUE NUNCA SE HICIERON

Una auditoría interna de Vialidad revela el escaso o nulo avance de las obras

Pese a los dichos de Macri durante la campaña y el debate presidencial, su gobierno incumplió todos los planes viales. De los 2800 km de autopistas previstos, sólo se terminó el 13 por ciento. De los 4 mil km previstos en el programa Rutas Seguras, sólo se hicieron 6.

«A la fecha se encuentran finalizados 365 kilómetros de autopistas iniciadas a partir del 2016, lo que representa un 13 por ciento de los 2800 kilómetros previstos. El programa Rutas Seguras prácticamente no registra avances. Se ejecutaron sólo 6 de los 4 mil kilómetros planificados. Es decir el 0,15 por ciento del total anunciado. El Plan Vial presenta un bajo grado de avance, habiéndose realizado primordialmente obras de repavimentación, con escaso y nulo avance respectivamente en los programas de Autopistas y Rutas Seguras.» Las frases no fueron dichas por Alberto Fernández en el debate con Mauricio Macri. No son declaraciones de voceros de la izquierda ni de dirigentes del Sindicato de Trabajadores Viales (STV). El lapidario diagnóstico, que desmiente lo dicho por el Presidente de la Nación en los últimos meses y en el debate mismo, figura en el documento definitivo de la Unidad de Auditoría Interna de Vialidad Nacional, es decir que se trata de un texto oficial, de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) que maneja el propio macrismo.

PáginaI12 accedió de forma exclusiva al documento que analiza las obras viales de todo el país desde la asunción de Macri hasta inicios de 2019. Las empresas constructoras, los sindicatos y los propios funcionarios admiten que durante este año las cosas empeoraron, ya que el acuerdo con el FMI recortó aún más los presupuestos para obras.

A lo largo del año, Macri hizo spots y usó como argumento de defensa de su gobierno, la construcción de rutas y el supuesto bajo costo de las obras hechas por el macrismo en comparación con las que se hicieron durante la gestión de los Kirchner. El documento de la Auditoría, firmado por los ingenieros Federico González, Justo Romero y Marcelo Guillermo Bianchi, incluso menciona que «se advirtió también que en el Plan no se contempló la conclusión de obras que estaban paralizadas o neutralizadas tras el cambio de gobierno y que presentaban un importante grado de avance». O sea que Vialidad Nacional ni siquiera terminó las obras que estaban casi terminadas en diciembre de 2015.

La Unidad de Auditoría Interna es una oficina de la DNV que revisa y evalúa lo que se hizo en las obras viales de todo el país. Como muestra, los tres ingenieros estudiaron ocho distritos de las provincias del sur, el norte y la Provincia de Buenos Aires, con revisión de la documentación, informes e inspecciones. El documento fue girado a la conducción de Vialidad Nacional en febrero de este año.

Las obras son divididas básicamente en tres categorías:

  • Las autopistas, que tienen al menos dos carriles por sentido de circulación, con control total de accesos.
  • Las rutas seguras tienen un sólo carril por sentido, pero hay un tercer carril para de aceleración o sobrepaso y banquinas pavimentadas.
  • Pavimentaciones y repavimentaciones, que no significan la construcción de terraplenes, puentes, circunvalaciones y las rutas en sí mismas, sino la renovación de la carpeta asfáltica o lo que se llama el sistema Crema, contrato de recuperación y mantenimiento.

En el plan diseñado por el macrismo, la máxima aspiración era la construcción de autopistas. Se anunció –con folletos y presentaciones del Presidente– el Plan Vial que contemplaba la construcción de 2800 kilómetros de autopistas en tres años. Es que el objetivo vial siempre es convertir rutas colapsadas en autopistas. Pero del total previsto de 2800 se completaron sólo 365, el 13 por ciento, aunque buena parte se hizo con financiamiento de las provincias, como el caso de Córdoba, quedando una deuda del Estado nacional con el provincial. También el gobernador de San Juan sostuvo que las obras de la Ruta 40 se hicieron con dinero sanjuanino y le reclaman a Vialidad Nacional el costo: 1200 millones de pesos.

El segundo objetivo es convertir rutas inseguras en seguras. Ese cumplimiento todavía fue menor. Sólo seis kilómetros de 4 mil, el 0,15 por ciento.

Las pavimentaciones se hicieron en 1832 kilómetros y las repavimentaciones en 6144, con lo que completaron el 61 por ciento de los 13 mil kilómetros previstos en el plan.

El texto de la Auditoría Interna, que hasta ahora se ocultó al público, saca las siguientes conclusiones:

  • «El Plan registra un bajo cumplimiento en relación con las fechas de inicio y finalización de las obras.»
  • Obras que han sido planificadas no se han iniciado.»
  • «Obras que han sido planificadas como autopistas o rutas seguras presentan una configuración de menor jerarquía, como obras de pavimentación o recuperación y mantenimiento.»
  • «Obras ejecutadas o en ejecución que presentan una longitud menor que la planificada.»

La Auditoría consigna una escandalosa demora en casi todos los casos. Las obras de autopistas en el Distrito Santiago del Estero, por ejemplo, ni siquiera fueron iniciadas. La Ruta Nacional número 12, en el tramo Empedrado–Itatí tiene finalización de obra prevista para abril de 2020 y según Auditoría registra un avance de apenas el 5,6 por ciento.

El informe también da a entender que hubo una manipulación política del plan de obras viales, ya que los mayores atrasos e incluso la falta de ejecución se produjo en dos distritos gobernados por opositores, Tucumán y Santa Cruz.

Durante 2019, Mauricio Macri alardeó que su gobierno hizo una verdadera revolución en materia vial. El domingo pasado, en el debate, el Presidente dijo: «Nosotros generamos un sistema de licitaciones en internet. Hoy uno puede entrar a la página de Vialidad y ver que, por el precio de una autopista kirchnerista, nosotros hacemos dos. Y con esas herramientas lanzamos el plan de infraestructura más importante de los últimos 65 años». Todas las aseveraciones son falsas. La propia Vialidad admite que el Plan Vial tiene un mínimo cumplimiento y los auditores sostienen que no pudieron hacer estimaciones verdaderas de valores porque las autoridades de Vialidad se negaron a suministrar los datos.

PáginaI12 ya publicó que el Sindicato de Trabajadores Viales (STV) denunció en la Justicia que el tramo de la ruta 8, de Todd a Fontezuela, que se licitó durante el kirchnerismo en 285 millones de pesos y que el gobierno actual lo llevó a 2500 millones de pesos, nueve veces más. El constructor es Iecsa, la empresa que fuera del primo presidencial Angelo Calcaterra.

Este diario le pidió opinión a la secretaria general del STV, Graciela Aleña, sobre el informe de Auditoría. «El Presidente en el debate hacía mención de que por el precio de una autopista kirchnerista ellos hacen dos, que crearon un sistema de transparencia en Vialidad y un plan federal de infraestructura en todo el país. En lo que a Vialidad respecta, este informe de auditoría interna deja a la vista que esos son solo slogans de campaña. Primero, porque es un plan concentrado en torno a unos pocos distritos, hubo escasa asignación de obras para el resto del país, por ende nada más lejos que federalizar la red vial. Segundo, porque en el actual mandato el presupuesto de Vialidad bajó a la mitad. Vemos inauguraciones de obras por pequeños tramos solo para la foto, sin importar la señalización, ni que estén listas las colectoras ni distribuidores, dejando en último lugar la seguridad de los usuarios».

Un dato no menor es por qué no se terminan obras que están, según la Auditoría, con importantes avances. El texto deja tácitamente en claro que es por razones políticas. Por ejemplo, la Ruta Nacional 288, que atraviesa Santa Cruz desde la costa a la cordillera, según los ingenieros es de máxima importancia y estaba terminada en enero de 2016, un tramo el 95 por ciento, otro el 45 por ciento y otro el 35 por ciento. Esto quedó ahí, sin continuar, así como tramos en los que se rescindieron los contratos y otros que ni siquiera se hicieron las expropiaciones de los terrenos necesarios.

El informe de la Auditoría de Vialidad concluye con 16 fotos de rutas con puentes sin terminar, asfalto resquebrajado y caminos de barro donde debería haber rutas terminadas. Una toma significativa es la realizada a principios de 2016 en el hall de Vialidad, donde puede verse un enorme mapa del Plan Vial y un afiche de lanzamiento de todo lo que, casi cuatro años más tarde, se incumplió de manera casi total.

rkollmann@pagina12.com.ar

MENTIRAS DE MACRI: AYSA DESMINTIÓ A MACRI: DURANTE SU GESTIÓN LAS OBRAS DE CLOACAS Y AGUA POTABLE CAYERON UN 22,5%

Los datos oficiales revelan que durante los 8 años de Cristina Kirchner se construyó más del doble de conexiones que en lo que va del gobierno de Cambiemos.

Desde el año 2015, cuando Mauricio Macri asumió la presidencia, la construcción y conexión de cloacas y agua potable en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano registra una caida promedio anual del 22,5 por ciento en relación con las dos gestiones de Cristina Kirchner.

Las cifras son oficiales, brindadas por las autoridades de AySA, con lo que se cae completamente el relato de Macri, quien aseguró que durante su gestión creció el acceso a esos servicios.

De acuerdo con informe elaborado por el colega Sebastián Lacunza para Letra P, entre 2007 y 2015 AySA realizó 3435.209 conexiones, lo que arroja un promedio anual de 43.151 conexiones durante los dos mandatos de Cristina Kirchner.

Si se toma sólo el segundo mandato de la hoy senadora nacional, el promedio anual cae a 41.815 conexiones. Todo cambió a partir de la llegada de Cambiemos al gobierno.

Desde diciembre de 2015 el promedio anual de conexiones cayó a 33.404, e decir un 22,5 por ciento menos que en los 8 años de gobierno de CFK. Y en el primer trimestre de este año se construyeron apenas 8.260 conexiones.

Pero el dato que hace caer toda la base de sustentación del relato macrista es que desde que asumió el poder, la tarifa residencial por el consumo de agua potable aumentó casi un 800 por ciento.

DÉFICIT HABITACIONAL

LAS MENTIRAS DE MACRI Y VIDAL: DESDE 2016, SE HACEN MENOS RUTAS, CLOACAS Y AGUA POTABLE

Según un informe de los trabajadores de Vialidad Nacional, en los últimos tres años y medio se redujo la cantidad de obras (en rutas y caminos) licitadas, iniciadas y terminadas. Lo mismo pasa con las redes de cloacas y agua potable.

Por Enrique de la Calle

APU

//// 22.07.2019

En 2015, Cambiemos hizo campaña proponiendo una «revolución de la alegría», que incluiría «pobreza cero», eliminación del impuesto a las ganancias, tarifas baratas, baja de la inflación y creación de trabajo formal. Como se sabe, nada de eso pasó. Cuatro años después, el oficialismo nacional y bonaerense decidió hacer campaña mintiendo otra vez, pero en relación a una supuesta «revolución de la obra pública». Miente, miente, que algo quedará.

En la televisión, y con un cinismo fenomenal, la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, reconoció el aumento de la pobreza y el desempleo pero aclaró: «Por lo menos, ahora la gente tiene asfalto». Los dos primeros datos son verdaderos; el último, falso. Según un informe referido a Vialidad Nacional se redujo en los últimos tres años y medio la cantidad de obras licitadas, iniciadas y terminadas. Durante el kirchnerismo se licitaron 168 obras por año (7840 kilómetros anuales) contra apenas 31 de la gestión de Cambiemos (1877 kilómetros); se iniciaron 162 obras contra 67 y se finalizaron 113 contra 57.

Así lo señaló un estudio del gremio de trabajadores viales, quien pidió en el Congreso que se decrete la «emergencia vial» en todo el país. «En los últimos años, la cantidad de obras iniciadas registra un franco descenso alcanzando su punto más bajo en 2018, año en el que solo se licitaron nueve. No se constata un número tan exiguo desde 2002, cuando la cantidad de obras licitadas fue tan solo de cinco”, describieron.

Además, recordaron que en 2019 la Dirección de Vialidad Nacional mantendrá el mismo presupuesto del año anterior (de 56 mil millones de pesos). Además, desde el gremio denunciaron que se desmanteló al organismo que ahora «no tiene recursos ni para cortar el pasto o hacer bacheo». Mientras, se agrandó notablemente la estructura jerárquica (de altos salarios) del organismo: el ministro Guillermo Dietrich sumó 25 gerencias y 40 subgerencias.

Ese relato se suma a otro que tiene que ver con una supuesta revolución en la expansión de agua potable y cloacas. Es falso. Según información del propio gobierno nacional, la cobertura en agua pasó del 87% al 88,6% de la población en tres años y medio. En cloacas: del 58% al 62,5%. Si se toma como punto de partida al Censo de 2010 (7 años ya de gobierno K), la administración de Cristina aumentó las redes de agua del 83% al 87%; las de cloacas, pasaron del 49% al 58%.

 

¿CUÁLES CLOACAS? UN INFORME DEL INDEC DEJÓ EN OFFSIDE A MARCOS PEÑA Y A MACRI

Infocielo

08 de mayo de 2019

 

El Presidente y el Jefe de Gabinete se jactaron en las últimas semanas sobre el avance en la cobertura del servicio de cloacas. Pero un informe de INDEC publicado hoy revela que el porcentaje está estancado desde hace al menos dos años.

“Hay un millón y medio de personas que tienen cloacas y que antes no tenían, y convivían literalmente con la mierda”, dijo recientemente el presidente Mauricio Macri, cuando fue consultado respecto de las crudas imágenes de la pobreza que se agudiza al ritmo de la crisis.

“La pobreza está en el mismo lugar que en 2015, pero con una diferencia: nosotros pusimos cloacas”, lo respaldó el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, durante su informe al Congreso.

Ambas afirmaciones acaban de chocar contra la realidad.

Es que el INDEC publicó esta tarde un informe titulado “Indicadores de condiciones de vida”, basado en la Encuesta Permanente de Hogares, donde se consignan datos oficiales respecto de la cobertura de servicios esenciales como agua potable, cloacas y red de gas natural. La conclusión es lapidaria: ninguna de esas tres redes mejoró su cobertura territorial en los últimos dos años.

Los datos actualizados corresponden a áreas urbanas –a 31 aglomerados específicos- y al segundo semestre de 2018, muestran que el 89.8 por ciento de los hogares censados tiene acceso a agua potable, el 70 por ciento tiene cloacas y el 70.4 por ciento está alcanzado por las redes de gas natural.

Son números prácticamente idénticos a los relevados en diciembre de 2016, cuando había 89.4 por ciento de acceso al agua, 70.1 por ciento de acceso a las cloacas y 71.4 por ciento de acceso a gas natural. Y están lejos de las metas que el propio Gobierno planteó en el marco del Plan Nacional del Agua para 2019: 100 por ciento de acceso a agua y 75 por ciento de acceso a cloacas.

El INDEC presenta los datos de dos formas: tomando en cuenta la cobertura por hogar o por cantidad de habitantes. Con esa óptica, la cobertura de agua corriente abarca al 88 por ciento de los censados, las cloacas llegan al 65 por ciento y el gas al 65 por ciento. Los números tampoco varían demasiado desde esa perspectiva.

Son sólo algunos de los datos que revelan la cruda realidad en cuanto a la calidad de vida de los argentinos. También se consigna que el 2.4 vive en condiciones de “hacinamiento crítico” (más de dos personas durmiendo en el mismo cuarto), que el 14 por ciento tiene “saneamiento inadecuado”, que el 6.4 por ciento vive a menos de 3 cuadras de un basural o que el 11.1 por ciento se inundó al menos una vez en los últimos 12 meses.

CLOACAS: TRES AÑOS DESPUÉS, LAS OBRAS PROMETIDAS NO FUERON REALIZADAS POR LA EMPRESA PÚBLICA AYSA

Por: Julio Zamora

Infocielo

15 de mayo de 2019

En 2016, la Municipalidad de Tigre y el Gobierno Nacional suscribieron un convenio para completar el tendido de la red cloacal del distrito. Tres años después, la promesa quedó en la nada. Opina el intendente de Tigre.

Hace exactamente tres años, en mayo de 2016, como intendente de Tigre impulsé la demanda histórica de la ciudadanía local de acceder al derecho de conexión a la red de agua potable y desagües cloacales, y suscribí un convenio muy importante con la empresa AySA y con el presidente Mauricio Macri. Con este convenio el Gobierno de la Alianza Cambiemos se comprometió a completar el tendido de colectores primarios, estaciones de bombeo y redes secundarias de cloacas y agua corriente, para llegar con el servicio al 100% de los hogares de Tigre en un plazo de cuatro años.

Tres años después, las obras prometidas no fueron realizadas por la empresa pública AySA, las licitaciones públicas llevan tres años demoradas y los proyectos técnicos no fueron elaborados. El Gobierno de la Alianza Cambiemos incumplió con el convenio y Mauricio Macri defraudó a la ciudadanía de Tigre.

Las recientes declaraciones del presidente Macri y de su jefe de gabinete, Marcos Peña, respecto a la presumida «dignificación de la pobreza» por la realización de obras cloacales para un millón y medio de personas son realmente indignantes e inadmisibles. La ciudadanía argentina no cree más las falsas declaraciones del Gobierno de Cambiemos, ya que la realidad que vivimos cotidianamente es completamente diferente: la miseria, la incertidumbre y la tristeza son los verdaderos resultados de las políticas de Cambiemos.

Además, estas declaraciones son insostenibles, ya que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) demuestra en sus últimos informes que el Gobierno de Cambiemos no realizó las obras de redes de infraestructura suficientes para alcanzar el aumento en cantidad de habitantes que hubo en la provincia de Buenos Aires, mucho menos conectaron nuevos habitantes en las redes de agua y cloacales. Por más que el presidente Macri y su gabinete siguen comunicando mentiras para sostener las falsas promesas electorales, la realidad es que en tres años de gobierno no lograron aumentar la cantidad de ciudadanos con acceso a su derecho de ser usuarios de agua potable y desagües cloacales. No solamente no dignifican la vida de los argentinos, sino que abonan en los factores que amenazan la salud de los ciudadanos.

Frente a la falta de compromiso del Gobierno de Cambiemos, como intendente de Tigre defiendo y promuevo con persistencia el derecho de los vecinos de acceder a la conexión de agua y cloacas, porque es fundamental para mejorar su hábitat y la calidad de vida, y aportar al desarrollo humano de nuestra comunidad. Gracias a la insistencia de nuestra gestión municipal ante AySA pudimos comenzar la extensión de la red de cloacas en Ricardo Rojas, que sumando la localidad de General Pacheco, alcanzará a 13 mil vecinos. Sin embargo, estos trabajos representan apenas una ínfima porción de las obras comprometidas por el Gobierno.

Durante mi gobierno en la Municipalidad de Tigre, los vecinos son los protagonistas de nuestra gestión, y sus intereses y sus demandas son nuestra prioridad. Este es el compromiso que asumimos en 2005, aun antes de hacernos cargo de la administración municipal. El acceso de todos los vecinos de Tigre a las redes de agua potable y de desagüe cloacal fue uno de los temas centrales que instalamos en la agenda pública local. Denunciamos los incumplimientos de Aguas Argentinas y luego los de AySA, y así logramos que se avanzara con la Planta Potabilizadora de Dique Luján y con la ampliación de la Planta Depuradora Norte en San Fernando. A partir de la realización de estas obras troncales, y con recursos propios, pudimos encarar otras obras, como la construcción de redes colectoras primarias, que permitieron jerarquizar y potenciar la infraestructura básica hidráulica.

La empresa AySA y el Gobierno de la Alianza Cambiemos tienen la responsabilidad de extender el tendido de desagüe cloacal y agua corriente en Tigre. Como he dicho en varias oportunidades, somos un gobierno municipal comprometido con nuestra ciudadanía, comprometido con su salud, su desarrollo humano y su hábitat social. Mientras sea intendente de Tigre voy a seguir defendiendo los intereses de nuestra comunidad local, y voy a insistir reclamando al Gobierno de la Alianza Cambiemos que cumpla con la realización de las obras prometidas en 2016.

*El autor es intendente de Tigre desde 2015.

BALANCE DE GESTIÓN: MACRI INCUMPLIÓ EL 90% DE 20 PROMESAS QUE SE CHEQUEARON DESDE 2015

 

Matías Di Santi

Chqueado.com

04 Diciembre, 2019

 

        De 20 promesas analizadas, Cambiemos incumplió 18, aunque en la mitad de estas hubo avances.

        El Gobierno nacional aumentó la cantidad de promesas incumplidas respecto de 2018 y no sumó promesas cumplidas, que se mantuvieron en 2 desde 2016.

        Chequeado también verificará las promesas que hizo el presidente electo, Alberto Fernández (Frente de Todos), durante la campaña de 2019.

A una semana de dejar su cargo, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, está reprobado en el cumplimiento de las promesas que hizo durante la campaña presidencial de 2015. Sí, reprobado, porque de 20 compromisos que el jefe de Estado hizo ese año, 4 años después su gobierno sólo cumplió 2 e incumplió las 18 restantes, aunque en 9 de estos casos se registraron avances. Chequeado también verificará las promesas que hizo el presidente electo del Frente de Todos, Alberto Fernández, durante la campaña de 2019.

Desde la asunción de Cambiemos en diciembre de 2015, el equipo de Chequeado realizó un seguimiento anual del cumplimiento de estas promesas, que se puede ver acá, acá y acá. Dieciocho de los 20 compromisos fueron dichos por el entonces candidato de Cambiemos durante el debate presidencial previo al balotaje, donde enfrentó al postulante del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, y dos fueron elegidas por la comunidad en las redes sociales como “las más memorables”.

Si se compara el balance de las promesas de 2018 con el de este año, se registró un retroceso, dado que algunas promesas que se encontraban en proceso (demoradas o adelantadas) pasaron a estar incumplidas con avances o directamente incumplidas.

“Incumplida con avances” es una nueva calificación que presentamos en este especial porque al chequear el compromiso los datos mostraron que, si bien no se alcanzó la meta prevista, hubo progresos que quedan para la próxima gestión de Fernández, dado que en octubre último el ex candidato de Juntos por el Cambio intentó obtener la reelección y perdió las elecciones generales.

Así, mientras que en 2018 había 6 promesas incumplidas, hoy son 9 las que permanecen en esa categoría. Por otro lado, las promesas que tuvieron avances pero se encuentran incumplidas también son 9.

“Con esta iniciativa buscamos que haya más evidencia sobre cuánto de lo que se promete en las campañas presidenciales se cumple -dijo Laura Zommer, directora de Chequeado-. ‘Promesas chequeadas’ se hace por cuarto año consecutivo para dar cuenta de los avances o retrocesos de la gestión del Gobierno en áreas que fueron centrales en 2015 y que quizás definieron la voluntad de muchos votantes. Lo mismo haremos con las principales promesas del presidente electo”.

Entre las promesas incumplidas están:

-“Lograr una Argentina con pobreza cero”;

-“Crear trabajo, cuidando el que tenemos”;

-“Generar un millón de créditos hipotecarios a 30 años”;

-“Crear el Plan Primer Empleo”;

-“Construir los 3 mil jardines de infantes que faltan”;

-“Propongo que tengamos un sistema electoral más transparente, con boleta única electrónica”;

-“Crear una policía judicial”;

-“Los trabajadores no van a pagar [el] impuesto a las Ganancias”;

-“Bajar la inflación a un dígito”, cuando la inflación estimada para 2019 es mayor a la que se registró en 2018 (47,6%) y sería la más alta de los últimos 28 años.

En el listado de las promesas que están incumplidas, pero tuvieron avances se encuentran:

-“[Lanzar el] Plan Belgrano, que arranque de US$16 mil millones de inversión en infraestructura para el Norte del país”;

-“Enfrentar y derrotar el narcotráfico”;

-“[Crear] una Agencia Nacional de Lucha contra el Crimen Organizado”;

-“[Crear] Centros de Primera Infancia y Centros CONIN por todo el país”;

-“Poner en marcha el plan de infraestructura más importante de la historia”;

-“Radarizar, tenemos que hacerlo desde el primer día”;

-“Desarrollar Centros de Tratamiento Integral de las Adicciones”;

-“Poner en marcha en todo el país: la computadora [desde] primer grado”;

-“Profesionalizar las fuerzas policiales”.

Las promesas electorales cumplidas por Macri, que ya se habían logrado en 2016, son “extender la Asignación Universal por Hijo e incluir a los hijos de monotributistas” e “impulsar la ley del arrepentido”.

En cuanto a la primera, el Gobierno extendió el beneficio a los hijos de los monotributistas en sus primeros seis meses de gestión. La medida permitió incluir a un poco más de 404 mil beneficiarios, de acuerdo con los últimos datos oficiales.

En 2016, por otro lado, el Congreso nacional sancionó una ley que unificó toda la legislación que ya existía sobre “arrepentidos” e incorporó a los delitos contra la administración pública (es decir, los de corrupción). Esta norma fue una pieza clave en la llamada causa “Cuadernos de la corrupción”, en la que se investiga a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a ex funcionarios de su gobierno por coimas vinculadas a la obra pública.

Al igual como hizo con Macri durante su campaña electoral en 2015, Chequeado relevó 15 promesas hechas por Alberto Fernández durante la campaña electoral de 2019 y las va a monitorear durante los próximos 4 años para analizar su grado de cumplimiento. Las promesas incluidas en el monitoreo surgen de los debates presidenciales y las mencionadas por la comunidad de este medio en las redes sociales.