Un modelo inexistente para todos. La injusta razón de que no podemos realizarnos como personas. El estímulo futurista ideado desde arriba para contener en el presente.

EL EFECTO MARIPOSA

Por Alcides Balbuena

Llegó entonces la hora de arremangarnos y sostener bajo el imperio de los derechos y las leyes lo que por unos años se nos fue quitado. Asumir cada uno el rol que le quepa y llevar adelante un nuevo plan.
El primero, el de supervivencia, luego sí el del crecimiento.

 

Por Alcides Balbuena

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17 de noviembre de 2019

 

Un modelo inexistente para todos. La injusta razón de que no podemos realizarnos como personas. El estímulo futurista ideado desde arriba para contener en el presente.

Todo cuadra cuando vemos pasar el tiempo por nuestras narices y sin embargo las promesas; esas de mejorar, que nada de lo bueno se cambiaría y que en conclusión solo fueron enormes mentiras para llegar al poder político, y que sirvieron además para acomodar los tantos.

Pero por supuesto, sus porotos, el del que más tiene y nunca desespera.

Alguien me puede explicar como llegamos del lema «Pobreza cero» a este «Argentina sin Hambre»?

Esto que propuso Alberto Fernández en la mesa de diálogo que encabezó junto a hombres y mujeres de todos los espacios de la sociedad de nuestro país.

Mensajes subliminales que ya no sirven son lo que provienen del gobierno que está por dejar el cargo dentro de unos días.

Esas que dejan picando la pelota en el campo contrario y siempre culpando al que fue y al que será, nunca ellos, siempre los culpables son los otros.

Aún así, invariablemente, los gobiernos populares deben salvar lo que nos dejan.

Es irónico ver como hay personas que todavía crean que hicieron bien las cosas.

A ellos les digo: dejaron al país con una deuda externa jamás tomada en tan pocos años.

La más grande que extendió el FMI en toda su historia.

30 mil millones de dólares que no sabemos dónde están (es una manera de decir porque sí sabemos quiénes son los dueños de esos billetes ahora). Un rango de pobreza extrema en el 40 porciento de la población.

A eso sumemos a la gente que vive con lo justo, que por más trabajo que tenga tiene que sostener una familia con las migajas que le deja la teoría del derrame.

La insostenible estructura tarifaria que llenó los bolsillos (aún más) de hombres como Lewis, Mindlin y Aranguren.

Esos amigotes del presidente que mientras el pueblo sufre, ellos viven de la carroña putrefacta que nos dejan en el medio del desierto al que denominaron «reacomodamiento».

Ahora bien, miremos las huellas de nuestros pasos.

Miremos unos años para atrás, no tantos.

En el 2015 estábamos bien, no como pretendíamos pero no sufriamos las serias consecuencias que afrontamos hoy día.

Nos hicieron creer que habría una metamorfosis.

Que nos transformaríamos de gusanos en mariposas como si nada, como si fuera simple y natural.

Al contrario de ello, tenemos que volver a comenzar.

Maniatados por una deuda, que fue aceptada y dada a propósito.

Tenemos que reencausar lo que habíamos dejado, tratando de usar otra vez como efecto a nuestra lepidoptera amiga.

Pero para quienes crean que la solución se basa en volver para atrás les dejo el significado de tal efecto y verán que muchas veces volver sobre los pasos nunca será bueno.

Según el efecto mariposa, dadas unas circunstancias peculiares del tiempo y condiciones iniciales de un determinado  sistema dinámico  caótico (más concretamente con dependencia sensitiva a las condiciones iniciales) cualquier pequeña discrepancia entre dos situaciones con una variación pequeña en los datos iniciales, cabe resaltar que sin duda alguna y sin explicación científica, acabará dando lugar a situaciones donde ambos sistemas evolucionan en ciertos aspectos de forma completamente diferente.

Eso implica que si en un sistema se produce una pequeña  perturbación  inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande a corto o medio plazo.

Es un concepto de la  teoría del caos.  [1]

Esta teoría cobra fuerza con ese 40 % que votó a un presidente totalmente insensible.

A uno que creó en el inconsciente colectivo que todo se debe a 70 años de gobiernos populares y ni siquiera nombra a los gobiernos de factos que apoyados por la clase al cual él representa supieron destruir un esquema de igualdad por ser supuestamente comedidos a los intereses norteamericanos.

En ese pequeño estrecho entre la verdad y la mentira ellos ya ganaron.

Lo que me parece extraño es como la UCR que se dice popular siga tras los pasos de la devastación originada hace mas de una década con la creación del PRO.

Encontramos sí, dentro de este espacio a gente como Leopoldo y Carmela Moreau o a Leandro Santoro quienes sin olvidar su origen partidario tampoco olvidan el origen del partido de donde salieron.

El Campo Nacional y Popular se nutre de ellos y de muchos más, y de diferentes partidos, que marchan juntos por un mismo ideal, ver bien a la gente, vernos felices.

Llegó entonces la hora de arremangarnos y sostener bajo el imperio de los derechos y las leyes lo que por unos años se nos fue quitado.

Asumir cada uno el rol que le quepa y llevar adelante un nuevo plan.

El primero, el de supervivencia, luego sí el del crecimiento.

La Argentina está en vísperas de dar a luz a una verdadera Contextura.

Ese que brinde la redistribución entre sus habitantes y que se sostenga con la Justicia Social como modelo.

Que así sea.

 

 

[1] Fuente: Wikipedia.