'El sufrimiento causado a las familias cubanas no puede contabilizarse'

FIN DEL BLOQUEO DE EE.UU CONTRA CUBA, RECLAMO DE CASI 30 AÑOS EN ONU

Por Ibis Frade y Gustavo Veiga

Veintiocho votaciones consecutivas Cuba salió airosa en Naciones Unidas con su resolución contra el bloqueo a que la somete Estados Unidos desde el 3 de febrero de 1962 cuando era presidente John F. Kennedy. Este jueves no fue la excepción y si hubo una alteración previsible en la asamblea fue que Brasil, gobernado por el ultraderechista Jair Bolsonaro, se sumó a la postura de EE.UU y su incondicional aliado, Israel.

 

 

TeleSUR tv

La mayoría de los países a excepción de Estados Unidos y sus aliados votaron a favor del proyecto de resolución «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba», medida que se aplica desde hace 56 años contra la nación caribeña. Se han escuchado fuertes. Para esta ocasión, Israel y Brasil apoyaron la postura de Washington, mientras que Colombia y Ucrania se abstuvieron de votar. El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla denunció ante la tribuna del organismo que Estados Unidos ha agudizado el bloqueo, afectando incluso a terceros países y destacó la aplicación de medidas no convencionales por parte del gobierno de Donald Trump para impedir el abastecimiento de combustible a la isla, mediante sanciones y amenazas. teleSUR

187 PAÍSES A FAVOR Y SOLO 3 EN CONTRA.

Por Ibis Frade *

Prensa Latina


Naciones Unidas (Prensa Latina) La Asamblea General de la ONU ha manifestado su rechazo al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba durante 27 años consecutivos, y reclama la urgencia de ponerle fin a ese mecanismo que aparece como el principal obstáculo para el desarrollo de la isla caribeña.

 

A partir de la primera votación realizada en 1992, los Estados miembros del organismo multilateral ?con excepción de dos o tres, según han transcurrido los años- expresan por medio de una resolución su oposición al cerco norteamericano.

En el debate de alto nivel de este año en la Asamblea, más de 40 países manifestaron explícitamente su condena al bloqueo estadounidense y expresaron solidaridad con Cuba al intervenir en la magna cita, que se celebró del 24 al 30 de septiembre.

De acuerdo con cifras de la misión de Cuba ante Naciones Unidas, 43 Estados de diferentes continentes pidieron el levantamiento del bloqueo impuesto hace casi seis décadas por Washington, el cual ocasionó daños por valor de 922 mil 630 millones dólares en ese período.

Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez recordó en su discurso en el debate general que durante los últimos meses, Estados Unidos inició la aplicación de medidas criminales, no convencionales, para impedir el abastecimiento de combustible a la nación caribeña desde diversos mercados.

En este último año, explicó, el Gobierno norteamericano aumentó sus acciones de hostilidad y bloqueo: impuso escollos adicionales al comercio exterior e incrementó ‘la persecución de nuestras relaciones bancario-financieras con el resto del mundo’.

Ha limitado en extremo los viajes y cualquier interacción entre ambos pueblos. Obstaculiza los vínculos y contactos con su patria de los cubanos que viven en Estados Unidos, señaló el jefe de la diplomacia cubana.

La ilegal Ley Helms-Burton de 1996, cuyo Título III Washington decidió activar este año, guía esa conducta agresiva, recalcó.

Casi seis décadas de bloqueo norteamericano han provocado perjuicios cuantificables por más de 922 mil 630 millones de dólares, pero los daños humanos que produce esta política genocida son incalculables, dijo el canciller recientemente por medio de su cuenta oficial en Twitter.

‘El sufrimiento causado a las familias cubanas no puede contabilizarse’, indicó.

LEY HELMS-BURTON, MÁS HOSTILIDAD DE EE.UU. HACIA CUBA

Desde su entrada en vigor en 1996, la Ley Helms-Burton procura universalizar el bloqueo mediante presiones brutales e ilegales contra terceros países, sus gobiernos y empresas. Así explicó la representante permanente alterna de Cuba ante la ONU, Ana Silvia Rodríguez.

Con esa ley, el Gobierno norteamericano persigue asfixiar a la isla y promover las carencias de la población con el propósito de imponer un gobierno que responda a sus intereses, apuntó.

De acuerdo con la embajadora, la Helms-Burton y la activación de sus títulos III y IV es el fundamental instrumento político y legal de la actual agresividad estadounidense.

Asimismo, destacó su marcada pretensión extraterritorial, al someter a ciudadanos e instituciones de terceros países a la jurisdicción de las Cortes de Estados Unidos por acciones legítimas ocurridas fuera de su territorio.

La misión de Cuba ante la ONU publica regularmente comunicados con detalles del aumento del carácter extraterritorial del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la isla caribeña.

Son muchos los ejemplos de la aplicación extraterritorial del bloqueo, recrudecido con la decisión del Gobierno de Washington que permite -al amparo del Título III de la Ley Helms-Burton- la posibilidad de tomar acción judicial en tribunales norteamericanos contra entidades que trabajen con propiedades nacionalizadas en la década de 1960, resaltaron.

Esta disposición, expusieron, ataca la libertad de comercio y refuerza el carácter extraterritorial de las sanciones contra Cuba, además de dañar las relaciones económicas y comerciales de la isla con la comunidad internacional.

‘La Ley Helms-Burton, violatoria de principios del Derecho Internacional como la libre determinación de los pueblos, la libertad de comercio, la igualdad soberana y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, es totalmente inaplicable en Cuba.’

En ese sentido, la misión recordó la Ley 80 de Reafirmación de la Dignidad y Soberanía Cubanas, aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en diciembre de 1996, la cual declara ilícita la mencionada normativa estadounidense y sin valor ni efecto jurídico alguno en la isla.

También el relator especial del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre el impacto adverso de las medidas coercitivas unilaterales, Idriss Jazairy, se refirió a cómo la activación de los títulos III y IV de la Ley Helms-Burton socava las perspectivas económicas de Cuba y causa un grave impacto en el pueblo de la isla.

Según expuso a Prensa Latina por medio de una entrevista vía correo electrónico, el Título III abre la posibilidad de litigios desde territorio norteamericano contra empresas que hacen negocios en Cuba, y esto afecta aún más el desarrollo general de la isla e impacta de forma negativa en su población.

El Título IV tiene por objeto intensificar todos los impedimentos para el ingreso a los Estados Unidos de aquellos directivos de empresas, y sus familiares, que invierten legalmente en Cuba, en propiedades que fueron nacionalizadas de conformidad con el Derecho Internacional.

Hasta la fecha, el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba aparece como el sistema de sanciones unilaterales más injusto, severo y prolongado que se aplica contra país alguno.

Pese a que desde 1992 la Asamblea General de la ONU ha aprobado cada año una resolución que pide el fin de ese cerco, Washington sigue desoyendo a la comunidad internacional, y mantiene y recrudece su política hostil.

arb/ifb

*Corresponsal de Prensa Latina en Naciones Unidas.

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LA ONU CONDENÓ EL BLOQUEO A CUBA CON INÉDITA OPOSICIÓN DE BRASIL

 

Por Gustavo Veiga

Página 12/ EL MUNDO

07 de noviembre de 2019

 

El gobierno de Bolsonaro se sumó a la postura de EE.UU y su incondicional aliado, Israel

El resultado de la votación en Naciones Unidas fue de 187 países a favor de la “necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero” y solo 3 en contra.

En este local de La Habana se ve la lista de productos de racionamiento.

Imagen: AFP

Veintiocho votaciones consecutivas Cuba salió airosa en Naciones Unidas con su resolución contra el bloqueo a que la somete Estados Unidos desde el 3 de febrero de 1962 cuando era presidente John F. Kennedy. Este jueves no fue la excepción y si hubo una alteración previsible en la asamblea fue que Brasil, gobernado por el ultraderechista Jair Bolsonaro, se sumó a la postura de EE.UU y su incondicional aliado, Israel. Pese a ese apoyo de peso, la isla volvió a ganar con holgura una votación como en las ocasiones anteriores en que presenta al pleno de la ONU su invariable situación económico-social determinada por la medida unilateral de su poderoso vecino. El resultado fue de 187 países a favor de la “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero” y solo 3 en contra. Con relación a la Asamblea de 2018, Donald Trump se apuntó una imperceptible diferencia. El año pasado el resultado había sido de 189 a 2. Esta vez, Colombia y Ucrania se abstuvieron y Moldavia no votó.

Desde que en 1992 Cuba comenzó a presentar su resolución en Naciones Unidas contra el bloqueo de Estados Unidos, la adhesión de los países miembros fue cada vez mayor. Lejos de retroceder en la suma de apoyos, el gobierno de la isla le viene dando a EE.UU una lección de diplomacia que ni el gobierno de Donald Trump, ni aquellos que lo antecedieron en la Casa Blanca, han logrado disimular. Aunque la votación no es vinculante, la sucesión de victorias políticas de Cuba siempre incomoda a Washington que pese a sus presiones para conseguir algún éxito aislado solo ha recogido mínimas expresiones de respaldo a su postura.

En el Salón de la Asamblea General, 31 oradores intervinieron para exponer las razones que tienen sus estados a la hora de votar contra la fallida política que Estados Unidos le impuso a Cuba durante seis décadas. Los representantes diplomáticos –según el sitio digital Cuba Debate – definieron al bloqueo como “anacrónico, injusto, terrorista, violatorio de los derechos humanos, de los principios refrendados en la Carta de las Naciones Unidas, del multilateralismo y la buena fe de los pueblos”. Según el mismo medio “todos coincidieron en la necesidad de eliminarlo totalmente”.

El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla se mostró feliz en la Asamblea por este nuevo triunfo diplomático y denunció que EE.UU habría presionado a seis países para que votaran en contra de su resolución. El ministro de Relaciones Exteriores había tuiteado durante la votación: “El mundo contra el bloqueo. Desde la Asamblea General de Naciones Unidas en la que continúa el debate del proyecto de resolución cubano y desde todos los continentes, los pueblos y gobiernos están con Cuba”. Asimismo, el presidente Miguel Díaz Canel señaló: “Seguiremos condenando la cruel y asesina política y demandando su levantamiento total e incondicional”. En la vereda opuesta, Michael Kozak, el responsable de la diplomacia estadounidense para Latinoamérica, dijo que “Cuba está recopilando su lista anual de quejas para una votación sobre el embargo. La realidad es que la mala gestión del régimen de Castro es responsable de fallas de la economía cubana”.

El documento que todos los años somete a votación la isla en Naciones Unidas podría decirse que solo tiene ligeras modificaciones porque la política de asfixia económica de EE.UU se ha mantenido casi inalterable o tuvo leves avances durante el gobierno de Barack Obama. Cuando todavía gobernaba el presidente demócrata, en su histórico viaje a Cuba en marzo de 2016 y al visitar el teatro Alicia Alonso, afirmó: “el bloqueo solo hace daño al pueblo cubano en lugar de ayudarlo”. Ese mismo año, los cubanoamericanos que viven en Miami llegaban a la misma conclusión: una encuesta realizada por la Universidad Internacional de Florida (FIU) arrojó que el 74,4 por ciento apoyaba la eliminación del bloqueo.

En el texto que desde el ‘92 presenta Cuba en la Asamblea se citan los siguientes antecedentes a este bloqueo de 57 años: “La ley de Comercio con el Enemigo de 1917; la ley de Asistencia Exterior de 1961; la Ley de Administración de las Exportaciones de 1979; la ley Torricelli de 1992; la ley Helms-Burton de 1996 y las regulaciones de administración de las exportaciones no sólo se mantienen, sino que conforman la arquitectura jurídica de una política que califica como un acto de genocidio, en virtud de la Convención de Ginebra de 1948 para la Prevención y la Sanción del delito de genocidio, y como un acto de guerra económica de acuerdo con lo establecido en la Declaración relativa al Derecho de la Guerra Marítima adoptada por la Conferencia Naval de Londres de 1909”.

gveiga@pagina12.com.ar