El Peronismo tiene una larga historia de luchas heroicas, en muchos casos con triunfos que bien analizados parecen casi imposibles. En este 2019 repetimos la proeza.

¿A QUIEN LE GANAMOS?

Por Roberto Doberti

Le ganamos a una campaña electoral financiada con más de 40.000 millones de dólares.
Le ganamos a una corporación mediática totalmente consolidada y homogénea en sentido, corporación que no dejó de utilizar todos los argumentos falaces y las denuncias falsas sin límites ni vergüenza.
Le ganamos a un poder judicial que no se cansó de amedrentar y hasta de privar de libertad sin sentencia alguna.

 

Por Roberto Doberti

 

El Peronismo tiene una larga historia de luchas heroicas, en muchos casos con triunfos que bien analizados parecen casi imposibles.

En este 2019 repetimos la proeza.

Para entender que de eso se trata es necesario ver a los poderes que enfrentamos, creo que nunca tan consolidados y carentes de escrúpulos como en esta ocasión.

Vale entonces, hacer un listado, seguramente incompleto y no suficientemente detallado, de aquellos a quienes le ganamos:

Le ganamos a una campaña electoral financiada con más de 40.000 millones de dólares.

Le ganamos a una corporación mediática totalmente consolidada y homogénea en sentido, corporación que no dejó de utilizar todos los argumentos falaces y las denuncias falsas sin límites ni vergüenza.

Le ganamos a un poder judicial que no se cansó de amedrentar y hasta de privar de libertad sin sentencia alguna.

Le ganamos a campañas de difamación y proclamación de sospechas para socavar el honor de dirigentes del peronismo, aunque fueran inverosímiles.

Basta mencionar la transformación del suicidio de Nisman en un imposible asesinato, la acusación de traición a la patria por un acuerdo con Irán, acuerdo aprobado por el parlamento y que nunca tuvo aplicación alguna..

Le ganamos a las corporaciones económicas más poderosas, desde las energéticas a las petroleras incluyendo las de los peajes y otras múltiples alternativas.

Le ganamos al sistema financiero nacional e internacional.

Le ganamos al FMI y al propio gobierno de Estados Unidos.

Pero sobre todo le ganamos a una ideología, imperante en todo lo que se denomina Occidente, que hace del sistema económico y político neoliberal la verdad indiscutida, como si fuera el ser así de las cosas, disponiendo que toda otra alternativa, como claramente se inscribe el peronismo, es imposible y condenada al atraso y al fracaso.

Le ganamos a ese sentido común que está impuesto no solo en las declaraciones y acciones políticas, está promovido por las publicidades gráficas y televisas, por las películas y series que se distribuyen con una proliferación e intensidad cercanas a la saturación y por otros medios que sería excesivo detallar.

Le ganamos a ese sentido común que destituye el valor de una de las palabras más nobles y precisas del peronismo, la palabra “Compañero”.

En ese sentido común nada se comparte y el objetivo de cada individuo es exactamente el individualismo, dando lugar a la perversa lógica de pocos, poquísimos triunfadores e inmensas mayorías de derrotados, es decir excluidos.

A todo eso le ganamos, por eso estamos orgullosos y alegres.

La historia no está escrita, la historia debemos ser capaces de escribirla.

 

 

Roberto Doberti , 29 de octubre de 2019.