17 de octubre de 1945 una gran movilización obrera y sindical exigía la liberación del coronel Juan Domingo Perón.

EL DIA EN QUE A JUAN DOMINGO, EL PUEBLO ARGENTINO LO HIZO PERÓN

Por Jorge Rachid

Que el pueblo es el único sujeto que construye la historia, es un hecho corroborado y que los liderazgos son vertebrales a esa afirmación también. Sin una conciencia colectiva compartida, sin una concepción de Patria, sin recuperación de la memoria histórica de la identidad compartida, no se produce esa conjunción maravillosa, de un tiempo en donde la esquina de la confluencia histórica, encuentra al Líder con su pueblo.

Por Jorge Rachid

PRIMERO LA PATRIA

18/10/2019

Que el pueblo es el único sujeto que construye la historia, es un hecho corroborado y que los liderazgos son vertebrales a esa afirmación también.

Sin una conciencia colectiva compartida, sin una concepción de Patria, sin recuperación de la memoria histórica de la identidad compartida, no se produce esa conjunción maravillosa, de un tiempo en donde la esquina de la confluencia histórica, encuentra al Líder con su pueblo.

Es que la constitución de la palabra pueblo, abarca una conciencia acumulada de siglos de construcción de un destino común.

Desde los pueblos originarios a los inmigrantes, pasando por la América mestiza, morena, criolla, profunda que logra un sincretismo de las subjetividades que amalgaman una búsqueda permanente de objetivos comunes, que Perón luego sintetizó en la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.

Ese Juan Domingo hijo de tehuelche, criado junto a la paisanada sureña, militar dedicado a la historia de la guerra como herramienta de construcción de la paz, es el que rescata las luchas por la identidad nacional, que el enemigo siempre denominó entre civilización y barbarie, “ellos” los que dijeron “tierra” eran la civilización, mientras que los pueblos que habitaban, que dijeron “barco” y sus descendientes de la colonización forzada y genocida, zambos, mulatos, criollos, negros, más los inmigrantes luchadores fueron siempre “los bárbaros”.

Esa concepción la acaba de reafirmar Francisco en la apertura del Sínodo Amazónico, junto al rol colonizador, en esa etapa de la Iglesia.

Entonces esa simbiosis que produce la conjunción del pueblo con Perón es producto de la recuperación de las largas luchas de la Patria preexistente, de la Resistencia de los pueblos indígenas, de los caudillos federales, de una Patria Grande balcanizada y fragmentada por el Imperio inglés en el siglo XlX, continuada por EEUU en el siglo XX.

Santiagueños había desde el siglo XVII, como cordobeses y otros compatriotas antes que la Patria fuera tal y fueron constituyendo pueblo, más allá de los acontecimientos políticos y la lucha por la hegemonía entre el interior y el Puerto, entre la civilización y la barbarie, según Mitre.

Ese Perón ungido, enfrenta al conjunto de las fuerzas políticas de su hora y las derrota al reclamo del 17 de octubre en esa noche mágica de su liberación: “trabajadores  unánse”.

Esa frase de plena vigencia ante los avatares de la Patria permite el inicio de un proceso político, doctrinario, ideológico y filosófico que es el peronismo, que trasciende a sus protagonistas construyendo unidad nacional con identidad cultural, que es síntesis histórica de las luchas del pueblo.

Perón las consolida en su primer Plan Quinquenal su aporte económico social, las fija en su desafío político institucional en la Constitución de 1949 y le da marco filosófico convocando al Congreso de Filosofía de Mendoza en donde desarrolla el concepto de Comunidad Organizada, como forma de derrotar la concepción demo liberal burguesa, según sus palabras, para que el pueblo deje de ser testigo de la historia, para ser protagonista, con poder popular.

Perón reafirmó su concepción en sus libros  desde la Etimología castellano-mapuche a Apuntes de Historia Militar, antes de 1945, hasta sus aportes en Conducción Política, la Comunidad Organizada, La fuerza es el derecho de las bestias, ya en el exilio junto a La Hora de los Pueblos, para dejarnos su testamento político, 60 días antes de morir el 1° de mayo de 1974: Modelo argentino para un Proyecto Nacional en donde nos alerta sobre el mundo de los continentalismos que vislumbraba, preludio del UNASUR y la voracidad del Imperio sobre los alimentos, el agua dulce y los recursos naturales fósiles y minerales, sobre los cuales vendrían “con nosotros o sin nosotros y dependerá de la capacidad de los argentinos para defenderlos”.

Esta breve síntesis expresa el volumen de un Perón que fue sucesivamente Primer Trabajador, tres veces Presidente, el Coronel del Pueblo, el Conductor, el Líder en esa sucesivas caricias que le propinaba un pueblo que se sentía contenido y conducido hacia un destino común, con las certezas que reafirman sentirse identificados con una cultura nacional, siempre negada, como hoy cuando se intentan demoler los 70 años de historia, pero chocan con un pueblo consolidado en su identidad, que lucha contra la cultura dominante neoliberal y los ataques de un Imperialismo que no cesa de pretender colonizarnos política, económica y culturalmente.

Entonces nos falta rescatar aún el Perón Filosófico, en esa propuesta que abarca desde la Pachamama a los avances científicos tecnológicos, que construye los Modelos Sociales Solidarios que dieron perfil propio a la Seguridad Social, con la presencia de los trabajadores y los movimientos sociales hoy.

Esa construcción Biocéntrica del hombre y la naturaleza, como ejes vertebrales para enfrentar la lógica macro económica de las teorías neoliberales o eurocéntricas, que son lejanas a nuestra concepción americana de construcción del pensamiento, hoy las expresa Francisco y que fijó para la historia ese Perón único, cuyos hijos políticos hoy vivimos rescatando su pensamiento para entregarlo a las nuevas generaciones, fortaleciendo al Movimiento nacional y Popular de Liberación de la Patria Grande, que nos legó ese Patriota, que hoy homenajeamos junto al pueblo.

 

JR/

PRIMERO LA PATRIA

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17 de octubre de 2019