Vivimos un momento político en el país, inédito más allá de que alguien se anime a hacer comparaciones con otras épocas históricas.

DEMOCRACIA DE MERCADO

Por Ricardo Capdevila

El mercado con el odio que inoculo sobre Cristina obligo a realizar una alianza que hace nos tengamos que tragar muchos sapos, para poder tener una alternativa popular, y muchos de esos sapos fueron impuestos por el mercado, porque más que antecedentes o formación tienen deslealtades y defraudaciones a quienes los votaron y supuestamente a quienes representan.

 

Por Ricardo Capdevila

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Vivimos un momento político en el país, inédito mas allá de que alguien se anime a hacer comparaciones con otras épocas históricas.

Algunos analistas dicen que tenemos una democracia inmadura y por tanto imperfecta, que dia a dia debemos corregir, alimentar y fortalecer.

Con ese enfoque podríamos decir que deberemos aspirar que el tiempo nos de la mayoría de edad y tengamos una democracia con la que comamos, nos eduquemos, seamos saludables y tengamos una vejez digna.

En mi opinión no es problema de madurez, sino que la han convertido en una democracia de mercado. .

Por tanto los candidatos son promovidos por el mercado sin importar que antecedentes de militancia o formación tengan esas personas o que virtudes dirigenciales posean. Para evitar suceptibilidades incluso de militancia popular no daré nombres.

El mercado con el odio que inoculo sobre Cristina obligo a realizar una alianza que hace nos tengamos que tragar muchos sapos, para poder tener una alternativa popular, y muchos de esos sapos fueron impuestos por el mercado, por que mas que antecedentes o formación tienen deslealtades y defraudaciones a quienes los votaron y supuestamente a quienes representan.

Motivo para replantear esta democracia de mercado por una participativa de verdad, donde la promoción de los dirigentes no sea de arriba hacia abajo, sino que surjan de las bases en verdaderas y transparentes elecciones internas en instituciones de la sociedad y organizaciones sindicales y de militantes que trabajan en el cuidado de sectores vulnerables, que deberán autodepurarse a través de elecciones sin la perpetuidad de los dirigentes.

Dicha dirigencia será la que representara a su sector, sin importar si el mercado las aprueba.

Para que sean usinas de dirigentes la nueva democracia deberá fortalecer a las instituciones y organizaciones, pero también deberá hacer respetar las normas de transparencia y representación de cada una de ellas.

Hoy percibo con estupor que el candidato a presidente del campo popular en campaña tenga que transmitir una imagen de moderado incluso con sectores que han saqueado el país, como la oligarquía terrateniente (dejando sus divisas en el exterior), como el sector financiero, o incluso con los medios de comunicación, que han alimentado el odio del mercado sobre cristina y muchos dirigentes de la gestión anterior, incluyendo su participación para que la justicia complice de falsas denuncias, determinaran prisiones sin pruebas de delito.

Y que dicha imagen sea atrayente para un electorado que han manipulado con noticias y procedimientos los mismos medios que mal informan.

Considero que el próximo gobierno que será del campo popular, no debe ser tibio, deberá encarar reformas estructurales para evitar que gobiernos de empresarios saqueen el país, pero además no legitimar ninguna medida de su gestión que no se encuadre en la legalidad de los procedimientos como en el cumplimiento de los contratos de concesión de servicios públicos, que deberán ser prestados por el estado, y su tarifa adecuarse a su costo efectivo y no al precio internacional.

Los medios de comunicación deberán respetar la ley de medios mal derogada por un decreto cuando se realizo por consenso social y aprobación parlamentaria.

Además se deberá fortalecer la banca pública como también al fondo de garantía y sustentabilidad de los adultos mayores, que fueran arrasados por esta gestión.

Deberá recomponer los presupuestos de educación y salud, para que los ingresos de los trabajadores de esos sectores sean dignos por la tarea desarrollada, como también los sueldos de estatales y todas las asignaciones de Anses (Jubilaciones, pensiones, auh, y otras).

Recién después se podrá negociar con los acreedores de la deuda, que se deberá requerir que presenten sus acreencias acompañadas de su respaldo legal según lo requerido tanto por organismos internacionales (fmi), como nacionales (banco central y congreso).