Ayer volví a ver los videos con las jugadas de Diego Armando Maradona.

SUEÑOS

Por Gabriel Fernández

Esta mañana desperté con cierto esfuerzo, bastante hundido en las mareas nocturnas donde navegan los sueños, y enseguida recordé esa verdad: Maradona está en Gimnasia.

Por Gabriel Fernández *
La Señal
8 julio, 2019

Ayer volví a ver los videos con las jugadas de Diego Armando Maradona.

Después vimos una película.

Luego, con algún libro en mano, me fui durmiendo feliz ante la certeza de su presencia en Gimnasia.

Esta mañana desperté con cierto esfuerzo, bastante hundido en las mareas nocturnas donde navegan los sueños, y enseguida recordé esa verdad: Maradona está en Gimnasia.

Algún mate y trámites en regiones desalmadas como los bancos, con una sonrisa interior bien marcada.

Lamenté un taxi, subí y desde la radio un monito menor hostigaba a los docentes con enjundia.

Más fuerte aún: vos escuchás a este idiota y yo, lo tengo en casa a Maradona.

De vuelta hacia el tiempo sin tiempo, algún café y una ducha.

Respondiendo mensajes, ordenando programas por venir, pensando algún texto.

Y sintiendo con firmeza esa realidad tangible: somos Gimnasia y Maradona está entre nosotros.

A cada paso, la emoción desborda.

Como la tos, se torna inocultable.

Entonces, aunque la plenitud es interior, escucho a mi compañera preguntar:

-¿Estás llorando?

Y respondo –No no, estoy un poco congestionado nomás.

Intento dejar de lado las redes, los mensajes, los posteos; pasa que cada tanto aparece Maradona, con la campera de Gimnasia, dirigiendo un entrenamiento.

Y no me queda otra que “congestionarme” de nuevo.

Qué tiempo loco.

Fui consciente, desde pibe, que algunos sueños podían cumplirse.

Jamás imaginé que éste se realizaría.

No estaba en el radar.

Apenas si configuró un sub pensamiento del tipo “¿Te imaginás si…?” como quien anheló viajar por el espacio rumbo a planetas distantes.

Han de pasar muchas cosas antes de que caigan a pedazos las paredes de esta gran ciudad.

Pero ninguna, tendrá este volumen.

Mientras la canción se apaga, reaparece esa figura con entorno de Live is Life, haciendo juego sólo con la cara interna.

Me digo nuevamente que eso no es posible.

Pero lo hace, con tanta soltura que detiene voluntariamente la acción para que no sea eterna.

Es que Maradona hace posibles las cosas imposibles.

Por ejemplo, estar en Gimnasia.

Y aquí estoy yo, certificando por escrito que eso es verdad.

GF/

* Director La Señal Medios / Sindical Federal / Area Periodística Radio Gráfica.