Arranca un ciclo pletórico de emociones, polémicas y desenfrenos. Nada apreciable para mediocres que buscan el tono medio.

MARADONA EN EL EQUIPO DE FÚTBOL DE CRISTINA

Por Gabriel Fernández

Diego Armando Maradona, está en Gimnasia. Entre miles de clubes del mundo con mejor puntaje y condiciones económicas, Maradona está en Gimnasia. Ese loco diez bajito, ese loco dios bajito vino y dijo “por la plata no se hagan problemas, lo que me paguen estará bien”. Se desató la locura y es estremecedor.

 

Por Gabriel Fernández *

La Señal

06/09/2019

 

Se desató la locura.

Un torbellino envuelve a Gimnasia.

 

No es ofensivo, no es destructor.

Dinamiza, contagia, repara.

¿Repara? Si.

Vamos a confesar algo: jamás pensamos que el premio que recibiría el Lobito cobraría la dimensión actual.

Supusimos cierta vez que los merecimientos acumulados en lealtad y perseverancia emergerían con algún título, con alguna victoria de realce.

Pero no; como si en regiones superiores se hubiera analizado la situación con esmero, resultamos premiados con justeza, a medida, con lo mejor de lo que queremos Ser.

Diego Armando Maradona, está en Gimnasia.

Entre miles de clubes del mundo con mejor puntaje y condiciones económicas, Maradona está en Gimnasia.

Ese loco diez bajito, ese loco dios bajito vino y dijo “por la plata no se hagan problemas, lo que me paguen estará bien”.

Se desató la locura y es estremecedor.

Mientras este periodista llora lenta y felizmente, evocando a quienes podrían andar por estos pagos, la gente se disfraza de Lobo, sale a las calles, grita la pasión.

También derrama lágrimas de placer.

Esa gente, nuestros humildes, celebran porque no necesitaron de Maradona para ser triperos, y reciben a Maradona como un premio por serlo.

Pero ¿qué es Gimnasia?

Por un lado, todo lo malo que dicen de nosotros; eso nos hace reír.

A veces un poco de bronca, pero sobre todo, extrañeza porque nos recriminan burlonamente no ser como no queremos ser.

Nuestro Lobo es la compañía permanente.

Sabemos que somos triperos en la cancha, pero también cuando estamos resolviendo situaciones complejas, cuando ordenamos la casa, cuando miramos a nuestro hijo.

Cuando ni partido hay y sólo preparamos sin prisa un mate para reflexionar sobre las vicisitudes de la vida.

Sentimos a Gimnasia por dentro.

Y a veces, somos conscientes de lo que tenemos por fuera.

NUESTRO LOBO es el club más popular de la zona de influencia.

Claro que no es el que más logros futbolísticos aquilató, lo reconocemos de entrada.

Es, también, la estructura deportiva más importante de la provincia de Buenos Aires, con espacios relevantes construidos en su mayor parte por la población que lo ha elegido con el corazón y la colaboración de algunas de sus comisiones directivas.

El Polideportivo, donde funciona la sede institucional, un estadio cerrado muy grande donde se despliegan las más variadas disciplinas y, eventualmente, espectáculos y recitales.

El tradicional estadio del Bosque, eje de identidad, hoy ampliado con la tribuna Néstor Basile.

El Bosquecito, con las canchas y los elementos necesarios para las divisiones inferiores.

Estancia Chica, predio de orden internacional, al cual ha recurrido la Selección, con su extensión, su casona, su pileta y sus canchas.

En su seno, el Campus, un espacio para la preparación de atletas de alto rendimiento.

Junto a estos lugares, las filiales y agrupaciones con sus locales, sus equipos triperos de fútbol infantil y sus actividades sociales ancladas en las comunidades.

Entre otras cosas.

Además de la comunicación propia del club, Nuestro Lobo cuenta con numerosos medios triperos que informan y rezongan en web, radio y televisión, sobre las actividades y especialmente del fútbol de primera división.

Hay bastante más, que no se puede transmitir a modo de inventario enumerando predios.

Y cada gimnasista sabe de qué hablamos.

Gimnasia se granjeó, también, enemigos de los cuales es posible estar orgullosos.

No estamos hablando de la rivalidad sencilla y directa con el clásico rival.

Hablamos del Grupo monopólico, de Baby Etchecopar, de varios medios de la Ciudad de La Plata, del andamiaje en redes promovido por los impulsores de la grieta.

Ese contraste se dio naturalmente, desde el origen mismo de nuestra hinchada.

Y no está tan mal.

Diego Armando Maradona dejará su huella en el club.

En el club exacto que debía escoger para retornar al país.

Antes, durante y después, Gimnasia seguirá siendo, orgullosamente, Gimnasia.

Con todo lo que ello implica.

Mientras tanto en Alemania la película de Maradona es un suceso cinematográfico según nos cuenta Claudia Tomadoni de Provincia 25.

SIEMPRE DAMOS LA NOTA.

Eso sí.

Como se observa, siempre damos la nota.

Es que los pueblos son un torbellino de pasiones.

Pasiones desordenadas, restallantes, desgarradoras.

Así es Gimnasia.

El arribo de Diego Armando Maradona, es una satisfacción póstuma para triperos que, como Néstor Basile –el mejor gimnasista y hondamente maradoniano-, han desbordado sus vidas de amor por el Bosque.

Y para los que andan más cerca, para el pueblo más humilde de La Plata, Berisso y Ensenada que siempre sintió al ídolo como propio.

El peor día en la vida de Roberto Fontanarrosa fue el que supo que Maradona llegaba a Newell´s.

La angustia del gran rosarino es una medida nítida de lo que significa Maradona para el futbolero.

Esto configura el horror para el macrismo en las redes y para algunos amigos acomplejaos, que se preocupan por el qué dirán.

Pero es grato: ¡nos van a decir de todo!

Maradona no viene, específicamente, a salvarnos del descenso.

Vuelve al país porque avizora esperanzas colectivas.

Y desembarca en Gimnasia porque el viento nos amontona.

Los milagros existen.

Mejoran nuestras plegarias.

Claro: intentará salvarnos del descenso.

Tarea difícil para cualquiera.

Desde aquella vez que le dieron a elegir entre las dos camisetas platenses y optó ponerse la albiazul, ese flaco con rulos quedó caliente por sentir la 22 a su alrededor.

Acostumbrado a darse los gustos, siguió insistiendo.

Aunque moleste, decimos esto: así se hacen las cosas si se quiere generar una transformación profunda.

Trazo Grueso.

Le Coq, entusiasta ante la posibilidad, triplicará su inversión.

Y arranca un ciclo pletórico de emociones, polémicas y desenfrenos.

Nada apreciable para mediocres que buscan el tono medio.

Bastante bien para este valle de pasiones que es Gimnasia y Esgrima La Plata.

Este torbellino, repara.

Es el tiempo de la plenitud.

Ya vendrán nuevas preocupaciones.

Hoy, Maradona es de Gimnasia.

Ambos, se merecen.

Por razones trascendentes, que exceden las posibilidades narrativas hasta de un hombre como este, que se dedica a escribir.

GF/

 

Director La Señal Medios / Sindical Federal / Area Periodística Radio Gráfica.