Hito mundial. En el mes de febrero pasado la noticia se reflejó en los principales diarios del mundo

VAMOS A LANZAR MIL SATÉLITES EN UN AÑO PARA CUBRIR TODA LA TIERRA

Por Cristina Carrazán

José Miguel Iriarte (FOTO) es ingeniero nuclear y hace tres años trabaja en la firma asociada a Airbus en Toulouse. Supervisa la propulsión de mil satélites que serán lanzados en un año. BBC News tituló: «Megaconstelaciones de satélites de OneWeb: el plan para conectar todos los rincones del mundo a Internet». El 27 de febrero a las 21.37 GMT desde Kourou, Guayana Francesa un cohete ruso Soyuz ST transportaba 6 satélites que apenas una hora más tarde eran colocados en la órbita prevista.

 

Por Cristina Carrazán

El Tribuno

2 de septiembre 2019

 

UN TARTAGALENSE ES JEFE EN LA IMPULSIÓN SATÉLITES EN ONEWEB

La planta de One Web en Toulouse, Francia, conde se desempeña el ingeniero nuclear norteño.

En el mes de febrero pasado la noticia se reflejó en los principales diarios del mundo y la BBC News la tituló: «Megaconstelaciones de satélites de OneWeb: el plan para conectar todos los rincones del mundo a Internet». El 27 de febrero a las 21.37 GMT desde Kourou, Guayana Francesa un cohete ruso Soyuz ST transportaba 6 satélites que apenas una hora más tarde eran colocados en la órbita prevista.

Al reflejar la noticia que marcó un hito en la conectividad global los medios del mundo hacían referencia a la alianza estratégica entre la empresa fabricante de aeronaves europea Airbus y la americana emergente OneWeb fundada en 2012 por el empresario Greg Wyler, quienes como nuevos operadores de las telecomunicaciones comenzaban la producción en cadena -tal como si se tratara de automóviles- de una constelación satelital para llevar banda ancha a las regiones más remotas del planeta donde las comunicaciones e Internet son lentas, deficientes o directamente no llegan.

Un norteño en el mega proyecto

La primera línea de montaje se instaló en la ciudad de Toulouse, ciudad del sur de Francia donde hace varios años reside el ingeniero nuclear tartagalense, recibido en el Balseiro en el año 2008, José Miguel Iriarte. De visita en la provincia a la que regresa cada vez que sus obligaciones se lo permiten Iriarte, quien se desempeña como jefe del grupo de propulsión en la mayor campaña de cohetes en la historia del vuelo espacial, dialogó con El Tribuno sobre la tarea que le toca en este megaproyecto y otras iniciativas en las que se encuentra trabajando y que incluyen a la provincia de Salta.

La megaconstelación de OneWeb es una red de satélites interconectados para proveer Internet de alta velocidad. La empresa emergente OneWeb, con sede en Londres y Estados Unidos, lanzó los primeros seis satélites de su proyecto multimillonario para llevar Internet a todos los rincones del mundo. El creador de esta gran innovación es Greg Wyler quien se asoció con Airbus porque requería de un socio que tuviera fuerza industrial y el know- how (conocimiento) técnico. Se sumaron también Virgin Group, Coca Cola Corp. y el fondo de inversión japonés Soft Bank. Inspirados de la industria automotriz, las líneas de ensamblaje producen 2 satélites por día a precios 50 veces menores que los satélites clásicos. Directivos de OneWeb se reunieron el año pasado con el presidente Macri para discutir la oportunidad de aplicar el sistema en las zonas remotas de Argentina y reducir la grieta digital que existe en vastas zonas rurales.

Proyecto tecnológico en Salta

Pero el ingeniero Iriarte quien viene a Salta esporádicamente a visitar a la familia, comenzó a trabajar en un proyecto tecnológico con miras a concretar «un polo de desarrollo de software e inteligencia artificial en la provincia. Todo en el marco de una empresa emergente franco-argentina de robótica llamada Stradot que monté recientemente en Toulouse», precisó.

Asociado con otros profesionales locales, con uno de sus hermanos y con el apoyo de tres inversores europeos el ingeniero Iriarte explica que «con los años unos aprende a identificar vacíos tecnológicos y la nueva idea en Argentina es explotar un problema fundamental no satisfecho de los estacionamientos de las grandes ciudades, que tiene un alto contenido de software y de inteligencia artificial».

«Mi hermano es el encargado de mantener contactos con inversores, funcionarios y fundaciones locales en búsqueda de apoyo para poner una pata del proyecto en Salta», dijo.

Los recursos humanos en Argentina y en Salta son de primer nivel pero el argentino no lo ve y no se aprovechan. La formación en nuestro país es de excelencia. Personalmente me gustaría que en Salta se haga más electrónica», concluyó.

VAMOS A LANZAR MIL SATÉLITES EN UN AÑO PARA CUBRIR TODA LA TIERRA

Por Cristina Carrazán

El Tribuno

2 de septiembre 2019

¿Cómo llegó a integrar este proyecto de Airbus y One Web?

Me recibí en el Instituto Balseiro en el año 2008. Estuve 5 años residiendo en Bariloche y trabajando en Invap para los proyectos satelitales, que eran muchos en ese momento. Ese fue mi inicio en esta actividad. Luego conocí a una chica francesa y como vivimos en Tolouse, allí monté una pequeña empresa de consultoría. Hace tres años tuve una oferta en la rama espacial de la fabricante de aviones Airbus. Así llevo tres años en una empresa asociada a Airbus, Oneweb satellite, en un proyecto muy interesante.

¿De qué se trata el proyecto?

Es una nueva filosofía en la fabricación de satélites porque la idea es hacer grandes constelaciones de cientos o de miles de satélites, construirlos y lanzarlos en períodos muy cortos. En febrero pasamos una fase importante que era lanzar los prototipos. La tecnología está consolidada y la fábrica, inspirada en la producción en serie de automóviles, está andando como estaba previsto. En eso reside lo novedoso del proyecto, en hacer satélites en serie, lo que permite fabricar dos satélites por día cuando antes se necesitaba al menos un año.

¿Qué se hizo en febrero?

Antes de largar los 1.000 satélites que conformarán la constelación teníamos que probar todos los sistemas y lo que se hizo fue lanzar 6 satélites pilotos, completos, con toda la funcionalidad.
Yo me desempeño como jefe del equipo de propulsión eléctrica para los ajustes de órbita, ya que permite reducir considerablemente el consumo de propelente (combustible espacial) lo que mejora la ecuación económica del proyecto. Estamos utilizando una tecnología bastante nueva, contamos con sistemas que son todos muy nuevos porque se hacía necesario bajar el costo y por eso se utilizaron componentes provenientes de la industria automotriz, de la fabricación de aviones, y médica inclusive, y la adaptamos al mundo espacial; esa fue otra gran novedad.

¿Para qué lanzar 1.000 satélites en un año en lugar de uno?

Actualmente la comunicación se vale de los satélites que están a muchísima altura como los geoestacionarios. La ventaja de estos satélites convencionales que están en órbitas muy altas es que cubren un tercio o un cuarto del planeta. Pero si acercamos esas distancias a la tierra la cobertura se hace más eficiente pero a la vez será menor en superficie. Por eso estamos obligados a tener muchos satélites. Y al tratarse de un número tan elevado su fabricación tiene que ser más barata. Un gran objetivo de este proyecto son las zonas como la Patagonia, parte de Finlandia, Noruega, la Antártida o en medio del océano, que tienen una comunicación deficiente o directamente no la tienen, en especial las zonas cercanas a los polos. Con esta constelación el sistema estará rápidamente disponible.

¿Cuál es la actualidad del proyecto?

Estoy muy satisfecho con el trabajo que hicimos porque los satélites están andando muy bien y actualmente estamos en la fabricación en serie de 1 o 2 satélites por día porque la idea es lanzarlos desde fines de este año, durante todo el año que viene y tener el sistema completo en órbita en el año 2021. Como se trata de órbitas bajas lo importante será que se mejora la latencia, (la rapidez con que la información llega de un punto a otro) pero también que se puede manejar mucho volúmen de datos en actividades como la telemedicina, el tele trabajo, que crecen mucho.