En 2019 se cumplen 80 años del comienzo de la Segunda Guerra Mundial

EL 1º DE SEPTIEMBRE DE 1939 COMENZABA LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL: DEJARIA MAS DE 70 MILLONES DE MUERTOS.

Por Fernando del Corro

El primero de septiembre de 1939, exactamente ocho décadas atrás, la Alemania nazi inició la operación “Fall Weiss” (Caso Blanco) consistente en la invasión del territorio de la Segunda República Polaca cuyo ejército se terminó de rendir el 6 de octubre siguiente. Se trató de la primera agresión militar directa emprendida por la Alemania liderada por Adolph Hitler y que diera como resultado el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Por Fernando Del Corro
NAC&POP
31/08/2019

El primero de septiembre de 1939, exactamente ocho décadas atrás, la Alemania nazi inició la operación “Fall Weiss” (Caso Blanco) consistente en la invasión del territorio de la Segunda República Polaca cuyo ejército se terminó de rendir el 6 de octubre siguiente.

Se trató de la primera agresión militar directa emprendida por la Alemania liderada por Adolph Hitler y que diera como resultado el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

De hecho ya antes había participado en la Guerra Civil Española desarrollada entre 1936 y 1939 pero enmascarada detrás de la rebelión encabezada por Francisco Franco contra la Segunda República en la que también participara, en el mismo bando, la Italia fascista liderada por Benito Amilcare Andrea Mussolini, luego también aliada de Alemania en la SGM poco tiempo después de iniciada ésta.

Las tropas alemanas para derrotar a las polacas apelaron a algo que luego repitieron a lo largo de los casi seis años de conflicto.

Se trató de la llamada “blitzkrieg” (guerra relámpago) consistente en un rápido avance de los blindados combinado con un lanzamiento de fuego virulento.

Ante el ataque alemán la ex Unión de las Repúblicas Soviéticas Socialistas hizo el propio el 17 de septiembre ocupando la parte oriental de Polonia.
P

olonia era un país en el que una parte importante de su población era judía y sobre ella descargó su odio el nazismo haciendo que muriera alrededor de un veinte por ciento de la misma.

En tanto, durante esa primera etapa, como sucediera durante la Guerra Civil Española, los gobiernos de Francia y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, más allá de sus protestas, se mantuvieron militarmente al margen aunque declarasen la guerra a la agresora.

A todo esto ya en marzo de 1938 Alemania había anexado, aunque por vías no violentas, a Austria, de donde era oriundo el propio Hitler.

Poco después, el 21 de septiembre, los alemanes, con el visto bueno de Francia y el RU que presionaron al gobernante local, el presidente Edvard Benés, también se quedaron con parte del territorio de la ex Checoslovaquia, el denominado Sudetes.

Logrados esos dos propósitos, Hitler puso sus ojos sobre Polonia.

El Tratado de Versailles de 1919, tras la finalización de la Gran Guerra, luego denominada Primera Guerra Mundial, había establecido pautas a seguir acerca de los territorios polacos creando la ciudad libre de Dánzig, fijando un plebiscito para determinar si Prusia Oriental se sumaba a Alemania o a Polonia y otro para Memel sobre unirse a Alemania o quedar bajo la Liga de las Naciones pero que terminó quedando para Lituania que luego lo entregara a Hitler.

Polonia tenía buenas relaciones con Francia que se debilitaron a raíz de un pacto de no agresión con Alemania en 1934.

Mientras en Alemania se desarrollaba el criterio de avanzar hacia el “Lebensraum” (espacio vital) que debía incluir todos territorios ya mencionados con el agregado de Dánzig y ya en marzo de 1939 se consumó la ocupación del resto de Checoslovaquia, Bohemia y Moravia, mientras se realizaban negociaciones diplomáticas con Polonia.

Como forma de asegurarse la tranquilidad en el frente oriental, mientras se preparaba el ataque concretado el primero de septiembre, unos días antes, el 23 de agosto, Alemania firmó con el URSS el Tratado de No agresión conocido como el Pacto Ribbentrop-Molotov entre los cancilleres de ambos países, Ulrich Friedrich Wilhelm Joachim von Ribbentrop, de Alemania, y Viacheslav Mijáilovich Mólotov, de la URSS, algo que molestó a Francia y el RU.

La diferencia del poderío bélico en favor de Alemania, aunque no empleada masivamente, desbarató toda la capacidad defensiva polaca.

A pesar de que se utilizaron 1580 aviones no debieron emplearse a fondo ya que en forma rápida terminaron con la Fuerza Aérea Polaca.

Otro tanto similar ocurrió en tierra por cuanto los “panzers”, los tanques alemanes, no se encontraron con oponentes que pudieran resistir los avances de una invasión que anticipara la periodista británica Claire Hollingworth en una nota publicada por “The Daily Telegraph” luego de atravesar la frontera polaco-alemana el 28 de agosto cuando viera a las tropas del Tercer Reich apostadas sobre la misma.

Francia y el RU, una vez concretada la invasión a Polonia, declararon la guerra a Alemania la que prosiguió su avance sobre casi todo el occidente europeo del que solamente no ocupó a España, Irlanda, Portugal, el RU, Suecia y Suiza.

Por su parte fuerzas del RU y Canadá invadieron Islandia cuyo gobierno tenía una postura indecisa después de la ocupación alemana de Dinamarca.

El giro del predominio de la Alemania nazi se produjo cuando en 1942 ésta invadió la URSS violentando el Tratado Ribbentrop-Mólotoiv.

Luego una serie de derrotas iniciales los soviéticos dieron vuelta las cosas tras una larga y costosa victoria en Stalingrado, hoy Volgogrado.

A partir del 2 de febrero de 1943, tras la rendición del ejército atacante, los soviéticos avanzaron sin parar hasta tomar Berlín el 2 de septiembre de 1945, poniendo fin a la guerra en Europa luego de seis años y un día del inicio del ataque a Polonia.

Días antes los japoneses, aliados de los alemanes, se habían rendido ante los Estados Unidos de América tras haber sufrido dos bombardeos atómicos aunque el acuerdo final también fue el 2 de septiembre.

Para entonces, debilitados los alemanes en Europa Oriental, los aliados habían podido hacer pie en Europa Occidental concretado con el desembarco en Normandía con el apoyo estadounidense a partir del 6 de junio de 1944.

Así concluyó una guerra que costó aproximadamente el tres por ciento de la población mundial de esa época, ya que se considera que las víctimas pudieron haber llegado a los 85 millones de seres humanos, aunque existen estimaciones menores, incluso alguna que habla de 70 millones.

FdC/