El golpismo en la Argentina siempre se abatió sobre el peronismo, con persecución y muerte

EL GOLPISMO ANTIPERONISTA

Por Jorge Rachid

El peronismo siempre vino a reparar los dramas originados por los irresponsables manejos brutales e inhumanos y los saqueos de “los dueños del poder”, lacayos habituales de los centros del poder mundial, que apoyados en los fusiles de la Patria gobernaron para “volver al mundo”, entregando soberanía y recursos naturales que empobrecieron al pueblo y excluyeron a las mayorías populares.

 

Por Jorge Rachid

 

Con la excepción de Irigoyen, dos veces Presidente derrocado por el golpe militar de Uriburu en 1930, y los golpes sobre los gobiernos ilegítimos de los radicales Frondizi e Illia, más allá de sus condiciones personales, por proscripción del peronismo durante 18 años después del golpe de 1955.

Pero los golpes cívicos militares desde esa fecha,

Comenzaron a contar cientos de muertos por bombardeos en Plaza de Mayo en junio, los muertos de los enfrentamientos de septiembre, los fusilamientos de 1956 a militares que exigían democracia y libertad.

La respuesta fue: “se acabó la leche de la clemencia”, en boca de golpistas civiles.

La Noche de los bastones largos de 1966 con Onganía, la dictadura genocida del 76 con miles de desaparecidos, exiliados, prisioneros, ejecutados, humillados y denigrados. Hasta el cadáver de Evita robaron, violaron y desaparecieron, los canallas.

Eso es el golpismo en la Argentina, dolor social inmenso, persecución a los militantes del campo popular, muerte y cárcel en cada etapa: hablar de golpismo peronista es una falacia de aquellas que hacen de las victimas victimarios, como sucede hoy.

El peronismo siempre vino a reparar los dramas originados por los irresponsables manejos brutales e inhumanos y los saqueos de “los dueños del poder”, lacayos habituales de los centros del poder mundial, que apoyados en los fusiles de la Patria gobernaron para “volver al mundo”, entregando soberanía y recursos naturales que empobrecieron al pueblo y excluyeron a las mayorías populares.

Cada vez que el país entró en esa dinámica de locura macro económica, en donde los Mercados hablan y los pueblos sufren, cuando los millonarios hacen plata con la plata y los industriales cierran y despiden trabajadores, es neoliberalismo de manual acompañado por una irrupción cultural dominante, originada en los medios hegemónicos, que oculta o falsea la información, intentando desviar el eje de la crisis, hacia afuera del poder.

En ese escenario el enemigo gobernante intenta ante su propio espejo terminal, abrazar al peronismo después de años de persecución y cárcel, denostación y agravios para arrastrarlo a su propio abismo, como forma de diluir su responsabilidad sobre el genocidio social que ha provocado, además del saqueo económico al que han sometido a la Nación.

No lo lograrán, porque su intento es para consolidar la dependencia, forzar la entrega de soberanía, llevar adelante procesos estructurales que dañan el tejido social argentino, al flexibilizar las leyes y cercenar derechos, disminuir el rol del Estado y fortalecer el eje cultural dominante egoísta y salvaje neoliberal.

Es que el peronismo es una fuerza que trasciende su propio espacio partidario, es transversal al pueblo argentino que siente la Patria como eje de su identidad cultural el Modelo Social Solidario, que grabó a fuego el peronismo, apoyado en su doctrina nacional y popular, consolidado ideológica y filosóficamente en la Comunidad Organizada, con soberanía política, independencia económica y justicia social, en un marco de Tercera Posición internacional fortaleciendo la Patria Grande con un solo objetivo estratégico: la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.

 

 

Jorge Rachid

PRIMERO LA PATRIA

CABA, 29 de agosto de 2019