A vos te tocó en suerte interpretarlo en la película La Patagonia Rebelde.

TE QUEDÓ GRANDE EL GALLEGO SOTO

Por Mario Cabrera

Te quedó grande el gallego Soto Brandoni, no lo mereciste nunca, no importa si lo interpretaste bien o mal. El asunto es moral. Antonio Soto, fue del principio al fin fiel a sus convicciones, se murió abrazado a sus ideales en la lejana Punta Arenas. Antonio Soto pudo mirar para otro lado cuando estallaron las huelgas de la Patagonia Rebelde, pero no lo hizo. Al ver la rebelión de los que consideraba sus hermanos de clase no dudó un segundo y participó activamente de un justo reclamo silenciado a sangre y fuego por un miserable.

 

 

Por Mario Cabrera

 

Te quedó grande el gallego Soto Brandoni, no lo mereciste nunca, no importa si lo interpretaste bien o mal.

El asunto es moral.

Antonio Soto, fue del principio al fin fiel a sus convicciones, se murió abrazado a sus ideales en la lejana Punta Arenas.

Antonio Soto pudo mirar para otro lado cuando estallaron las huelgas de la Patagonia Rebelde, pero no lo hizo, cuando sucedieron, él, por esas paradojas del destino trabajaba en una compañía teatral, no como actor, sí como tramoyista.

Pero al ver la rebelión de los que consideraba sus hermanos de clase no dudó un segundo y participó activamente de un justo reclamo silenciado a sangre y fuego por un miserable.

A vos te tocó en suerte interpretarlo en la película La Patagonia Rebelde.

Pienso, qué diría Soto de éste melindroso convocante a plazas del odio militante contra los mas humildes, qué diría de tu justificación del hambre de nuestro pueblo diciendo «ahora son pobres, pero tienen una pobreza digna».

Seguramente lo avergonzaría que tamaño personaje haya usurpado su memoria.

Ni quiero pensar en tus compañeros de cautiverio hoy desaparecidos.

Te quedó grande Soto, bufón de los banqueros, mendicante del alma vendiéndola a cambio de un programa de tango y unas cuantas películas.

Valió la pena?.

Te quedó grande Soto, Brandoni …tanto, que hasta te quedó grande tu historia pasada, cuando soñabas combatir a los que hoy hambrean a nuestro pueblo con tu vergonzosa complicidad.

 

 

Mario Cabrera