Han despreciado a los enfermos, quitándoles la posibilidad de utilizar los remedios para curarse.

EL PECADO

Por Martín García

Han roto con los sacramentos de la vida : No mentir, no matar, no traicionar, dar de comer al hambriento, curar al enfermo, compensar al discapacitado, proteger al indefenso,  abrazar al marginado,  dar un techo al desamparado.


Por Martín García
NAC&POP
09/08/2019

Ellos han pecado.

Han roto con los sacramentos de la vida : No mentir, no matar, no traicionar, no dar de comer al hambriento, no curar al enfermo, no compensar al discapacitado, no proteger al indefenso, no abrazar al marginado, no dar un techo al desamparado.

Cuidar, proteger a quien lo necesite.

Han abandonado a los discapacitados obligándolos a nuevos trámites que volvieran a demostrar sus limitaciones, como si ya no lo hubieran hecho en su momento, solo para hacérselas difícil.

Han despreciado a los jubilados y pensionados mintiéndoles, bajándoles el monto que les correspondía y estaba vigente bajo la argumentación de una supuesta reparación que solo buscaba encubrir un lavado de dinero de los ricos y famosos.

Han despreciado a los trabajadores organizados a quienes se les había prometido quitarles el impuesto a la ganancia que, seguramente no les correspondía pagar y en vez de bajárselos incorporaron un millón y pico más de trabajadores a que tributaran.

Han despreciado a los enfermos, quitándoles la posibilidad de utilizar los remedios para curarse.

Han dejado a los trabajadores sin trabajo con el argumento que iban a generar puestos de trabajo de “calidad”.

Los han convertido en los pibes y pibas de la “bicicleta” sin ningún reparo y sin ningún derecho.

Han insultado a los abogados del fuero laboral acusándolos de “mafia” (el que lo dice lo es) por defender y aplicar los derechos laborales que impuso el socialismo y efectivizó el peronismo para defender los intereses de los trabajadores.

Se ha premiado la muerte por la espalda de delincuentes menores poniendo claramente a las fuerzas de seguridad contra la población y no en su defensa, más allá de la paranoia burguesa.

Se han ocultado y disfrazado asesinatos oficiales como el de Santiago Maldonado.

Le han negado proteínas animales al pueblo, destruyendo la ceremonia del asado familiar o con los amigos.

Han negado la posibilidad de que las familias les compren regalos a los amiguitos de sus hijos en sus cumpleaños, quitándoles el derecho de “dar” que es lo principal de “tener”.

Han expulsado a las personas que tenían trabajo y un pasar organizado destruyendo su normalidad y echándolos al desamparo.

Han echado gente de sus casas alquiladas, de sus locales alquilados para su negocio de barrio, con un impuesto a los servicios como luz y gas rayanos en el hurto masivo.

Han manipulado a los clubes de barrio imponiéndoles cargas por servicios que han hecho imposible cumplir con su misión que es cobijar, amparar y formar chicos y chicas fuera de la droga y el choreo a través del deporte, la capacitación, la actuación.

Han impuesto una racionalidad a los hospitales rebajando el concepto de asistencia a la salud de manera ruin.

El solo hecho que limiten las vacunas muestra su desprecio por la prevención de la salud.

Han sometido a las universidades a recortes que solo tienen sentido si hay que pagar ingentes intereses a los bancos y al FMI por dineros que la sociedad nunca utilizó ni necesito.

Han prometido miles de jardines de infantes que nunca han intentado-siquiera-construir, como un vano hilo de promesas incumplidas sin importancia.

Han atacado a jubilados que solo estaban ahí para apoyar una protesta, con gases lacrimógenos, generándoles lesiones y sufrimientos injustificados.

Han mancillado a los y las maestras declarando sumas correctas para su sueldo, mientras eran empobrecidos y relegados en la realidad cotidiana, rebajando su jerarquía social y económica.

Han tolerado y normalizado la trata y la pedofilia porque son prácticas de élite a la que están acostumbrados.

Han mentido, manipulado, traicionado, utilizado, robado y hecho negociados a la vista de todo el mundo para que los inocentes creyeran que eran legales.

Transan con la droga porque su sistema de relaciones no les da para imponer limites a la DEA y sus operaciones de control.

Muestran el resultado de la incautación que la DEA misma aplica contra las «banditas» no autorizadas.

Ellos controlan, no el gobierno.

“Habrá sido un error de carga” dijeron cuando pusieron el nombre de medios comunitarios como que habían recibido fuertes sumas en concepto de publicidad, que nunca recibieron.

La misma modalidad serial utilizaron para hacer una larga lista de aportantes a la campaña del frente de gobierno donde personas que recibían un plan social aparecían donando al partido ingentes sumas de dinero, que, naturalmente, no tenían.

La misma modalidad serial utilizaron para crear un partido político que no tenía suficientes afiliados ni garantes, simplemente, sumando nombres de las listas de las subvenciones sociales, y sin embargo, el poder judicial convalidó mirando para otro lado y haciéndose los distraídos.

Toda una iniquidad se puso en marcha.

Amoral, porque no les da para inmorales.

Le han tocado el culo a Dios.

Y así les irá.