La crisis golpeó a una sala emblemática. Cerró el BAMA Cine Arte

RÉQUIEM PARA EL CINE ARTE

Por Julio Fernández Baraibar y Oscar Ranzani

El cine independiente argentino e internacional perdió a uno de los últimos espacios dedicados a su difusión en el centro porteño. Este azote de Dios que se ha descargado sobre el presente, el futuro y el pasado de los argentinos ha logrado que esa sala histórica, que, como a mi, nos hizo cinéfilos, capaces de apreciar la exactitud de un plano secuencia o el desconcierto de un montaje -mucho antes de que se llamase edición-, cierre, posiblemente, para siempre.

Por Julio Fernández Baraibar

NAC&POP

02/08/2019

La Sala Cine Arte ha estado ahí, en Diagonal y Cerrito desde hace muchísimos años.

Cuando llegue a vivir a Buenos Aires, en el año 1965, ya estaba y en ella y en el legendario Lorraine hice mi cultura cinematográfica que, hasta ese momento solo estaba formada por las pocas películas de arte que llegaban a Tandil y por la lectura infaltable de las críticas de la revista Leoplán.

Conocía los refinados y eruditos análisis de Leo Sala sobre la filmografía de Bergman o de Roberto Rosellini, pero jamás había visto las películas a excepción de La Fuente de la Doncella, que vi, deslumbrado, una inolvidable tarde en el cine Avenida.

En esta sala he visto buena parte de la Nouvelle Vague.

Un domingo por la tarde salí ensortijado por el amor y las canciones de Les Parapluies de Cherbourg y con quien fue la madre de mis hijas, Isabel, invertimos en innumerables entradas y propinas, de las que ella guardaba los programas que nos entregaba el acomodador, como una especie de colección de las películas que habíamos visto.

Este azote de Dios que se ha descargado sobre el presente, el futuro y el pasado de los argentinos ha logrado que esa sala histórica, que, como a mi, nos hizo cinéfilos, capaces de apreciar la exactitud de un plano secuencia o el desconcierto de un montaje -mucho antes de que se llamase edición-, cierre, posiblemente, para siempre.

Que los espectros de Grifiith, de Eisenstein, de Dreyer y Chaplin, que la memoria insomne de Renoir, de Riefenstahl y de Luis Saslavsky, de Bergman, Visconti, de Sica y Buñuel conviertan lo que les queda de vida a los responsables políticos de este cierre en una desesperante pesadilla en blanco y negro.

 

JFB/

La crisis golpeó a una sala emblemática

Cerró el BAMA Cine Arte

El cine independiente argentino e internacional perdió a uno de los últimos espacios dedicados a su difusión en el centro porteño.

Por Oscar Ranzani

Página12/

30 de julio de 2019

La sala sobre la Diagonal Norte ya luce pelada y sin la marquesina.

Imagen: Alejandro Leiva

La noticia se da en el contexto de una recesión económica que se está llevando puestos distintos tipos de emprendimientos: desde locales de todo tipo a teatros, pasando por comercios e industrias importantes que dejan de producir en el país.

Ahora, le tocó al cine, que no es la excepción: cerró BAMA Cine Arte, ámbito histórico (ex Arteplex Centro) en el circuito de cine-arte de la Ciudad de Buenos Aires, que contaba con tres salas ubicadas en la Avenida Pte. Roque Saenz Peña 1150.

El co-fundador y programador de Buenos Aires Mon Amour (tal el nombre completo de la sigla que identifica al cine), Guillermo Cisterna Mansilla, fue el encargado de enviar una carta pública cuando los rumores ya no se sostenían más durante la mañana del lunes.

Dirigida a los «espectadores y amigos», Mansilla señaló: «En nombre de BAMA quiero anunciarles el fin de otra etapa, la del BAMA CINE ARTE.

Estamos muy orgullosos de haber cumplido con el objetivo que nos hemos propuesto, en estos 6 años, la de ser esa sala de cine que ya no hay.

Ofreciendo una programación de cine independiente, del mejor cine argentino, y películas que en muchos casos no tienen lugar en el circuito comercial».

Luego tuvo palabras de agradecimiento para los espectadores: «Asistieron confiando en nuestra programación, y eso fue muy motivador.

Mirarlos disfrutar fue lo mejor que nos regalaron.

Seguramente nos quedaron pelis por pasar, pedidos por cumplir, algunas por repetir, pero la programación siempre fue para ustedes», subrayó Mansilla.

Finalmente, dejó un mensaje enigmático que, tal vez, sea el puntapié inicial de otro proyecto más sustentable: «Quizás nos volvamos a ver pronto, pero mientras tanto no dejen de ir al cine.

Las películas son para disfrutar en esa sala oscura en pacífica convivencia.

Porque el cine nos hace la vida mas feliz!».

Los inicios del BAMA fueron a partir de la creación del Cineclub Buenos Aires Mon Amour, como una asociación civil del cinéfilo mundo porteño.

En sus funciones se proyectaban producciones que siempre quedaban afuera de la oferta comercial de las pantallas de exhibición local.

A partir de Noviembre de 2008, BAMA se instaló en un PH en San Telmo con 38 butacas.

Las mismas las consiguieron gracias al teatro de un sindicato.

Y con eso armaron un microcine.

Desde el 2009, se agregó a la oferta audiovisual una nutrida agenda de cursos y seminarios dictados por críticos de cine, periodistas y docentes provenientes de revistas especializadas.

A partir de noviembre del 2010, soplaron vientos de cambio con las proyecciones en el Microcine Godard, ubicado en el Hotel Elevage.

No fue una sala más del circuito alternativo: llegaron a pagar una entrada más de 1.500 espectadores al mes, en un cine con 40 butacas.

Pero a fines de mayo del 2013, por circunstancias ajenas al BAMA, el Hotel Elevage cerró sus puertas.

La historia de este cine impulsó a sus creadores a reabrir y recuperar las puertas del ex Arteplex, en pleno corazón del centro porteño.

Reabrió en ese cine remozado, también en 2013.

El primer estreno lanzamiento en formato 35mm fue Blue Jasmine, de Woody Allen.

Siempre se pensó en un público deseoso de seguir buscando nuevas filmografías y un cine distinto que no se disfruta con el pochoclo.

Pero la realidad no es piadosa en la Argentina actual  y hoy hay una ventana menos para el tan castigado cine-arte.

Los films Esa mujerRicordi? y Un amor imposible que estaban en cartel yo no se exhibirán allí.

OR/