De este lado de la vida hemos logrado mucho: un movimiento unido como nunca antes.

LA RESISTENZA E´ FINITA

Por Jorge Giles

Para hacer política, en cualquiera de los terrenos donde hoy se disputa poder, el movimiento popular debería mirar más al 10 de diciembre próximo y menos al mismo día de 2015. El macrismo ya mostró lo que es capaz de hacer en estos 4 años de mandato efectivo. Nosotros también. Y no es poco. ¿Hace falta repetir y repetir hasta el hartazgo que todos los argentinos y las argentinas hoy vivimos muchísimo peor de lo que vivíamos hasta el último día del gobierno de Cristina?

Por Jorge Giles

NAC&POP

18/07/2019

Para hacer política, en cualquiera de los terrenos donde hoy se disputa poder, el movimiento popular debería mirar más al 10 de diciembre próximo y menos al mismo día de 2015.

El macrismo ya mostró lo que es capaz de hacer en estos 4 años de mandato efectivo.

Nosotros también. Y no es poco.

¿Hace falta repetir y repetir hasta el hartazgo que todos los argentinos y las argentinas hoy vivimos muchísimo peor de lo que vivíamos hasta el último día del gobierno de Cristina?

¿Hace falta recordar que esta vez Macri juramentó que en un probable segundo mandato haría lo mismo que en el primero, más todo lo que le falta hacer para consolidar su modelo saquedor, reforma jubilatoria y laboral por caso, pero todo mucho más rápido?

¿Hace falta que sigamos discutiendo solamente la agenda que el gobierno arroja sobre el escenario real o virtual?

¿Hace falta que sigamos trajinando y gastando energías según dicta el manual de la resistencia a las políticas de ajuste, hambre y entrega de la soberanía?

Probablemente todos, o muchos, respondamos que sí.

Pero hay que salir de manera ordenada de aquella etapa crucial de la resistencia para iniciar, más temprano que tarde, la construcción de la victoria que siempre se identifica con la iniciativa propia y el pasaje a la ofensiva.

Cuando la resistencia se estanca, le sucede lo mismo que al agua.

Si resultara así, si sólo hacemos resistencia a las políticas neoliberales, si no nos proponemos el día después a que se vayan, habrá que seguir bailando con la más fea de todas las batallas, que no es otra que bailar al compás de la campaña sucia del oficialismo.

Ellos impondrán sus reglas, sus ejes, sus olores nauseabundos, sus golpes bajos, sus persecuciones, sus represiones, sus mentiras constantes.

Nosotros nos defenderemos y resistiremos.

Pero con eso sólo no alcanza para triunfar.

Pasar al frente y construir la iniciativa política significa en esta etapa , sin más vueltas, crear un escenario propio donde los candidatos del Frente de Todos se comprometan, por ejemplo, a que el 10 de diciembre próximo, luego de la jura de rigor constitucional, el nuevo presidente, Alberto Fernández, junto a la nueva vice presidenta, Cristina Fernández de Kirchner y todo el gabinete nacional firmarán sendos decretos disponiendo que en términos perentorios un contingente oficial de emergencia conformado por médicos, trabajadores sociales y educadores concurrirá a brindar asistencia alimentaria, de salud y de techo a las miles de personas en situación de pobreza extrema, estén o no pernoctando en las calles, aunque empezando por estas últimas.

Significa también que se dispondrá de inmediato el retiro de todas las vallas que coartan el libre paso de los ciudadanos y las ciudadanas por la Plaza de Mayo, incluidas las odiosas vallas que separan la Casa Rosada de su pueblo.

Significa también que se dispondrá la creación inmediata de los ministerios de Salud, de Trabajo, de Hábitat y vivienda, de la Mujer y la Juventud, de Cultura, de Ciencia y Tecnología, de Industria y Producción, de Turismo, para que atiendan, según su rango y especificación institucional, la provisión efectiva de medicamentos, atención sanitaria, planes de viviendas populares, derechos de género, estímulo para el estudio y recreación de la juventud, la quita del IVA a los alimentos de la canasta básica, la reconstrucción activa de una identidad cultural que nos contenga a todos y a todas, la jerarquización del CONICET y el consiguiente presupuesto para garantizar sus fines, las facilidades necesarias para reactivar el consumo popular, el comercio, la producción nacional y especialmente las PYME .

Será a partir de este puñado de iniciativas, o de otras que sean mejores que las aquí esbozadas, que empezaremos a charlar amorosamente con la ciudadanía sobre la imperiosa necesidad de construirnos pueblo hacia la victoria.

Se nos va la vida en estas elecciones.

Dios nos libre y nos guarde si las urnas favorecen la continuidad neoliberal.

Hay que salir de esta encerrona de las “fake news” y demás yerbas letales mediáticas, judiciales, persecutorias, para poder avanzar hacia el destino que nos merecemos.

No hay que desesperarse, No hay que bajonearse.

Y no hay que retardar ni apurar el paso más de lo necesario.

El adversario está tirando con todo el sucio arsenal del que dispone.

Se defiende con lo que tiene a mano, que no es poco: una monja antes prestigiosa, una serie televisiva, un apriete brutal contra los jueces dignos, una persecución brutal contra la juventud y contra los sindicatos, la gendarmería con bastón y pizarrón, la declaración de guerra al pueblo árabe y la lista sigue y seguirá hasta que se vayan.

De este lado de la vida hemos logrado mucho: un movimiento unido como nunca antes.

Y ya se sabe: el pueblo unido jamás será vencido.

Que así sea.