Dicho encuentro puso en jaque las relaciones entre los gobiernos de ambos países.

EL PRIMER CAMPEON MUNDIAL DE FÚTBOL FUE URUGUAY, EN UNA FINAL CON ARGENTINA MARCADA POR LA VIOLENCIA

Por Fernando Del Corro

El 13 de julio de 1930 se inició la disputa del primer campeonato mundial organizado por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) que tuvo lugar en la República Oriental del Uruguay cuyo equipo, en el encuentro final, disputado en el Estado Centenario, en la ciudad de Montevideo, se impuso por 4 a 2 a la selección argentina consagrándose así como el ganador del torneo en el que participaron representaciones de trece naciones, cuatro europeas y nueva americanas.

 

Por Fernando Del Corro
NAC&POP
13/07/2019

El 13 de julio de 1930 se inició la disputa del primer campeonato mundial organizado por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) que tuvo lugar en la República Oriental del Uruguay cuyo equipo, en el encuentro final, disputado en el Estado Centenario, en la ciudad de Montevideo, se impuso por 4 a 2 a la selección argentina consagrándose así como el ganador del torneo en el que participaron representaciones de trece naciones, cuatro europeas y nueva americanas.

Los dos finalistas fueron los mismos que dos años antes, en los Juegos Olímpicos disputados en Ámsterdam en 1928, confrontaron por la medalla de oro que también fue para el conjunto uruguayo que venció al argentino, ganador de la medalla de plata, por 2 a 1.

Ambos equipos, en una jornada de las previas a dicha final, fueron homenajeados mediante un recital ofrecido por el gran cantante franco-argentino Carlos Gardel algo que seguramente nunca olvidó ese gran delantero argentino que fuera Francisco Antonio Varallo durante toda su vida concluida el 30 de agosto de 2010 nada menos que a los cien años y un mes.

Varallo, que había iniciado su carrera en Gimnasia y Esgrima La Plata y que en tiempos de mundial jugaba en Boca Juniors, criticó severamente a los organizadores señalando: “Los aficionados uruguayos nos hicieron la guerra desde que llegamos porque sabían que el título iba a estar entre ellos y nosotros.”

“Por la noche no nos dejaban dormir y nos insultaban en los entrenamientos”.

La final se jugó el 30 de julio en circunstancias conflictivas entre las partes.

Tanto los argentinos como los uruguayos pretendieron jugar con su propio balón por lo cual el árbitro revoleó una moneda con resultado favorable para los argentinos pero no es seguro que se haya jugado con esa pelota todo el partido.

También se dice que la misma se utilizó durante el primer tiempo que terminó 2 a 1 en favor de los visitantes mientras que en el segundo período, según esa versión, se jugó con la de los uruguayos que en esos 45 minutos ganaron 3 a 0 para llegar al resultado final de 4 a 2 ya mencionado.

Dicho encuentro puso en jaque las relaciones entre los gobiernos de ambos países.

Al día siguiente los uruguayos festejaron con un feriado nacional mientras en la actual Ciudad Autónoma de Buenos Aires los hinchas argentinos intentaron tomar la embajada oriental lo que obligó al gobierno de presidente Juan Hipólito Yrigoyen a implementar una dura represión policial.

Curiosamente, el radical Yrigoyen, quién fuera derrocado 55 días más tarde, el 6 de septiembre, por un golpe militar, había nacido un 13 de julio, al igual que la iniciación del certamen, pero de 1852.

No solamente el longevo Varallo se manifestó en su momento sobre la violencia que se vivía.

También lo hizo Fernando Paternoster quién en el entretiempo, con el equipo en victoria por 2 a 1, dijo en el vestuario: “Mejor que perdamos, si no aquí morimos todos”.

 

El mediocampista Luis Monti (FOTO), tiempo después, cuando ya jugaba en Italia, recordó que la noche anterior fue amenazado de muerte y según señaló a un semanario “Cuando volvimos para jugar el segundo tiempo había como trescientos militares con bayonetas caladas.”

“A nosotros no nos iban a defender”.

En ese partido el marcador fue abierto por el uruguayo Pablo Dorado a los 12 minutos del primer tiempo, empatando para la Argentina a los 20 Carlos Peucelle y sacando ventaja a los 37 Guillermo Stábile, luego histórico director técnico de la selección nacional hasta su renuncia tras la mala actuación del equipo en el mundial disputado en Suecia en 1958.

En el segundo tiempo convirtieron para el Uruguay a los 12 minutos José Pedro Cea; a los 23 Victoriano Santos Iriarte, y a los 44 Héctor Castro.

La Argentina formó con Juan Botazzo; José Della Torre y Fernando Paternoster; Juan Evaristo, Luis Monti y Arico Suárez; Francisco Varallo y Manuel Ferreira; Carlos Peucelle, Guillermo Stábile y Mario Evaristo.

Por su parte la selección uruguaya alineó a Enrique Ballesteros; José Nasazzi y Ernesto Mascheroni; José Andrade, Lorenzo Fernández y Álvaro Gestido; Héctor Scarone y José Pedro Ceda; Pablo Dorado, Héctor Castro y Santos Iriarte.

El técnico oriental fue Héctor Suppici y para la Argentina dirigieron Francisco Olazar y Juan José Tramutola.

Además del Uruguay, como país organizador, participaron invitados por la FIFA de Europa los equipos de Bélgica, Francia, Rumania y Yugoslavia y por América la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Estados Unidos de América (tercero), México, Paraguay y Perú.