El imperio luso-brasilero se había lanzado a la conquista del noreste argentino y de la Banda Oriental, los territorios liderados por el patriota José Gervasio de Artigas

EL GENERAL ANDRESITO SALVO A LA ARGENTINA ANTE EL IMPERIO BRASILEÑO

Por Fernando Del Corro

El 2 de julio por la mañana, ante el avance imperial, los misioneros lo enfrentaron bajo una jornada de lluvia torrencial enarbolando una bandera roja. Andresito, quién se encontraba en el vecino pueblo de San José llegó rápidamente y al grito de sapucais a partir de aproximadamente las 15 sus hombres cargaron contra sus enemigos que no pudieron resistir el embate por lo que tras numerosas bajas lograron huir cruzando el Río Uruguay.

 

Por Fernando Del Corro

02/07/2019

 

ANDRESITO Y SU VICTORIA EN APÓSTOLES QUE FRENÓ LA INVASIÓN LUSO-BRASILERA SOBRE LA ARGENTINA

El imperio luso-brasilero se había lanzado a la conquista del noreste argentino y de la Banda Oriental, los territorios liderados por el patriota José Gervasio de Artigas y habían logrado algunos avances que apuntaban a la apropiación definitiva de vastas zonas pero las tropas lideradas por el carioca Francisco das Chagas Santos el 2 de julio de 1817, exactamente 202 años atrás sufrieron una derrota que frustró el proyecto del emperador Pedro I y permitió la consolidación de la pertenencia de la Mesopotamia a la hoy República Argentina.

Quién pudo comenzar a frenar el avance del Imperio de Portugal, Brasil y Algarve sobre la parte occidental de la Cuenca del Plata fue el comandante guaraní Andrés Guazurarí, “Andresito”, al frente de la milicia misionera en la que participaban gauchos criollos y aborígenes de la región que derrotaron a los 800 soldados invasores en la batalla de Apóstoles, en la Provincia de Misiones, en un combate en el que murieron 84 defensores y un crecido número de agresores cuya cifra no se conoce con exactitud.

La invasión luso-brasilera se había iniciado exitosamente el 22 de septiembre de 1816 en la batalla de Santa Ana, tras la cual se sucedieron las de Sao Borja, Ibirocahy, Carumbé, India Muerta, Sauce, Pablo Pérez, Arapey y Catalán a través de las cuales los agresores, con resultados en general favorables, fueron consolidando su avance hasta que ese 2 de julio de 1817, en Apóstoles, en la Provincia de Misiones tuvieron que retroceder.

De ahí en más el conflicto continuó con enfrentamientos en San Carlos, Chapícuy, Queguay, Arroyo Grande, Santa María y, finalmente, en Tacuarembó cuando los luso-brasileros comandados por José de Castelo Branco Correia derrotaron finalmente a los artiguistas liderados por Andrés Latorre el 22 de enero de 1820. Artigas, traicionado por Fructuoso Rivera y Francisco Ramírez, ya sin fuerzas, terminó refugiándose en el Paraguay donde falleciera años más tarde.

Los luso-brasileros, en su avance habían saqueado y destruido el pueblo de Apóstoles y otras localidades misioneras pero Andresito, quién se hiciera llamar Andresito Artigas en homenaje al gran caudillo oriental con el aval de éste, se organizó para enfrentar a los agresores. Allí reclutó a los aborígenes guaraníes y a los gauchos que poblaban las chacras y estancias de la zona que habían sido víctimas de los invasores y a aquellos que esperaban sufrir lo mismo.

El 2 de julio por la mañana, ante el avance imperial, los misioneros lo enfrentaron bajo una jornada de lluvia torrencial enarbolando una bandera roja. Andresito, quién se encontraba en el vecino pueblo de San José llegó rápidamente y al grito de sapucais a partir de aproximadamente las 15 sus hombres cargaron contra sus enemigos que no pudieron resistir el embate por lo que tras numerosas bajas lograron huir cruzando el Río Uruguay.

La batalla de Apóstoles en la que junto con Andresito se destacaron algunos de sus hombres de confianza como Pantaleón Sotelo, Nicolás Aripí, Nicolás Cristaldo, Francisco Javier Sití, Blas Basualdo y Matías Abucú, fue decisiva para impedir el intento luso-brasilero de este lado del Río Uruguay donde el gran cacique guaraní, notable luchador por la integración argentina, entre 1815 y 1819 consolidó la misma a lo largo de las batallas de Candelaria, San Carlos, Saladas, Lomas de Caa Catí y San José.

Andresito había nacido en la reducción jesuítica de Santo Tomé el 30 de noviembre de 1778 y se estima que falleció en la Isla de las Cabras, en la Bahía de Guanabara, hacia 1821. Fue uno de los grandes, pero al mismo tiempo ignorado, caudillo de la historia argentina. Gobernó Misiones entre 1811 y 1821 cuando esa provincia poseía un territorio mucho mayor al actual. Fue uno de los que apoyó la declaración de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 29 de junio de 1815 en el Congreso del Arroyo de la China, hoy Concepción del Uruguay, en el que participaron las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Córdoba, Santa Fe y la Banda Oriental.

Convivió con Melchora Guazurú y luego con Benedicta Blanco y hay un monumento en su homenaje en Santo Tomé, Corrientes. Inició su participación en las luchas independentistas en 1811 al sumarse a las tropas comandadas por Manuel José Joaquín del Sagrado Corazón de Jesús Belgrano en la campaña de éste al Paraguay. También lo acompañó a la Banda Oriental pero al ser reemplazado Belgrano por el unitario José Casimiro Rondeau optó por sumarse a las filas de Artigas. En 1812 desalojó a las tropas paraguayas que habían ocupado La Candelaria, en Misiones.

Andresito fue el gran responsable de la defensa misionera impidiendo los avances de los luso-brasileros entre los ríos Paraná y Yacuy. Los venció en La Candelaria, cerca de Posadas, en 1815 y luego los expulsó de Santa Ana, San Ignacio Miní y Corpus. En septiembre de 1816 cruzó el Río Uruguay y venció en Itaquí y luego en Rincón de la Cruz.

En 1817 ante una gran ofensiva luso-brasilera debió regresar al actual territorio de Misiones invadido el 17 de enero de 1817. Los agresores saquearon La Cruz, Yapeyú, Santo Tomé, Mártires, San José, San Ignacio Miní, Apóstoles y San Carlos, Luego de ello, con su contraofensiva en Apóstoles revirtió la situación y hasta recuperó San Francisco de Borja, hoy Sao Borja.

Poco antes de la batalla de Apóstoles, en marzo de 1817, fundó en la barra del Río Miriñay la ciudad de Nuestra Señora de Asunción del Cambay, la entonces capital misionera. Una ciudad en el norte misionero, Comandante Andresito, hoy honra su memoria. El Puente Internacional Comandante Andresito sobre el Río San Antonio une la Argentina con el Brasil y también lleva su nombre el estadio del Crucero del Norte en Posadas.

Sus últimas acciones militares entre 1818 y 1819 se dieron en la lucha entre artiguistas y unitarios. Expulsó a estos de Corrientes al frente de 2000 guaraníes y con el apoyo del corsario irlandés Peter Campbell. Impulsó una reforma agraria y liberó a los esclavos afros. En 1819 tras ocupar San Nicolás y San Luis Gonzaga, en Misiones, cayó prisionero de los brasileros que los envolvieron en un pellejo crudo a Porto Alegre y de ahí a Río de Janeiro donde murió en una mazmorra en la Isla de las Cabras.

Recordado también en la República Oriental del Uruguay con la Ruta 4 denominada Andrés Artigas, con el pueblo Andresito, con una calle en Montevideo y una escuela rural en Rancheríos de Ponce, sus restos no pudieron ser recuperados. El primero de abril de 2014 la presidenta argentina Cristina Elisabet Fernández lo ascendió, post mortem, al grado de general y en 2016 hizo lo propio el presidente uruguayo Tabaré Ramón Vázquez. Reconocimientos de gobiernos contemporáneos luego de que desde la hoy Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como parte de su lucha contra Artigas y su gente haya cedido buena parte del territorio de las viejas misiones jesuíticas, defendidas por Andresito, a los luso-brasileros.

Hoy, en la Argentina, los 20 de noviembre, en la fecha del nacimiento de Andresito, y en su recuerdo, se conmemora el “Día Nacional de la Yerba Mate”.