Este mundo no brinda opciones a variantes menemianas, porque se ha acelerado el contraste entre proyectos productivos y proyectos rentísticos.

EL PERONISMO SIEMPRE ES ESTE, NO UN IDEAL LEJANO

Por Gabriel Fernández

En la extendida visión pesimista se desconoce el rumbo de los acontecimientos mundiales; los que auguran rayos y centellas con Alberto y Cristina ignoran, igual que lo hacen –intencionadamente- los liberales en general, que el mundo rumbea hacia una Multipolaridad orientada por El Papa y las potencias emergentes aglutinadas continentalmente. Este mundo no brinda opciones a variantes menemianas, porque se ha acelerado el contraste entre proyectos productivos y proyectos rentísticos. Es la hora de La Comunidad Organizada y la Tercera Posición.

 

Por Gabriel Fernández *

 

Mientras se inicia el mate, es posible pensar; un poco a la ligera pero, paradójicamente, sin prisa.

Ese es el tiempo que ofrece esta bebida: período de preparación, arranque y desarrollo pausado.

Entre las evocaciones surgen dos instancias muy propias del movimiento nacional: Menem, y Kirchner.

Puede recordarse que el primero llegó portando banderas radicalizadas de nación, federalismo, producción.

Y salió todo al vesre.

Puede recordarse que el segundo arribó de la mano de Duhalde, sin prometer demasiadas cosas, hablando de un país normal y asuntos de corte “ciudadano”.

Salió para este lado.

Tales surcos afincados en la memoria emergen cuando se percibe tanta certeza acerca del andar futuro.

Es raro que unos pocos crean que las cosas se resolverán así nomás, con un cambio de gobierno, y más extraño aún quienes aseguran que el liberalismo ha cooptado al peronismo y con las fórmulas AF – CFK y AK – VM vamos hacia los Estados Unidos, el ajuste y la pobreza.

¿Cómo lo saben?

Ojalá todo se supiera de antemano (o no, porque la historia perdería atractivos).

Sin embargo, lo que resulta de verdad preocupante es que no se visualice la distancia entre la base de sustentación de una lista y otra.

Por dar una sola mención: como si el movimiento obrero argentino fuera una empanada que se come de un bocado.

Ahí no concluye el asunto.

Atisban los lectores nuestra preocupación por los asuntos internacionales, vistos desde acá.

En la extendida visión pesimista se desconoce el rumbo de los acontecimientos mundiales; los que auguran rayos y centellas con Alberto y Cristina ignoran, igual que lo hacen –intencionadamente- los liberales en general, que el mundo rumbea hacia una Multipolaridad orientada por El Papa y las potencias emergentes aglutinadas continentalmente.

Es que nos hallamos en el mismo tramo histórico que afrontó Néstor –profundizado por la crisis del capital financiero desde el 2008- y no en el marco hegemónico del Consenso de Washington, que envolvió la administración menemista.

Entre una cosa –fuerzas internas- y la otra –fuerzas externas- el panorama futuro no tiene porqué ser desolador.

Si en la Argentina gana este peronismo (el peronismo siempre es Este, no un Ideal lejano), si en Bolivia sigue Evo, el renacer venezolano está a un paso y el resto –salvo Chile y Colombia- se sumará.

Brasil no dejará de ser Brasil; es decir, no se desindustrializará.

¿Para qué admitiría Cristina pasar a la historia como miembro de un gobierno que sólo atrae inversiones buitres, como el actual?

Este mundo no brinda opciones a variantes menemianas, porque se ha acelerado el contraste entre proyectos productivos y proyectos rentísticos.

Es la hora de La Comunidad Organizada y la Tercera Posición.

Si una eventual gestión con base de sustentación nacional popular escoge el camino de la desinversión y el ajuste, caerá.

Porque ambos factores, el interno y el externo, se combinan.

Para ser más claros mientras disfrutamos de la infusión local con proyección internacional: el sentir / pensar del humilde cordón del Gran Buenos Aires está relacionado de modo difuso con lo que sucede en Eurasia, aunque no lo comprenda de ese modo.

El pueblo argentino siempre se caracterizó por su sagacidad para registrar fisuras en el rumbo mundial.

Jamás atinaron a semejante sabiduría los estudiosos, de izquierda a derecha.

Para ellos, en las universidades y los programas especializados, en las cátedras y las bibliotecas, el planeta es algo incomprensible y hostil, que tiende a ratificar el control de los grandes poderes tradicionales.

No logran ver, hoy es claro, que esos poderes están en declive mientras surgen otros, más ligados a los planteos peronistas históricos.

En el terreno más ramplón, no deja de ser interesante marcar que los que declaman patriotismo para diferenciarse del “liberalismo” que encarnarían Alberto y Cristina, carecen de un programa específico que nos indique qué harían con la energía, la industria, las finanzas.

En concreto, no en general.

Tampoco explican por qué, después de varios años de protestar junto a nosotros por el quiebre con el movimiento obrero, ahora que el grueso del sindicalismo argentino –UOM, Camioneros, Smata, toda la CFT, 21F, delegaciones regionales CGT y las CTA- se acerca y coordina con el espacio político, no le dan bola e ignoran su convocatoria a votar la denostada fórmula F F.

Si no los convence el decurso mundial, pero tampoco el parecer obrero, ¿cuál es el parámetro?

¿La polémica con Ofelia Fernández?

La política se construye día a día.

Quién sabe lo que nos depara el sendero pletórico de malezas que se percibe al mirar el horizonte argentino.

Eso sí: no es lo mismo recorrerlo con unos que con otros.

A partir del año venidero habrá que batallar para que las malas hierbas no obstaculicen el camino.

Para volver al comienzo de estas líneas: tomá mate y avivate.

No sea que por quererla mejor la saquemos mala.

Pensemos el motivo que lleva a La Nación a continuar el hostigamiento persistente a los candidatos del peronismo.

Dentro de las evocaciones, puede incluirse una referencia metafórica: aquellos ojos de Néstor Kirchner miraban hacia adentro y hacia afuera, de modo simultáneo.

No era un idealista, aunque tenía ideales: era un pragmático gobernador del PJ.

Entendió el momento y actuó en consecuencia.

 

 

*Director La Señal Medios / Sindical Federal / Area Periodística Radio Gráfica