Fue el Ministro de Obras Públicas del General Perón. Murió en la cárcel de Ushuaia el 29 de Mayo, pero de 1956.

EL MINISTRO PISTARINI

Por Juan del Barrio

De su singular existencia –en la que quizá cometió el “pecado” de ser fiel amigo del General Perón-, una actitud lo ensalza más allá de las mezquindades humanas.“Llueva o no llueva, la familia siempre come”, expresó cuando hizo derogar la ley donde se disponía que el obrero cobrara su jornal siempre y cuando el clima le permitiera trabajar.
Es uno de nuestros claros patriotas. Olvidado por muchos y desconocido por otros tantos.
La «brecha» no la creamos nosotros.
No nos dejemos engañar.

 

Por Juan del Barrio

 

Fue el Ministro de Obras Públicas del General Perón

Murió en la cárcel de Ushuaia el 29 de Mayo, pero de 1956.

El Teniente General Juan Pistarini fue el autor de la obra de infraestructura más importante y trascendente de la historia argentina.

No quedan dudas al respecto.

Hizo construir caminos, miles de escuelas, centros de recreación y turismo, cuarteles, barrios, viviendas, parques y edificios emblemáticos.

Durante casi una década desplegó una tarea que no tuvo pausas.

Fue el modelo que tomo como paradigma Julio De Vido para su acción en el Ministerio de Planificación de la Nación de Néstor y Cristina Kirchner durante los 12 años de la década ganada.

El nombre de Pistarini quedó perpetuado en el aeropuerto de Ezeiza y en el centro turístico de Embalse, en Córdoba.

Entre 1944 y 1952 desplegó una monumental tarea.

Construyó miles de kilómetros de rutas (además de las obras para el cambio de mano y poder circular por la derecha desde el 6 de junio de 1945); 10.000 escuelas, 1.017 institutos secundarios y terciarios; la mayoría de los actuales cuarteles del Ejército, hoteles de turismo en San Luis, Paso de los Libres, Ushuaia, Bariloche, entre otras ciudades del interior y complejos de turismo social en Chapadmalal y Embalse de Río Tercero, espacios de esparcimiento y balnearios populares como el de Costanera Norte; barrios inspirados en la construcción colonial misionera que admiró durante un viaje a California; el de suboficiales en Campo de Mayo; el de Saavedra; los barrios populares y de monobloques y que, con la acción del Banco Hipotecario, saldó el déficit nacional de viviendas que era de 650.000 unidades.

Después del cuartelazo de 1955, cayó detenido y fue preso al penal de Ushuaia.

Con su familia perseguida, sujeto a torturas morales e indignidades espirituales, negada su pensión de militar retirado, inhibidos sus pocos bienes y privado de asistencia médica, murió a los 74 años, el 29 de mayo de 1956.

De su singular existencia –en la que quizá cometió el “pecado” de ser fiel amigo del General Perón-, una actitud lo ensalza más allá de las mezquindades humanas.

“Llueva o no llueva, la familia siempre come”, expresó cuando hizo derogar la ley donde se disponía que el obrero cobrara su jornal siempre y cuando el clima le permitiera trabajar.

Es uno de nuestros claros patriotas.

Olvidado por muchos y desconocido por otros tantos.

La «brecha» no la creamos nosotros.

No nos dejemos engañar.

 

Un abrazo Peronista

 

JDB/