Ante el fracaso también apareció esa supuesta explicación: que había que hacer el ajuste más fuerte y que había que hacerlo antes. ¿Cómo dialogar con los que piensan estas cosas?

LA RED MAS ANTIGUA

Por Axel Kicilloff

Lo que habría que decir es que «está bien, a vos te parece que todos los políticos son iguales, pero tenes que tener en cuenta que con algunos políticos en el gobierno se come y con otros no, con uno podes pagar la luz y con otro no». No para que digan: “Roban pero hacen, son lo menos peor”, sino para empezar a romper esa identidad que tratan de armar entre la frustración, el odio, el miedo y la política en general.

Por Axel Kicilloff

 

«Ante el fracaso también apareció esa supuesta explicación: que había que hacer el ajuste más fuerte y que había que hacerlo antes».

El otro día hablábamos de cómo dialogar con los que piensan estas cosas.

¿Cómo llegar a ellos?

¿Cómo reflexionar juntos?

Miren que yo la tengo bien difícil, eh, yo la tengo difícil porque soy algo así como un cartel kirchnerista caminando, prácticamente.

Como esos hombres sándwich, ¿no?

Yo soy la pesada herencia con patas.

Pero esto es lo que tenemos que hacer: tenemos que ser inteligentes, tenemos que ser vivos, pero no ser vivos mintiendo como hacen ellos.

Lo que habría que decir es que está bien, a vos te parece que todos los políticos son iguales, pero tenés que tener en cuenta que con algunos políticos en el gobierno se come y con otros no, con uno podés pagar la luz y con otro no.

No para que digan: “Roban pero hacen, son lo menos peor”, sino para empezar a romper esa identidad que tratan de armar entre la frustración, el odio, el miedo y la política en general.

Me acuerdo de que Menem decía sobre su plan económico: “El que quiere hacer otra cosa se quedó en el 45”.

Y yo, que había nacido en 1971, pensaba: “Pero yo ni sé qué es el 45”, yo no estuve ahí, lo leí en un libro.

Pero ahora no hay que evocar lo que pasó hace décadas, sino que alcanza con haber vivido tres años atrás en una Argentina muy distinta.

Por eso, creo que hay que recalcar que no son todos iguales, que cuando gobiernan algunos políticos encontrás laburo y con otros no; a los empresarios hay que recordarles que con algunos podés tener tu pyme y con otros no.

No hay que hablar desde la agresión, sino encontrar la contradicción, la falla en ese discurso que abra paso al razonamiento, a que las cosas se piensen de otra manera.

Lo mismo puede plantearse, incluso, para el que planta soja.

Una cosa es plantar soja en la Argentina, otra muy distinta en el desierto del Sahara.

Serás un genio de la siembre directa pero acá hay ciertas condiciones de clima y para que prospere tu negocio, hay cierta política económica, cierta tasa de interés, cierto tipo de cambio.

Lo que injertaron en la cabeza de muchos empresarios es que siempre el problema era el Estado.

Cuando te va mal, es por el Estado y cuándo te va bien, te quieren hacer creer que sin el Estado te iría mucho mejor.

Me dan ganas de decir esto, no sé si está bien o mal: ¿cómo es esto de que nosotros nos choreábamos todo el presupuesto?

Más que el presupuesto, porque el presupuesto es un 20% del PBI, nos llevábamos un PBI entero.

Reflexionemos.

¿Cómo es que mientras el gobierno anterior se robaba un PBI, al mismo tiempo había subsidios, las tarifas eran baratas y no se tomaba deuda sino que se pagaba desendeudando el país?

¿Cómo es posible que, si pasaba todo eso, mientras tanto había más universidades y no había que recortarles el presupuesto, los médicos ganaban bien y no había que bajarles el sueldo, los maestros tenían paritarias y les pagaba el Estado?

¿Cómo es?

Debíamos ser Fumanchú, Shazam, Superman y Batman, todos a la vez, para que pasara eso que ahora cuentan que pasó.

Ese cuento no cierra por ningún lado.

Por eso no solo hay que encontrar mejores argumentos para explicar nuestro punto de vista, también hay cuestiones de cómo hablar. (…)

A mí me da la impresión de que ahí tenemos una ventaja, porque a través de las redes, con las noticias falsas del noticiero, desde el Poder Judicial y desde Comodoro Py se mete odio, pero nosotros no vamos a poder romper ese odio desde Comodoro Py, ni desde los grandes medios de comunicación, ni desde las redes sociales, ni con los trolls, ni con las noticias falsas.

Estoy convencido de que la única forma de desarmar eso, de romper ese hechizo, es boca a boca, cara a cara, frente a frente.

Además, esa posibilidad es algo que nosotros tenemos y ellos no, ni van a tenerla.

Lo que también tenemos nosotros es una red social, que es más vieja que internet y no es digital.

Es la militancia.»

 

AK/