“Afirmé que me cortaría las manos antes de tomar un empréstito, y lo cumplí.” (J.D.Perón)

DE LAS MANOS DE PERÓN A LOS GARFIOS DE STORNELLI

Manliba (acrónimo de Mantenga Limpia Buenos Aires), propiedad de un tal Macri, fue la novedad que se replicaría en todo el país. Otra novedad fueron las autopistas con peajes. Roggio (FOTO), Rocca, Macri y varios otros apellidos italianos aparecían como beneficiarios. El Mundial ‘78 costó cuatro veces más que España ‘82.

Por Néstor O. Gozza
NAC&POP
16/03/2019

«Afirmé que me cortaría las manos antes de tomar un empréstito, y lo cumplí.

Si ellos colonizan de nuevo nuestro país, lo volveremos a independizar.»

Una nefasta organización domina el mundo.

¡Qué novedad!

Perón no cumplió con esta logia putrefacta y, encima, lo proclamó con la frase que subtitula estas líneas.

Quizás apuraron su fallecimiento y, como todos sabemos, la siguiente dictadura quintuplicó la deuda externa, provocó el peor genocidio político de la historia nacional y nos hundió en el subdesarrollo.

De lo que poco se habla es de la brutal transferencia de activos a golpe de aprietes judiciales y parajudiciales.

El caso de Papel Prensa quizás sea el más conocido.

Miles de hectáreas de la Pampa húmeda cambiaron de manos y las obras públicas dejaron de hacerlas el gobierno nacional, los municipios y las provincias para dar nacimiento a la patria contratista.

Cacciatore, uno de aquellos negociadores del retorno del General, concesionó la recolección de residuos.

Manliba (acrónimo de Mantenga Limpia Buenos Aires), propiedad de un tal Macri, fue la novedad que se replicaría en todo el país: las empresas recolectoras de residuos consumirían más de la mitad de los recursos municipales de todo el país.

Otra novedad fueron las autopistas con peajes.

Roggio, Rocca, Macri y varios otros apellidos italianos aparecían como beneficiarios.

El Mundial ‘78 costó cuatro veces más que España ‘82.

Estuvo a cargo del Almirante Lacoste, delegado de su colega Massera, otro de los negociadores, después del asesinato del general Actis, demasiado tacaño para la época.

En Italia ‘90 se llegó a igualar el presupuesto, pero se precisaron el doble de estadios y los costos reales eran del primer mundo.

Entre uno y otro de los mundiales, había caído en desgracia la Logia Propaganda Due, más conocida como P2, liderada por Licio Gelli, nefasta organización creada a imagen y semejanza de la Logia Madre, con sede en Londres.

Tuvieron que retirarse un tiempo porque la sangre había cruzado al río Tevere y manchado al Vaticano.

En Argentina, el frenesí expropiador llegó a que simples oficiales de policía mataran gente para quedarse con sus casas.

Siempre había jueces, fiscales y escribanos para arreglar los papeles.

La automotriz General Motors huyó despavorida en el ‘78 y su par Chrysler en el ‘80.

El Grupo Sasetru, principal alimenticia del país, se hizo humo.

La voracidad depredadora llegó al delirio de guerrear a la Reina Madre.

La nefasta organización local era aún menos confiable que la italiana.

Con la vuelta de la democracia, ninguna truculenta escritura fue cuestionada.

Ni Papel Prensa, ni Manliba, ni los cuarenta mil millones de dólares en empréstitos que Perón no había jamás aceptado.

Pero la logia hedionda tenía menos paciencia que en Italia y quería seguir acumulando.

En 1987, la tibia resistencia del sistema político, liderado por la UCR, tambaleó cuando fue mutilado el cadáver de Perón.

Una carta anónima aclaró que el General había incumplido un pacto, pero, evidentemente, el mensaje se dirigía a los gobiernos del porvenir.

Un mes después, la movida golpista de los Carapintada conseguiría un nuevo pacto.

Los ricos siguieron sin pagar tributos.

El Estado Nacional debía cobrarle impuestos a los pobres o emitir moneda para financiarse.

Se llegó a la hiperinflación.

La casta judicial se convirtió en monarquía hereditaria, protectora legal y protegida real de la gran nefasta organización.

Una disgreción.

En su única aparición televisiva, Julio De Vido se permitió cuestionar el poder de las escribanías en Argentina, capaz de hacer valer judicialmente escrituras secretas, por ejemplo, de enormes patrimonios.

Esta calamidad permite ocultar al fisco, a través de testaferros, a quienes debieran financiar el erario público.

También permite adquirir propiedades sin justificar el origen del dinero.

En los ‘90, todo volvió a la normalidad.

Berlusconi ganó el gobierno italiano y Sudamérica se sometió al consenso de Washington, el FMI, el Banco Mundial, la OCDE, la OMS y demás instituciones de la Reina Madre.

La estructura tributaria se hizo completamente regresiva.

Los Magnetto, Macri, Stiuso, Bonadío, Grosso, Angelici, Stornelli y D’Alessio volvieron a levantar las oscuras banderas y sus intimidantes aprietes judiciales y parajudiciales.

Se saben apadrinados por un gran poder.

Los compañeros argentinos nos encomendamos al Papa Francisco, Bergoglio, jesuita e industrialista como San Martín, Rosas, Perón y Fidel.

Los compañeros italianos, más bien ateos, repetimos nuestro histórico juramento: Insieme fino alla fine, ed oltre (unidos hasta el fin, y más allá).

Todos nos sabemos hijos de un poder más grande aún.

 

*argentino e italiano, a mucha honra, afiliado a ATE y CGIL.

EL RETORNO:
Un tema clave se titula el muy interesante video realizado por Carlos Zavalla, con el testimonio invaluable de Abel Reynoso, quien fuera colaborador de Perón en el exilio.

Este es el link para quien quiera verlo:
https://www.youtube.com/watch?v=MSEmT8FuA8A