Poder Judicial de la Nación / Cédula de Notificación *19000024807014*, 9000024807014 P Juzgado 1 / Zona / Fecha de emisión de la Cédula:25/febrero/2019 Sr/a:EDGARDO JOSE NIGRO

JUEZ ALEJO RAMOS PADILLA: “APARECEN MUCHOS ELEMENTOS QUE LO VINCULAN (A STORNELLI) CON ESOS HECHOS DE EXTORSIÓN”

.. no va a generar ningún daño salvo económico porque Stornelli no es bueno, es un hombre que te va a cortar boleto tampoco nadie es tan bueno (Minuto 8.51) pero esto te pudo haber costado haber terminado la vida por la puerta de atrás.´Grabaciones. También dice D`alessio ´Yo con todo lo que tenga tengo que ir el día 8 a Pinamar, es más me podes acompañar, te quedas en otra mesa´ y me aclara por el fiscal Stornelli: ´No estoy negociando con un santo´. (Relato del empresario Etchebest (FOTO)

NAC&POP

03/03/2019

Poder Judicial de la Nación / Cédula de Notificación *19000024807014*, 19000024807014
P Juzgado 1 / Zona / Fecha de emisión de la Cédula:25/febrero/2019
Sr/a:EDGARDO JOSE NIGRO
Domicilio:20087046614
Tipo de domicilio Electrónico / Carácter: Sin Asignación / Observaciones Especiales: Sin Asignación
Copias: N 19000024807014
Tribunal: JUZGADO FEDERAL DE DOLORES – sito en Buenos Aires 127

Hago saber a Ud- que en el Expte Nro. 88 / 2019 caratulado:
IMPUTADO: D ALESSIO , MARCELO SEBASTIAN s/ASOCIACION ILICITA y EXTORSION QUERELLANTE:
ETCHEBEST, PEDRO Y OTROS
en trámite ante este Tribunal, se ha dictado la siguiente resolución:

Queda Ud. legalmente notificado
Fdo.: GUSTAVO ADOLFO PUPPO, SECRETARIO FEDERAL AD HOC
Firmado por: ALEJO RAMOS PADILLA, JUEZ FEDERAL
Firmado(ante mi) por: MAURO LEANDRO LABOZZETTA, SECRETARIO FEDERAL
#33078990#228347925#20190301163402923
Poder Judicial de la Nación
JUZGADO FEDERAL DE DOLORES
FMP 88/2019
Fecha de firma: 01/03/2019

Tengo el agrado de dirigirme a usted en mi carácter de Juez Federal a cargo del Juzgado Federal de Primera Instancia de la ciudad de Dolores, sito en la calle Buenos Aires Nº 127 de esta localidad (tel./fax: 02245-440675 / 440126 / 440124, email: jfdolores.secpenal@pjn.gov.ar), en el marco de la causa Nro. FMP 88/2019 de trámite ante la Secretaría Penal, en respuesta a la Nota CBI Nº 03/19.

En respuesta en la presente causa Nro. FMP 88/2019 caratulada
“D´Alessio, Marcelo Sebastián s/ asociación ilícita y otro” del registro de este Juzgado Federal de Dolores, a mi cargo, Secretaría Penal, a cargo del Dr. Mauro Leandro Labozzetta; en torno a la situación procesal de Marcelo Sebastián D´ALESSIO, documento nacional de identidad número 21.671.602, de 48 años de edad, de estado civil casado, de nacionalidad argentina, de ocupación o profesión declarada al tribunal consultor, con domicilio principal en Barrio Saint Thomas Este, lotes 69/70 de la localidad de Canning, provincia de Buenos Aires, hijo de Eduardo Luis (V) y de Nora Beatriz Israelson (V), nacido el día 20/06/1970 en C.A.B.A., con el domicilio electrónico constituido
junto a su letrado defensor -20132566020-;

Y CONSIDERANDO:
I. Aclaraciones preliminares
Debo comenzar esta resolución aclarando que el objeto principal de
estas actuaciones no consiste solamente en verificar si un importante fiscal, como es el Dr. Carlos Stornelli -con una larga y reconocida trayectoria-, participó o no de la exigencia de dinero a Pedro Etchebest, o si como se suele decir en la jerga tribunalicia fue “girado” por un “operador judicial” que presumía tener influencia sobre él y el Dr. Claudio Bonadío.

Lamentablemente para nuestra República, el objeto de esta investigación es mucho más grave y comprometedor para el Estado de Derecho.

Desde luego que comprendo la atención y el interés público que puede
generar la posibilidad de que un reconocido fiscal pueda estar vinculado a exigencias de dinero parar favorecer (o no vincular) a alguien en un proceso  penal.

Sin embargo, no puedo comprender el pedido intempestivo que formuló
el Dr. Julián Ercolini que reclamó una inhibitoria –sin siquiera certificar esta causa- cuando aún estaba en secreto de sumario y en plena etapa de
recolección de pruebas, y de este modo puso en riesgo la investigación y la posibilidad de avanzar a partir de la herramienta que permite la reserva de las actuaciones.

En los pocos días que he tenido oportunidad de estudiar estas
actuaciones –menos de un mes-, he podido comprobar con el grado de
exigencia que se impone para esta resolución la actividad de agentes de
inteligencia -orgánicos o inorgánicos- que están llevando adelante operaciones ilícitas vinculadas con la actividad del Poder Judicial de la Nación y del Ministerio Público Fiscal.

La actividad desarrollada por estos agentes investigados contraviene
radicalmente la ley 25.520 de inteligencia nacional con las modificaciones introducidas por la ley 27.126.

En especial, el artículo 1º que determina que los agentes de los organismos de inteligencia deben desarrollar sus actividades
en el marco de la Constitución Nacional.

La actividad desplegada y corroborada no encuadra tampoco en ninguno de los supuestos establecidos en el artículo 2 y es contraria a las prohibiciones del artículo 4.

Si bien es cierto que la participación de agentes de inteligencia en
investigaciones judiciales en algunas ocasiones está autorizada por ley,
realizando escuchas telefónicas u otras tareas de inteligencia útiles a la
investigación, siempre deben ser hechas en el marco de la legalidad y ante el “requerimiento específico y fundado realizado por autoridad judicial competente en el marco de una causa concreta sometida a su jurisdicción”; circunstancia que no ocurrió en los casos que habremos de analizar.

Por lo contrario, en los casos que se expondrán, se observa que la actividad de estos “servicios” podría estar siendo utilizada para sembrar pistas falsas, coaccionar testigos o imputados, y ha respondido a intereses más bien políticos que a la búsqueda de la verdad.

La sanción de la ley del arrepentido o imputado/colaborador Nro.
27.304, y la percepción de que cualquier cosa es válida para avanzar en la investigación dentro de un proceso judicial por corrupción y de este modo responder a los reclamos de justicia, han ampliado el campo de acción de estos agentes que han generado una relación estrecha de mutua colaboración con miembros de los poderes judiciales y ministerios públicos fiscales.

Hay que tener en cuenta que las agencias de inteligencia fueron
creadas principalmente con el propósito de obtener información sobre un oponente u oponentes.

Dentro de esta lógica, la información que se obtiene permite tener ventaja sobre aquel, pues al conocer sus fortalezas y debilidades
se puede operar sobre ellas.

En Argentina, al carecer de oponentes externos, las tareas de inteligencia se han volcado históricamente al espionaje interno y
las operaciones psicológicas sobre la propia población del país.

Por esta razón fueron establecidas por ley prohibiciones, para que el secreto y los recursos que tienen los organismos de inteligencia no sean utilizados para espionaje ilegal sobre personas que luego son presionadas o extorsionadas con esa información.

Es que conociendo información sensible sobre una persona, en particular si se trata de datos que aquella no desea que se hagan públicos, resulta fácil presionar o manipular a cualquiera para que declare en determinado sentido, pague una suma de dinero, guarde silencio, etc.

De acuerdo a la documentación secuestrada, D´Alessio llevaba a cabo
operaciones de inteligencia y en particular “operaciones psicológicas” sobre varios ciudadanos que luego eran extorsionados o coaccionados para decir o  hacer algo contra su voluntad.

Para ello, obtenía un “perfil psicológico” de la víctima y una “carpeta” de datos personales, en algunos casos generaba empatía, y luego utilizaba la información de la que disponía a partir de las tareas de investigación previas que se habían realizado sobre la persona, y lo “ponía en emergencia” o “hacia entrar en pánico” –utilizando los términos del
propio D´Alessio- para que finalmente declarara de un determinado modo, se transformará en un colaborador o entregara dinero.

También se han comprobado otro tipo de operaciones ilegales, de
“ablande”, “carpetazos”, “ardides con cámaras ocultas”, etc.; que se
complementan –como se ha verificado en muchos casos- con acciones de investigación previa sobre la víctima, en los que se averigua cómo está compuesta su familia, cuáles son sus antecedentes laborales y personales, sus viajes al exterior, sus registros de comunicaciones telefónicas, los procesos judiciales que tienen en su contra, y los problemas y dificultades que padecen; esa información es la que “el servicio” tiene a su disposición para el desarrollo del plan de acción.

La utilización paralela de estos “servicios” para el “éxito» en causas
judiciales y las relaciones estrechas y de mutua colaboración que se han
comprobado entre miembros del poder judicial y de los ministerios públicos fiscales con “los servicios” puede generar una afectación muy grave al Estado de Derecho.

El testimonio o la prueba a la que se alcanza a través de estos
mecanismos ilícitos pierde todo valor jurídico.

En este contexto, no importa ya si es verdad o no lo que el testigo, denunciante o imputado/arrepentido diga.

Lo que importa desde la óptica de aquellos que trabajan con estos servicios es que el relato se adecúe a lo que pretenden quienes participan -con o sin conocimiento- de estas operaciones.-

La situación es compleja, porque efectivamente es posible que a través
de las operaciones de los “servicios”, se compruebe un delito, pero también puede comprobarse un relato falso.

No es posible aceptar y tolerar los métodos que expone D´Alessio para conocer la denominada “ruta del dinero K”.

No es posible permitir en un Estado de Derecho que se “ponga en emergencia” a un testigo, a un denunciante o al abogado defensor de un imputado, haciéndole saber que de lo contrario va ser involucrado en una causa, realizando cámaras ocultas u operaciones de “ablande”.

Quien es “puesto en emergencia”, “atemorizado” o “ablandado” ya sea
porque ha cometido un delito o porque tiene una situación personal
embarazosa, porque se utiliza un ardid verosímil o por lo que fuere, es capaz de ratificar cualquier cosa con tal de que aquel acontecimiento que lo aterroriza –y que no necesariamente tiene que ser un delito- deje de ser utilizado en su contra.

La extorsión a Etchebest tiene este patrón, pero también se observan
otros planes delictivos diversos que incluyen “hacer cámaras ocultas”, “plantar droga”, “ablandar”, etc., que sumados a las pruebas vinculadas a las investigaciones efectuadas y las conversaciones que se comprobó que mantuvo con el Fiscal Carlos Stornelli, me llevan al convencimiento de que, al menos desde la Fiscalía a su cargo se actuó en forma promiscua, generando relaciones estrechas y de mutua colaboración que no debieron permitirse y que, con anuencia del Sr. Fiscal, se llevaron adelante operaciones de inteligencia y de acción psicológica para el “éxito” de sus investigaciones judiciales o para atender la imagen del propio magistrado.-

Es una hipótesis probable que el Dr. Carlos Stornelli no esté vinculado al
reclamo dinerario a Etchebest.

Sus antecedentes y su larga carrera judicial indicarían eso.

En especial me inclino por esta hipótesis porque entiendo que  un fiscal con tanta experiencia no recurriría a un “agente de la DEA” -como él
mismo dice que se lo presentaron-, para llevar adelante un reclamo de dinero.

Sin embargo, aparecen muchos elementos que lo vinculan con esos
hechos de extorsión –lo que amerita profundizar su investigación- y también aparecen elementos de prueba que lo vinculan con otras operaciones ilegales que se concertaron también en el balneario “CR” de Pinamar el día 8 de enero en la famosa reunión de cuatro horas que mantuvieron el agente y el fiscal.

Me estoy refiriendo a la operación que concertaron entre ambos para implicar en una cámara oculta al Dr. José Manuel Ubeira, cuya prueba desarrollaremos más adelante.

El objeto de investigación, como se ha dicho, se ha ampliado no sólo
sobre otros “espías” o “colaboradores” que habrían participado junto con
D´Alessio en la extorsión llevada a cabo en perjuicio de Pedro Etchebest 1; sino que hay elementos de prueba que vinculan a otros funcionarios y magistrados de la Capital Federal y de la Provincia de Buenos Aires, que podrían haber actuado en connivencia con estos “servicios” que llevaban adelante este tipo de operaciones ilícitas de espionaje.

En esta etapa embrionaria, es imposible delimitar el objeto y alcance de
la investigación, que incluye posibles actividades ilegales que aún no ha sido posible determinar en otras jurisdicciones.

Tampoco ha sido posible determinar la cantidad de sucesos que merecen ser objeto de investigación judicial.

Alcanza con señalar que además de la gran cantidad de archivos con horas de grabación –en audio y video- aportadas con la denuncia inicial, se cuenta en autos –en particular- con los resultados de las escuchas telefónicas y de los allanamientos en los que se han encontrado armas de las que se debe investigar su origen, equipos de alta tecnología y documentación –cuadernos,

1 Aparecen elementos que vinculan en esta y otras maniobras al ex agente de inteligencia Comisario retirado Ricardo Bogoliuk y al ex Comisario Aníbal De Gastaldi, entre otros, anotaciones y legajos- que dan cuenta de operaciones de inteligencia como las descriptas.

Asimismo, en ese procedimiento se ha obtenido un registro de
comunicaciones desde los aparatos celulares de D´Alessio –sólo 28.000
documentos generó su teléfono principal-, en los que ya se pudieron constatar elementos valiosísimos para la investigación que dan cuenta de la existencia de las operaciones investigadas y de otras que deberán ser objeto de pesquisa.

El contenido de los otros teléfonos de Marcelo D´Alessio, los archivos de
las computadoras donde guardaría los documentos relacionados con sus
“operaciones” han arribado muy recientemente.

Por esa razón, ante el cúmulo de prueba que lo vincula con el espionaje ilegal en la Argentina, es que se ha requerido la intervención de la Comisión Provincial por la Memoria para que lleve adelante un análisis de esos documentos y elabore un informe de todos los elementos que permitan dar cuenta de las operaciones de inteligencia con
metodologías posiblemente ilícitas (acción psicológica, seguimientos, “ablandes”, “aprietes”, “puestas en emergencia”, “carpetazos”, etc.) y establezca patrones comunes en las distintas operaciones y su relación con organismos de inteligencia nacionales o internacionales, las fuerzas de seguridad nacionales y/o de la provincia de Buenos Aires y los poderes judiciales y ministeriospúblicos nacionales y/o de la provincia de Buenos Aires.

Está claro que este Juez, por sí o con la asistencia de sus
colaboradores no ha tenido aún la posibilidad de analizar siquiera una
pequeña parte de toda la información recolectada; pero lo poco que se ha observado contiene información sumamente relevante para la investigación y da cuenta de la existencia de operaciones de inteligencia ilegales, así como de operaciones de espionaje judicial y/o político que se están llevando adelante en la Argentina, en los que se involucra –con o sin su conocimiento- a fiscales, funcionarios e incluso periodistas.-

Quiero aclarar que la actividad de los periodistas y de los funcionarios
judiciales sin duda hace al sostenimiento del Estado de Derecho, la libertad de expresión y los valores democráticos.

Sin embargo, en algunos casos puede ocurrir que la actividad de alguno esté concatenada con una maniobra previa de espionaje ilegal.

Será el conocimiento por parte de aquel que participa de este
entramado de que formaba parte de una operación ilegal, el elemento
diferenciador que será determinante para juzgar su responsabilidad penal frente al caso concreto.

Puede haber algunos -y muy probablemente sea una gran pante-, en los que esos actores pudieron haber actuado sin conocimiento de
la acción previa de espionaje ilegal, ya sea por impericia, apresuramiento o simplemente porque les era imposible conocer que eran parte de una maniobra concatenada e iniciada ilegalmente a partir del modo descripto.

Individualmente el acto del aquel que participa de este entramado puede
ser lícito en sí mismo e incluso responder a loables intenciones; pero en
realidad consolida una maniobra ilegal.

Puede ocurrir que el testimonio de quien finalmente declara en un proceso -un testigo o un arrepentido- sea completamente cierto (o no), pero lo que está claro es que si fue “arrancado” a través de operaciones de espionaje ilegal, esas actividades ilegales deben ser investigadas.

La posible participación de agentes orgánicos o inorgánicos de los servicios de inteligencia en la realización de operaciones de espionaje político y judicial que van desde “el ablande”, “la puesta en emergencia”, “el carpetazo”, “el sembrar droga”, pasando por investigaciones sobre el entorno familiar, viajes, contactos y “debilidades”, para luego -en algunos casos- ser conducidos a declarar como imputado, testigo, denunciante o arrepentido, deben ser investigadas, al igual que las estrechas relaciones y de mutua colaboración que se han verificado entre “servicios” y miembros de los poderes del Estado; y esas relaciones exceden por cierto el objeto de investigación vinculado a la posible exigencia ilegítima de dinero en la que se denunció podría estar involucrado un fiscal.

II. Del inicio de la causa. El trámite de la investigación. Las constancias del expediente

II.a. El día 28 de enero del año en curso a las 11.30 hs. se presentó por ante este Juzgado Federal de Dolores el Sr. Pedro Etchebest y formuló la denuncia contra los Sres. “Marcelo D´allesio, Carlos Stornelli y Claudio Bonadio y otros que se pudiesen identificar conforme surja de la investigación” a fin de que se investigue la probable comisión de delitos de acción pública, tipificados en los artículos 168, 256 y 257 del Código Penal y/u otros posibles actos delictivos en orden a los hechos expuestos.

Dicho escrito fue acompañado de una serie de pruebas documentales y archivos digitales que se encuentran detallados en el punto III de aquel libelo (ver fs. 1/10).

Tratándose de una presentación en la que se daba cuenta de un delito en pleno desarrollo y se exponían los riesgos que podría generar la demora en la tramitación del expediente, la recolección de la prueba e incluso la integridad física del denunciante o su familia, se dispuso habilitar la feria judicial (cfr. art. 12 párrafo 3ro. del R.C.F.A.M.d.P.), se ordenó correr vista al Ministerio Público Fiscal en los términos del art. 180 del C.P.P.N. y, ante la expresa solicitud del denunciante de ratificar y ampliar su presentación, se le recibió declaración testimonial.

En esa audiencia, en la que participó también la Fiscal Federal actuante durante la feria judicial, Dra. Natalia Corbetta, el nombrado Etchebest ratificó los términos de su denuncia y fue interrogado acerca de los distintos extremos fácticos expuestos en su presentación (ver fs. 11, 12 y 14/23).

Cabe indicar que con la denuncia inicial, además de los videos, fotografías y archivos de audio correspondientes a mensajes de voz transmitidos a través de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, se acompañó un pendrive con 24 archivos digitales de audio correspondientes a grabaciones de conversaciones mantenidas de forma telefónica y personal entre ambos –D´Alessio y Etchebest- con una duración total aproximada de 843 minutos, haciendo un total de 87 archivos digitales presentados en esa primera oportunidad, que se encuentran ilustrados mediante captura de pantalla impresa a fs. 17, la que se reproduce a continuación:

Asimismo, cabe poner de resalto también que se cuenta con una certificación ante Escribano Público del contenido –texto, audios y videos- del Poder Judicial de la Nación

11. Historial de conversaciones entre los dos nombrados mantenidas a través de WhatsApp desde el 28 de diciembre de 2018 hasta el 22 de enero de este año, fecha en que se confeccionó dicha actuación notarial.

En aquel acto, fue certificado a través de un video con audio todo ese historial de comunicaciones y resguardado en un pendrive que fue colocado en un sobre lacrado.

Dicho sobre fue luego abierto durante la primera declaración testimonial recibida al denunciante en presencia de la representante del Ministerio Público Fiscal (ver fs. 16 in fine y 17).

Es necesario destacar también que durante la audiencia testimonial que se le recibió al denunciante fue certificado a través de tomas fotográficas el contenido de los mensajes mantenidos entre ambas personas con posterioridad a la actuación notarial y hasta esa fecha.

Luego, en los días sucesivos, el denunciante continuó adelantando a través de correo electrónico numerosos archivos de audio y capturas de pantalla ilustrando la continuidad del intercambio de mensajes producido.

Esos archivos, además de haber sido impresos al expediente, fueron resguardados por el tribunal y después acompañados por Etchebest a través de nuevos pendrives.

Por lo demás, durante la audiencia testimonial recibida el 29 de enero de este año al denunciante, se procedió al copiado de los archivos de audio crudos y originales que obraban registrados en uno de los dos aparatos celulares utilizados para registrar sus conversaciones con Marcelo D´Alessio – marca Samsung-.

Entre esos audios, existen dos archivos novedosos que no habían sido acompañados en la denuncia inicial: Voz009.m4a –duración 13:20 minutos- y Voz029.m4a –duración 14:12 minutos-, cuyo análisis también será incorporado a la presente.

II.b. Del contenido de la denuncia y las declaraciones testimoniales prestadas por Pedro Etchebest

En el escrito inicial, el Sr. Pedro Etchebest refirió que: “[c]on fecha 28 de diciembre de 2018, siendo las 13:59 hs, recibo vía el servicio de mensajería WhatsApp cuatro mensajes consecutivos del abonado telefónico +5491150600111, el cual tenía registrado bajo el nombre de Marcelo Alessio.

Dichos mensajes consignaban lo siguiente: “Buen año querido Pedro (13:59 hs)…Dios existe (14:00 hs)… Cuando quieras llamarme!!! (14:00 hs)…Tema Campillo. De pedo estoy en el lugar indicado!!.(14:00 hs) (Los cuales fueron leídos y contestados a las 14:01 hs).
(…)
De esta manera se inicia un diálogo con quien resultaba ser el Dr. Marcelo D`Alessio, quien conocí en el año 2013 cuando el mencionado prestaba tareas en la empresa ENARSA.

En el año 2014 vuelvo a reencontrarlo al ser vecino de una oficina que alquilaba en la calle

II.b. Del contenido de la denuncia y las declaraciones testimoniales prestadas por Pedro Etchebest

En el escrito inicial, el Sr. Pedro Etchebest refirió que: “[c]on fecha 28 de diciembre de 2018, siendo las 13:59 hs, recibo vía el servicio de mensajería WhatsApp cuatro mensajes consecutivos del abonado telefónico +5491150600111, el cual tenía registrado bajo el nombre de Marcelo Alessio.

Dichos mensajes consignaban lo siguiente: “Buen año querido Pedro (13:59 hs)…Dios existe (14:00 hs)… Cuando quieras llamarme!!! (14:00 hs)…Tema Campillo. De pedo estoy en el lugar indicado!!.(14:00 hs) (Los cuales fueron leídos y contestados a las 14:01 hs).
(…)

De esta manera se inicia un diálogo con quien resultaba ser el Dr. Marcelo D`Alessio, quien conocí en el año 2013 cuando el mencionado prestaba tareas en la empresa ENARSA.

En el año 2014 vuelvo a reencontrarlo al ser vecino de una oficina que alquilaba en la calle Alicia Moreau de Justo al 1150, Capital Federal.
En dicho edificio, la oficina del letrado se encontraba en el segundo piso y era compartida con 4 personas más.

Es en este contexto que comencé a tener una relación social con D’alessio debido a la cotidianeidad de trato que se generaba, resaltando que la misma fue cordial y respetuosa, suspendiéndose nuestro trato a fines del año 2015 aproximadamente al mudarme de oficina.

Luego de un intercambio de mensajes saludándonos luego de largo tiempo de no vernos y ante la pregunta mía ¿podes hablar? (14.03 hs) mantenemos una conversación de audio vía WhatsApp en la cual me manifiesta que hay un problema muy grave conmigo en la cual me ha involucrado el Sr. Juan Manuel Campillo en la causa conocida públicamente como «Causa Cuadernos», quien, según me informara D`alessio, en su declaración como «arrepentido» declara que yo había sido una especie de cajero de él.

Todo lo cual me genera asombro ya que yo no conocía al Sr. Campillo en el tiempo que él prestaba tareas como funcionario público nacional”

Continúa relatando el denunciante que una vez culminada esa primera conversación telefónica con Marcelo D´Alessio a través de la aplicación WhatsApp, éste le envió por esa misma vía capturas de pantalla de comunicaciones que habría mantenido con Carlos Stornelli2 , brindándole además el “contacto” en el que constaba el número de abonado celular que correspondía al Fiscal.

Al respecto Etchebest refiere que: “[a]l leer el contenido de estos, me genera sorpresa y una enorme preocupación, especialmente al ver que en las capturas de pantalla de supuestas conversaciones entre D´Alessio y Carlos Stornelli, fiscal de la causa «Cuadernos», se hacía referencia a mi persona.

En la cuarta captura de pantalla que me envía D´Alessio consigna a Stornelli: “lo de Pedro yo me encargo personalmente de avanzar con ese sujeto”.

Luego de exhibirme esas capturas D´Alessio me manifiesta “Tengo el ok. Descansa y a pensar en positivo”. (ver imagen mensaje 14.47 hs).”
2 Registrado en el celular de D´Alessio –en efecto- como “Carlos Stornelli”.

Etchebest señala en su denuncia que, luego de ello, D´Alessio continuó enviándole nuevas capturas de pantalla de sus propios intercambios de mensajes de texto vía WhatsApp con Stornelli.

En ellas se observa que este último le manifiesta que se iba a Pinamar “a cargar pilas”, y que D´Alessio le pregunta si va a estar el 6 de enero en dicha localidad3 y que lo iba a ir a ver “agregando a tono jocoso ´yo hasta dos cafés te invito jaaaaaaa´.

Stornelli según consigna dicha captura enviada por D´Alessio habría contestado ´jaja!

-Tranquilo. Sos mi invitado ahí! Soy local. Jajaja!´”

Continúa el denunciante refiriendo que: “[l]uego de este intercambio de mensajes y envío de pantallas a su vez me reenvía una nota que hace referencia a infobae.com sobre Campillo y destaco en ese intercambio posterior de mensajes que a las 19.30 me reitera: ´No hice nada aun! Me robe el caso y ahora veo como lo relleno para que lo apruebe el jefe!!!!´”

Etchebest señaló que con posterioridad a ese intercambio de mensajes y a la primera conversación mantenida entre ambos que: “ante la intranquilidad que me ocasionaba toda la situación, opté por grabar las posteriores conversaciones de audio que sostenía con D`alessio, a los fines de resguardar a mi familia y mi integridad.

Lo que me había dicho D`alessio me provocó una profunda preocupación, a la luz de las informaciones que transmitían los diarios y medios de comunicación sobre la causa «Cuadernos».

De este modo, el denunciante puso en conocimiento que la primera conversación telefónica entre ambos que procedió a grabar fue la que se produjo el 31 de diciembre de 2018.

El modo en que grababa dichas conversaciones fue explicitado en la declaración testimonial de fs. 14/23.

Conversaba a través un teléfono marca Iphone y lo grababa desde otro 3 aparato telefónico celular marca Samsung utilizando una sencilla aplicación.

Respecto de esa fecha, Etchebest aclaró que D´Alessio le había manifestado que hasta ese día estaría vacacionando en la ciudad de Tulúm, México.

Las conversaciones que mantenía, cara a cara, las grababa a través del primero de esos celulares (Iphone).

Sobre esa primera conversación, el denunciante aclara que D´allesio le manifestó en la ocasión que: ´El tipo tiene un encono personal contigo.

Este Campillo… (…) tiene un encono personal, al cual no sé por qué.

En realidad Bonadío le pidió una persona más y te incluyó en ese listado, cuando tiene dos personas mucho más complicadas….´ y que: “Luego me detalla una serie de medidas que Bonadio, juez de la causa «Cuadernos», le habría solicitado al Fiscal Stornelli, para que éste requiera, todas relativas a mi persona.

Una vez que las detalla, agrega D´alessio: ´Todo eso va a llegar a mis manos ¿está claro? ¿te quedó clarito? Y yo el día 8 tengo que ir a Pinamar con todo eso a verlo a Stornelli para ver cómo lo arreglamos.
¿Listo? ¿Te quedó clarito? (…) Cuando lo tenga en mis manos te lo voy pasando. (…)

Los oficios los sacó Stornelli sabiendo que todo esto me va a llegar a mí.

Obviamente Stornelli quiere… va a querer una atención.´

De dicho audio quiero destacar una serie de manifestaciones que me causaron aún más temor y preocupación ya que describían un sistema perverso de seguimiento hacia mi persona.

En primer lugar, D`alessio demostró gran conocimiento sobre datos personales tanto míos como de mi familia, tanto en el exterior del país (USA) como de la República Argentina.

Durante la primera audiencia testimonial se procedió a certificar todos los datos identificatorios de esos teléfonos (ver fs. 16).

Así también, al día siguiente -29/01/2019-, durante la segunda declaración testimonial recibida a Etchebest, en sede del tribunal, se lograron extraer y resguardar –como se adelantara- los archivos digitales de audio originales obtenidos desde su teléfono Samsung, pero por razones técnicas –y las propias características del celular Iphone que impedían exportar documentos a una computadora de escritorio- no fue posible exportar los archivos digitales registrados en ese aparato, como tampoco –a pesar de la certificación notarial que ya se había acompañado- el historial de conversaciones -ni documentos multimedia adjuntos- mantenidos con D´Alessio a través de WhatsApp.

Sin perjuicio de ello, en las dos ocasiones se le impuso a Etchebest la carga de mantener a resguardo los documentos digitales originales, así como los dos aparatos celulares desde los cuales se habían producido las comunicaciones y las grabaciones.

Asimismo, con posterioridad a efectuar las medidas urgentes y necesarias para poner fin al curso del delito en desarrollo, se intimó a que los acompañara a este tribunal y, de ese modo, fue que se los logró resguardar por Secretaría.

En segundo lugar y en el minuto 2.43 de dicho audio destaca que con toda esa información tiene que ir a la ciudad balnearia de Pinamar a verlo a Stornelli para ver cómo lo arreglamos.

Destacando la confidencialidad del caso y que Stornelli ´va a querer una atención´.

Resaltó D´Alessio que estas cosas pasan debido o a un encono personal del arrepentido o como lo denomina en su charla “la gran Fariña” cuando terceros le pagan al arrepentido para involucrar a terceras personas a cambio de un precio o remuneración para generar un daño
(Minuto 4:22).

Seguidamente insistió que las 17 medidas que se pidieron sobre mi persona, iban a ser manejadas por él.

Así me manifestó D`alessio que: ´Esas 17 medidas las tengo que llevar a Pinamar en mi Range Rover a Pinamar donde me está esperando el Sr. Stornelli, donde dice y asegura que me va a regalar dos pastillas de nespresso, porque es un hijo de puta más ruso que yo, que dice q nunca tiene nespresso el hijo de puta.

Le tiro todo arriba de la mesa, yo no le miento, ya le dije que es mío, le digo, que vale y que tengo que escribir, son dos preguntas cuanto me tengo que quedar me quedo en Pinamar acá escribiendo, te devuelvo todo, se tira todo y se te devuelve todo con lo que escribe el doctor´ (Minuto 7.40).

Agrega: ´... no va a generar ningún daño salvo económico porque Stornelli no es bueno, es un hombre que te va a cortar boleto tampoco nadie es tan bueno (Minuto 8.51) pero esto te pudo haber costado haber terminado la vida por la puerta de atrás.´

También dice D`alessio ´Yo con todo lo que tenga tengo que ir el día 8 a Pinamar, es más me podes acompañar, te quedas en otra mesa´ y me aclara por el fiscal Stornelli: ´No estoy negociando con un santo´.

Además D`alessio me realiza un ofrecimiento para realizar una operación contra Campillo utilizando un tercero que le impute nuevos delitos para hacerle caer el posible arrepentimiento y participar en ese negocio extorsivo que me generaría una ganancia económica.

Mi mayor preocupación se produce a su vez que ante mi insistencia sobre la ajenidad absoluta con cualquier hecho relacionado con la imputación al Sr. Campillo me manifiesta que acá no importa la realidad sino la percepción de ésta y que mi panorama es sombrío si se acreditan prima facie datos que aportaría Campillo.

La situación se agrava con el devenir de sus conversaciones cuando sus anécdotas terminan pasando el umbral del rumor y de manera escalofriante tienen un correlato en los acontecimientos.”

Continúa su relato diciendo que luego, el día 2 de enero: “mantenemos la segunda conversación grabada en la cual lee un documento donde consta información que aportaría Campillo contra mi persona.

Advierta V.S. que en dicha conversación el Dr. D´Alessio lee de manera textual mi registro de salidas y entradas al país, por lo que la información que allí refleja nos pone ante datos que superan el umbral del vendedor de humo para alcanzar una categoría y entidad suficiente para manejar información sensible que supone la posible comisión de los delitos que denuncia. (Ver Minuto 39 de la grabación Nro. 2).

Quiero destacar que según se consigna en dicha grabación todos estos datos se encuentran en la computadora personal y en el mail personal.
(…)”

Continúa su relato en el escrito inicial sosteniendo que el 4 de enero se produce una nueva comunicación telefónica grabada en la que:

“D`alessio me dice que el secretario de la fiscalía, al que identifica con el nombre de «Sebastián», estaba recibiendo más información sobre el tema y manifiesta cuál es la estrategia que tiene pensada para hablar con el fiscal Carlos Stornelli.
En la grabación Nro. 4 de fecha 5 de enero de 2019 D´Alessio manifiesta su participación o intervención en el armado de causas judiciales – Causa GLN y Ruta del dinero K- trabajando a la par con periodistas que menciona en las grabaciones y junto al Ministerio de Seguridad de la Nación, lo que me generó un temor aún mayor al exhibir un gran manejo de contactos políticos, mediáticos y judiciales percibiendo enormes sumas dinerarias por esos trabajos (minuto 8:00).

A esto debe sumársele que en conversación identificada como Nº 4 D´alessio detalla con precisión información relativa a sociedades de mis hijos en los Estados Unidos de Norteamérica donde residen.

Expresa D’ alessio en la conversación identificada como Nº 4: «…cuando se fue el gobierno, ahi yo empiezo a trabajar codo a codo con Stornelli y con Bonadio… y las primeras reuniones eran en una habitación del «Four Season»… Mira, esto no lo sabe nadie… En el Four Season, ahí el de Posadas ¿ubicas? El de Posadas… a media cuadra de la Recova… Alquiló Bonadío una habitación a nombre de un míster nadie y usábamos una habitación, una suite chiquita, porque sabíamos que no teníamos cámaras, no teníamos nada, para empezar a hacer la causa para meter en cana a De Vido (….)

Yo hice la detención de De Vido y la detención de Baratta. (…) Y ahí arman el libro este, me contacta Santoro, empiezo a tener otra vinculación con los medios, esto, lo otro (….)

El primero de diciembre estuve en la casa con un gorro militar ruso… él era agente de la KGB. (….) Me hice muy amigo de Daniel (…)”.

Agrega D`alessio también información relativa a la supuesta relación de que tendría D`alessio con Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad de la Nación.

Señala D`alessio: ´Yo soy el abogado actual, [de Fariña] junto con Rodrigo Gonzales, que es mi socio (…)

A él lo agarré…. yo a Fariña lo tengo hace un año y dos meses… ya cuando Fariña ya no habló más.

Yo a Fariña lo que le hice fue negociar sacarlo (…) me llamó Patricia… me dice ¿qué hiciste Marcelo, me los sacaste a Fariña? (….)

¿Cuánto más querés sacarle Pato? Si no tiene más nada (….) Ya le está mintiendo a todo el mundo (…) entonces Patricia me dice ¿lo vas a representar? Sí.

¿Me mantenes informada?

Por supuesto, pero yo lo voy a defender (….) si, está bien, pero entrégame a Báez y entrégame la plata. Bueno, listo.

El negocio fue ese (….) De hecho el primero que se enteró que me contrató Patricia, fue él (…) Mintió en el juicio (…) Cumplimos con Patricia.

Imagínate que Patricia paga cerca de 200 mil pesos por mes… no paga una mierda por defender a este zorete…´

Con posterioridad a estas primeras conversaciones, Etchebest señala que cuando D´Alessio regresó al país luego de sus vacaciones familiares en México –el 6 de enero-, coordinaron para viajar el día 8 de ese mes hacia la ciudad balnearia de Pinamar, en el que el fiscal Stornelli los recibiría en el Balneario “CR”.

Para dar cuenta del acuerdo que existía con el fiscal, D´Alessio envió –siempre a través de WhatsApp- capturas de pantalla de las conversaciones que estaba manteniendo con aquel arreglando encontrarse ese día, a las 11 hs., en ése lugar.


Imagen capturada del video del historial de comunicaciones vía WhatsApp entre D´Alessio y Etchebest certificado ante Escribano Público. Minuto 2:54 del archivo “t_file5062435345719623737.mp4” (fecha creación: 22/01/2019 a las 16:50 hs., tamaño: 238.281.533 bytes).

Imagen capturada del video del historial de comunicaciones vía WhatsApp entre D´Alessio y Etchebest certificado ante Escribano Público. Minuto 3:08

Imagen capturada del video del historial de comunicaciones vía WhatsApp entre D´Alessio y Etchebest certificado ante Escribano Público. Minuto 11:47

Imagen capturada del video del historial de comunicaciones vía WhatsApp entre D´Alessio y Etchebest certificado ante Escribano Público. Minuto 9:19

En la denuncia se señala que el día 8 de enero por la mañana temprano, previa coordinación con una supuesta secretaria de D´Alessio de nombre “Julieta”, Etchebest fue llevado en un auto de alquiler –pagado por aquel- hacia la vivienda del imputado ubicada en el Barrio Saint Thomas Este de la localidad de Canning.

Desde allí se dirigieron en una camioneta Range Rover –luego identificada durante el allanamiento- que condujo D´Alessio hacia la ciudad balnearia.

Durante todo el trayecto de ese viaje, Etchebest volvió a grabar la conversación de cerca de tres horas de duración que mantuvo con D´Alessio y sobre este asunto dijo en la denuncia que:

“[s]obre esa conversación quiero destacar que en la conversación identificada como Nº. 10, en la cual D´alessio me hizo saber el manejo que detenta de jueces federales y del armado de operativos de drogas para el Ministerio de Seguridad (según él mismo refiere).

En el minuto 53.30 explica cómo ante la imposibilidad de dar con una cocina de drogas que el allanamiento dio negativo “agarré y empapelé a 5 perejiles”.

Asimismo, se jacta de sus relaciones con servicios de inteligencia extranjeros y de su cargo en la DEA, todos elementos para intimidarme y generar miedo.

En el minuto 2:50 de la grabación nro. 11 expresamente manifiesta que su cargo es el de Director Regional de la DEA.”

Etchebest explica sobre ese trayecto que: “[e]l viaje a Pinamar es la oportunidad en la cual D´alessio me plantea con toda claridad que sólo el pago de una suma de dinero sería la única posibilidad de sortear una imputación maliciosa y mendaz.”

Y que “ en la reunion que se celebró, me mantuvieron sentado durante cuatro horas a metros de D`alessio, Stornelli y un tercer hombre que me sería identificado como Gustavo Sanz, intendente de la Ciudad de Salta.

Debo decir que dicha escena terminó de confirmar que D`alessio tenía un amplio manejo y familiaridad con Stornelli y me resultó muy intimidante (…)”.

Sobre este encuentro, cabe señalar además que se han acompañado fotografías y videos tomados por el hijo del denunciante, Matías Albano Etchebest, y que en declaración testimonial el denunciante amplió sus dichos indicando que:

“(…) [y]o hasta ese momento no le creía nada, estaba escéptico. Pero cuando llegamos a Pinamar y veo que se sienta con el fiscal Stornelli, se me dio vuelta la cabeza y empecé a creerle.
(…)

Llegamos a Pinamar a las 11 de la mañana, la llamo a mi mujer.

Directamente fuimos al balneario CR, nos bajamos, entramos a la confitería.

Me dice, ´sentáte por acá, sentáte en esta mesa que yo me voy a sentar allá que ya viene el fiscal.´

Quiero aclarar que el día anterior le aviso a mi hijo Matías para que vaya a Pinamar y le pueda sacar fotos, entonces Matías viene a Pinamar y saca fotos en el lugar con su celular personal.

Él se sentó aparte, en otra mesa, como una especie de agente encubierto porque D´Alessio no lo conocía.

Me dejó tranquilo no estar solo y que se pudiera grabar todo.

El fiscal viene, se abrazan, un saludo efusivo como de amistad y, en ese interín, atrás mío había estado sentado un señor que se ve que lo estaba esperando a Stornelli.

En un determinado momento, Stornelli pasa, lo va a buscar a este hombre y se sienta en la mesa junto con el fiscal y D´Alessio.

Después me entero que era un tal Sanz, intendente de Salta.

Pasó mucho tiempo, hacía mucho calor, así que me retiré a un lugar más fresco, a unos diez metros de ellos.

Nunca pude escuchar nada de lo que ellos conversaban.
(…)

Después de un rato, a la hora y media más o menos, D´Alessio me manda mensaje por WhatsApp y me pregunta si había estado detenido porque me dice que Stornelli le dice que yo había tenido un allanamiento y que me habían detenido.

Pero eso no era cierto, le dije que yo estuve demorado y me largaron.

Después me dice que donde yo le había dicho que vivía, en el microcentro, era mentira, que yo vivía en Puerto Madero.

Me dice que ahora hay que arreglar sí o sí, no hay tiempo, está muy dura la mano.

Ya en el camino hacia Pinamar, él ya me venía diciendo que había que arreglar y que eran como 600.000 dólares.

Me decía un montón de cosas que están todas grabadas en el intercambio de mensajes, que había que arreglar, que Stornelli no era bueno, que si no, no tenía escapatoria.

Esos mensajes ocurrieron cerca del mediodía, están los horarios registrados.

Luego de un rato largo, Stornelli se levanta con D´Alessio y se suben a la Land Rover y la maneja Stornelli, salen y vuelven en media hora.

Cuando salen, D´Alessio que estaba junto con Stornelli, me saluda ´Pedro, ahí vengo´.

Dan una vuelta por ahí y cuando regresan, los filmo con mi celular, ya fuera de la camioneta.

Después se queda otro rato más, un buen rato más, me quedó ahí esperando para ver qué es lo que D´Alessio había arreglado con este hombre.

A esa altura, yo estaba convencido de dar todo lo que yo tenía para que me saquen ese problema.

Porque nadie le va a dispensar cuatro horas a una persona que no conoce.

Luego viene D´Alessio y me dice ´quedáte tranquilo, está todo arreglado, vamos´.

Le digo de ir al baño, así podía activar la grabación del teléfono y cuando salgo del baño, estaba Stornelli con él y ahí me lo presenta como ´el señor Pedro´, me da la mano y me dice ´mucho gusto, un placer´.

Está todo grabado eso.

Y luego me voy, no era una situación para quedarme hablando.

Me voy con D´Alessio y continúa diciéndome que estaba todo arreglado, que había que pagar 300.000 dólares, le digo que esa plata no la tengo.

Me dice que le diga a mis hijos, que le pida plata a ellos, que vendan sus propiedades.

Entonces, todo el camino de vuelta, D´Alessio estuvo hablando casi todo el viaje del tema de la plata.

Me mostró un anotador de color marrón, simil cuero, que tenía dibujado un avión y abajo estaba el número ´300´.

D´Alesio me dice que Stornelli había escrito ese número, que ese era el número que él pedía y que yo ya le había dado la mano y que eso significaba que había cerrado un trato, que había cerrado un negocio, que no podía ir para atrás.”

En la denuncia, señala que: “[c]omo puede escucharse dicha conversación fue en términos mucho más duros e intimidantes que las anteriores conversaciones y D´alessio me hace saber que en caso de no abonar lo requerido por Stornelli, debería enfrentar con un incierto proceso judicial una larga prisión preventiva.

Fue en la salida del Balnerario CR en Pinamar, donde D´alessio me pidió el dinero, según manifestó, conforme lo acordado con Stornelli y me señaló con toda crudeza las consecuencias que para mi tendría no abonar dicha suma.

Yo le señalo que no cuento con esa suma de dinero y D´alessio me hace saber que es imposible reducir el monto solicitado porque una parte le corresponde al juez de la causa, Claudio Bonadio.

Señala la conversación identificada como Nº 15 que Stornelli le dijo a D`alessio «Marcelo, tengo que arreglar con Claudio, algo le tengo que dar a Sebastián (…) no me rompas las pelotas”.

De este modo, relata Etchebest que se pactó el pago de unos primeros 100 mil dólares para el día 17 de enero de 2019 a las 11 horas y que: “Según me dijo D´alessio, él iba a adelantar ese primer dinero a Stornelli, para lo cual recurriría a los fondos existentes en su caja de seguridad (…)

Finalmente, con fecha 17 de enero de 2019 y ante el incumplimiento del pago de los cien mil dólares exigidos se produjo una serie de amenazas y presiones que se cumplirían de no cumplir con el pago.

Este amedrentamiento puede verse con claridad de la reproducción del audio descripto como amenaza, el cual fue grabado en la camioneta Mercedes Benz propiedad de la mujer de D´alessio, según me hizo saber el propio D´alessio (…) asegurándome que la consecuencia inmediata sería que Stornelli me prohibiría salir de país, como primer medida.”

En su declaración testimonial, Etchebest explica la continuidad del raid extorsivo señalando que:

“[a]nte la desesperación, le dije a D´Alessio que tenía un plazo fijo que se vencía el día 17, lo invento para ganar días para poder juntar la plata.

En todo ese interín yo salí a buscar el dinero, me empecé a movilizar por Buenos Aires.

Y yo conozco a dos o tres muchachos que tienen casa de cambio y podía ser, pero ninguno disponía para aportarme ese dinero.

Había gente que me prestaba 3000 dólares, 5000, pero nadie me prestaba 100.000, es la verdad.

Pero tenía tanto terror que quería pagar.

Una cosa importante que olvidaba, es que D´Alessio en el regreso desde Pinamar el día 8, después de exigirme y presionarme, me dijo que si yo no tenía la plata, los primeros 100 mil los ponía él.

Me dijo, mañana voy a ir con mi señora al Banco Galicia, la tengo que convencer a mi mujer para sacar de mi caja de seguridad esa plata, para entregarle a este hombre de barba, que era el cajero de Stornelli.

Entonces, supuestamente él había pagado 100 mil dólares en mi nombre.

Llegó el día 17 y yo no había juntado la plata, entonces me manda mensajes, me presiona, me presiona de manera inhumana.

Para ganar tiempo, le dije que me había equivocado, que el plazo fijo vencía el 17 de marzo, no de enero, se enojó mucho, me dice que tenía que ir a Pinamar a entregar el dinero a Stornelli.

La presión fue tan grande que yo salí corriendo a Mar del Plata y ahí es donde el día 17 viajo y vuelvo al otro día.

Lo voy a ver a Diego Giménez –de quien deseo aportar su tarjeta comercial y también aporté con la denuncia las constancias de pago de los peajes correspondientes a esos viajes-.

Cuando fui a hablar con él, le dije que si llamaba D´Alessio, porque yo le iba a dar su tarjeta a este abogado para que si llamaba le dijera que para el día 10 de febrero iba a poder prestarme la plata, para ganar más tiempo.

Diego González me dijo que me quedara tranquilo y que él iba a decir que el día 10 de febrero iba a tener el dinero.

D´Alessio al yo no cumplirle ese día con el pago, el día 18 me esperaba que me cruzara en Dolores con él para que él los llevara a pagar a Pinamar.

Directamente apago el teléfono para no estar en contacto con él porque estaba muy mal físicamente, eso fue el día 18.

El día 19 me manda un WhatsApp y me dice que tengo que juntar 9700 dólares para pagarle la multa que le había ocasionado el no haber tenido el dinero para que Stornelli pudiera pagar una casa en Pinamar.

Era una multa por no haber pagado a tiempo. A esa suma accedo a pagarla porque yo tenía esa plata y así podía parar el problema.

Me dice cuál es la casa que va a comprar Stornelli, a quien se la compra, el empresario Colella frente al balneario CR, una casa de techo azul, todo eso está grabado.”

Luego de ello, Etchebest relata en su denuncia que finalmente se pactó el pago de esa primera suma –9.700 dólares- en el Hotel Alvear Icon en el barrio de Puerto Madero de C.A.B.A. en un encuentro con D´Alessio ocurrido el día 23 de enero de 11.15 a 12.15 hs. aproximadamente, en la confitería de planta baja. Indicó además que, al día siguiente, se produjo el segundo pago – de 5.000 dólares- en la confitería Selquet ubicada en Av. Figueroa Alcorta y Pampa de aquella ciudad, “que D´alessio me reclamó [por] el pago de los gastos en los que había incurrido por las gestiones realizadas”.

Etchebest culmina el relato de los hechos denunciados señalando que “[a] la fecha de esta denuncia [28 de enero de 2019] he abonado D´alessio la suma de 14.700 dolares y D´alessio se encuentra esperando que el día 5 de febrero, le entregue la suma de 200 mil dólares, cuyo destinatario final sería el fiscal Carlos Stornelli.”

Como acápite último, en sus consideraciones finales, Etchebest señala: “que me encuentro sometido a una situación por demás agobiante, sin ser culpable de delito alguno y ello me hace requerir vuestra intervención para que cese esta espantosa situación de la que soy víctima y que se investigue la comisión de los delitos de acción pública que he denunciado y cuya prueba aporto en este acto, a los fines de que el Poder Judicial ponga fin a esta verdadera tortura que ya lleva más de un mes sobre mi persona, mi familia y según podrá verificarse con las grabaciones que aporto, sobre terceras personas que también son fraudulenta e ilegalmente involucradas en la causa «Cuadernos», con el solo objeto de que los funcionarios judiciales que intervienen en la misma se enriquezcan ilegalmente.

El actual Estado de Derecho se erige en sí mismo como una garantía a favor del ciudadano.

Esa garantía debe traducirse en un mejor y más eficiente funcionamiento de las instituciones para un gozo pleno de sus derechos.

En el caso de esta denuncia, asistimos a la grosera comisión de delitos que menoscaban derechos esenciales, en otras palabras, atenta de manera directa no sólo contra el sistema democrático de gobierno, la recta administración de justicia, las garantías constitucionales más básicas del Estado de Derecho, sino que además somete a un número que no puedo determinar de ciudadanos argentinos a la misma situación que yo he atravesado el último mes y que he vivido como una situación torturante, agobiante y contra la cual hasta que no tomé la decisión de solicitar vuestro amparo, parecía sin salida alguna, para mí y para mi familia.

Señalo que la extorsión, conforme acredito mediante los elementos que aporto, fue cometida en la ciudad de Pinamar, localidad sobre la cual vuestro Juzgado es competente.

A ello debo sumar mi legítimo temor que de realizar la denuncia ante los tribunales federales de Comodoro Py, se desate una verdadera persecución contra mi familia y contra mí mismo y además, los involucrados procedan a destruir la prueba que obre en su poder.

En ese marco, resulta urgente y decisiva la celeridad del órgano jurisdiccional para investigar la presente denuncia, preservar la prueba y poner fin a este largo padecimiento de más de un mes.

Y luego juzgar y condenar a los culpables, deslindar las responsabilidades entre los funcionarios judiciales y restablecer el Estado de Derecho.”

Como se ha dicho, ese mismo día, se le recibió declaración testimonial al denunciante y, además de las referencias que ya se han efectuado, manifestó en ese acto: “Yo tengo mi temor que este hombre D´Alessio, con todo lo que escribe, estando detenido, le diga a Campillo, involucralo a este hombre, por mí.

Él no podría inventar nada que no es, pero mi temor es que le obliguen a decir algo.

Después el otro temor que tengo es que me quieran poner alguna cosa en mi casa, droga o algo.

Porque D´Alessio refiere que él se dedica a eso, con gente que se dedica a eso, que ha plantado droga.

Quiero dejar constancia de eso por si alguna vez me pasa algo.

Me dan ganas de irme del país porque tengo miedo de que me pase algo, no sé qué hacer.

No sé qué hacer para resguardar a mi familia, a ver si les pasa algo.

Si a mí me pasa algo, él es el responsable, D´Alessio. (…)”.

Asimismo, aportó sus impresiones personales acerca de Marcelo D´Alessio y refirió: “hay un 90% de mentira, de lo que él habla, que es para coaccionarme, y hay un 10% de cosas verdaderas.

Tiene una personalidad muy especial, muy engañosa, te muestra algo y juega con el temor que te produce.

Otra de las cosas que dice en ese viaje es que tenía relación con los servicios de inteligencia de Argentina y que él manejaba todos los procedimientos de narcotráfico del país.

Él me decía que el nombre de Stiusso no es ese, que ese era un nombre encubierto, me da su nombre supuesto.

Yo hasta ese momento no le creía nada, estaba escéptico.

Pero cuando llegamos a Pinamar y veo que se sienta con el fiscal Stornelli, se me dio vuelta la cabeza y empecé a creerle.

Aunque no sé si será todo verdad porque es una persona enferma, manipulador, con mucha capacidad, no es alguien que te va a extorsionar de una manera simple, sino con elucubraciones.

Cuando usted escucha los audios, no lo puede creer, porque hay una incontinencia verbal que no puede ser porque conmigo no había una amistad.

Y da datos que realmente son asombrosos.

De lo que le digas, él sabe algo, te cuenta algo, te habla de Stiusso, de su nombre, quién está operativo, quién no está operativo.

Me da miedo porque no sé cuál es el poder real que tiene, no sé hasta dónde puede llegar.

Quizá el 90% es mentira, lo que yo presumo, pero hay una partecita que es verdad.

Él se vende muy bien, yo a partir de esto me vi todos sus programas, antes no lo había visto.

Se vende muy bien, lo presentan como un especialista en drogas, los periodistas lo ven con admiración.

Él usa esa figura para vender y con esa fachada lo utiliza para la extorsión.

No es una mente común, yo nunca lo había visto, nunca vi a nadie que trabajara de esa manera, con esa capacidad de impacto psicológico.”

II.b. El requerimiento de instrucción inicial

Al día siguiente de presentada la denuncia y la ratificación, la Fiscal Federal Subrogante Dra. Natalia Corbetta formuló el correspondiente requerimiento de instrucción en el que identificó como imputado a Marcelo Sebastián D´Alessio “sin perjuicio que, con el devenir de la investigación y en el marco de lo prescripto en el art. 193, inc. 3º del Código Procesal Penal de la Poder Judicial de la Nación
Nación, se evaluará si las restantes personas sindicadas por el denunciante (quienes cumplen funciones en el ámbito de la justicia federal del ejido capitalino, como así también del Poder Ejecutivo provincial) forman parte también de la maniobra ventilada”.

En dicho dictamen, efectuó un relato de los hechos denunciados tanto en el escrito inicial como en la declaración testimonial prestada por Pedro Etchebest –lo que ha sido pormenorizadamente transcripto precedentemente-.

Respecto de la calificación legal de los hechos, la fiscal señaló que: “(…) de conformidad a las circunstancias detalladas y atento al estado larval de la presente, los hechos denunciados podrían constituir delito, tal como el previsto en el art. 168 del Código Penal; ello así, más allá de la calificación legal que en definitiva se adopte con el avance de la investigación (…)”.

Por último, reclamó una serie de medidas de interés vinculadas con el abonado telefónico de D´Alessio, la recepción de declaraciones testimoniales, la obtención de los registros fílmicos, etc.

Junto con el dictamen fiscal se acompañaron una serie de constancias documentales referidas a Marcelo D´Alessio obtenidas a través de NOSIS, el Registro Nacional de las Personas y la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor (ver fs. 24/37).

II.c. Al día siguiente, el 29 de enero de 2019, compareció nuevamente el denunciante Pedro Etchebest –quien arribó en compañía de su hijo Matías Albano- y presentó un escrito solicitando ser tenido como parte querellante con el patrocinio letrado del Dr. Edgardo José Nigro, a lo que se hizo lugar (cfr. fs. 38/52).

Asimismo, ante su expresa solicitud y como fuera adelantado, se le recibió una nueva declaración testimonial.

En dicha audiencia, señaló que: “(…) en el día de mañana voy a ausentarme por un tema de seguridad física hasta que esto se resuelva y que yo tenga la seguridad de que pueda volver a casa.

Yo pienso que las situaciones que se me puede presentar de riesgo, puede ser física o que me puedan producir algún daño, inventándome alguna causa o alguna situación que me pueda perjudicar.

D´Alessio seguramente va a empezar a llamarme a partir del 1º del próximo mes para cobrar.

Más allá de que me voy a ausentar y de que no quiero decir dónde voy a estar por una cuestión de seguridad pues quiero resguardarme, voy a mantener informado al tribunal a través de mi abogado (…)” (ver fs. 71/72¨).

Por otra parte y conforme lo había requerido el Ministerio Público Fiscal, se dispuso recibirle declaración testimonial a Matías Albano Etchebest.

En esa audiencia, y en relación a los hechos denunciados por su padre relató: “al comienzo de este mes de enero de 2019, mi padre me comenta de una situación que estaba teniendo con un hombre llamado Marcelo D´Alessio, quien le dice a mi padre que tenía cierta información comprometedora y cuando mi padre me comenta sobre lo que le estaba diciendo, le dije que era toda falsa esa información y que seguramente le estaba vendiendo humo.

Igualmente, noté que mi padre estaba preocupado y me comentó un poco más, me habló de que esta persona, en teoría, tenía una posición de poder importante y que estaba trabajando en diferentes oficinas gubernamentales, que era director de la DEA, que trabajaba en conjunto con el fiscal Stornelli y con el juez Bonadío y esto hizo que mi padre tuviese un temor mayor.

Ahí es cuando me dice que por favor lo acompañe el día 8 de enero, porque iban a tener una cita en Pinamar.

Mi padre iba a ir con este señor Marcelo D´Alessio y se iban a juntar con el señor fiscal Stornelli para, entre comillas, solucionar la situación de mi padre, para eso se iban a juntar, para ver qué monto tenía que pagar para que no le ocurriese nada.”

Respecto del encuentro del día 8 de enero del corriente en la ciudad de Pinamar, Matías Etchebest narró que:…

/// Continuara (NAC&POP)