Los argentinos desde siempre hemos sido amigos de usar la fauna animal para identificar determinadas conductas humanas.

¡¡ANIMALS!!

Por Miguel Angel De Renzis

Mauricio Macri no es el primer “gato” de la política. En el caso del presidente actual el mote de “gato” surge del argot carcelero donde se llama así al sirviente del jefe del pabellón. Esto surgió como una respuesta que dio el kirchnerismo cuando se le colocó el mote de “yegua” a la actual senadora nacional y ex presidenta Cristina Fernández.

Por Miguel Angel De Renzis

NAC&POP

19/02/2019

Los argentinos desde siempre hemos sido amigos de usar la fauna animal para identificar determinadas conductas humanas.

Mauricio Macri no es el primer “gato” de la política.

El creador de la Democracia Progresista, el santafecino Lisandro de la Torre, tenía como apodo “el gato amarillo” por su pelo rubio y su mal carácter.

En el caso del presidente actual el mote de “gato” surge del argot carcelero donde se llama así al sirviente del jefe del pabellón.

Pero en el lunfardo porteño se conoce como “gato” al pagador.

Esto surgió como una respuesta que dio el kirchnerismo cuando se le colocó el mote de “yegua” a la actual senadora nacional y ex presidenta Cristina Fernández.

En la mayoría de los países de habla castiza se le dice “yegua” o “potra” a la mujer bien formada físicamente.

Pero en el caso de Cristina se le quiso dar un sentido despectivo, que es una ofensa al género y a todas las mujeres.

En el lunfardo porteño “yegua” es un piropo, pero en la política “yegua” y “gato” son despectivos.

Ahora bien, se van a sorprender con lo que van a averiguar acerca de la fauna política.

Al mismísimo General Belgrano se lo conocía como “cotorrita”, porque este abogado, periodista, militar y patriota, era de expresarse con continuidad.

Si nos ubicamos en los presidentes argentinos, a Bernardino Rivadavia se lo conocía como “el sapo”.

A Luis Sáenz Peña, como “el pavo”.

A Edelmiro J.Farrel como “el mono”.

Pero también tuvimos al “tigre” en Facundo Quiroga, a la “morsa” en Onganía, “hormiga negra” en el fusilador Isaac Francisco Rojas, al “chancho” por Álvaro Alsogaray .

Alejo Julio Argentino Roca Paz, tal el nombre del primer Roca presidente que nació en Tucuman el 17 de julio 1843 y murió en Buenos Aires el 19 de octubre de 1914, fue presidente por el Partido Autonomista Nacional, y se lo conocía como “el zorro”.

Asumió la presidencia el 12 de octubre de 1880 y terminó su mandato el 12 de octubre de 1886.

A Roca lo sucedió Miguel Angel Juárez Celman, su concuñado, que asumió el 12 de octubre de 1886 y renunció el 6 de agosto de 1890 por la crisis económica.

Era un abogado cordobés apodado “el burro”, que había sido senador nacional, diputado, ministro y gobernador de Córdoba.

Aumentó el déficit al mejor estilo de Macri, tuvo un intento de sublevación militar en 1890 y se fue con el país endeudado.

Antes de los mencionados, en 1862, asumía “el pavo”.

El “pavo” gobernó hasta 1868.

En 1866 reformó la Constitución y desde marzo de 1865 hasta enero de 1868 se tomó licencia para ser el comandante en la guerra contra el Paraguay en la Triple Alianza.

El “pavo” no era otro que Bartolomé Mitre, uno de los más funestos personajes de la historia, fundador del diario La Nación y Gran Maestro de la Masonería argentina.

En épocas más cercanas a un dirigente sindical con mucho poder se lo conocía como “el loro”, y era el mismísimo Lorenzo Miguel, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica.

Un contemporáneo de Lorenzo fue el médico Oscar Eduardo Allende, que nació el 6 de julio de 1909 y falleció el 22 de diciembre de 1966.

El “bisonte”, como se lo conocía, se fue del radicalismo, primero a la UCRI resultando gobernador de Buenos Aires, y después rompió con Frondizi y fundó el PI Partido Intransigente que en 1983 fue la tercera fuerza política.

En Mendoza y en todo Cuyo se llamaba “gansos” a los conservadores.

A un presidente radical, el médico Arturo Humberto Illia, se lo conoció como “la tortuga”, por su lentitud en las decisiones, pero fue uno de los pocos presidentes que no aumentó la deuda externa.

Sin embargo, su canciller Miguel Angel Zavala Ortiz, un gorila que ametralló gente en el bombardeo del 16 de junio, fue responsable de evitar el retorno de Perón, usando las embajadas de Inglaterra y de Estado Unidos.

A un dirigente deportivo y también candidato a gobernador de Lanusse, Alberto José Armando, se lo conocía como “el puma”.

Esta dedicación argentina a usar la fauna animal no se da solo en la política.

En el deporte tuvimos al “Gato” Andrada, al “Burrito” Ortega, al “Pato” Fillol, al “Conejo” Tarantini, al “Bichi” Fuertes, a la “Pulga” Rodríguez, al “Ratón” Ayala, al “Puma” Giglioti, al “Mono” Burgos, para no abundar más.

Pero también tuvimos al “Potro” Rodrigo, al “Perro” Santillán, en el orden gremial, al “Caballo” Suarez, por simplemente hacer algunas referencias más.

De Belgrano a Macri, por no meternos con los virreyes, hemos hecho abuso de aquellos que según decimos nosotros, son diferentes porque no usan como el humano, la razón, sino el instinto.

Usemos por un rato nosotros el instinto, para tratar de encontrarle razón al silencio de todo el arco político, muy preocupado por el hecho electoral, sobre las calamidades que hoy ocurren en el gobierno de los globos.

El descansado presidente Macri se fue aproximadamente 15 días de viaje a la India y a otros países de Asia.

Por favor, que alguien le avise que en aquellos lugares se comen las hormigas y también los gatos.

Hasta cualquier momento.

MADR/

 

NOTA DE LA NAC&POP: En el mundial de Inglaterra algunos jugadores comían en el hotel el pollo con la mano, particularmente «la patita». El director técnico de los ingleses Alf Ramsey a raíz de ese hecho nos bautizó como: «Animals!!» que le dió el título a esta nota. MG/N&P