Cuando la política pierde humanidad, deja de ser, esa es la centralidad neoliberal. (JR)

PERDER HUMANIDAD

Por Jorge Rachid

Los procesos neoliberales en el mundo, están provocando situaciones trágicas en varias direcciones, siendo la matriz de las mismas el agravio a la condición humana y el desprecio por quienes sufren sus consecuencias. Este mundo invivible, denunciado por Francisco, sufrido desde hace tres años por los pueblos latinoamericanos, frente a la ofensiva neocolonial del renovado neoliberalismo, ha logrado escarmentar a los pueblos, por haber adoptado políticas populares de distribución

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

13 de diciembre 2018

 

Los procesos neoliberales en el mundo, están provocando situaciones trágicas en varias direcciones, siendo la matriz de las mismas el agravio a la condición humana y el desprecio por quienes sufren sus consecuencias.

Es que la concentración de la riqueza en pocas manos, es sólo una de las cuestiones a analizar, sin dudas no menor, cuando 82 familias del mundo, concentran los recursos de medio planeta, dejando al desamparo a 3.500 millones de personas.

Pero las otras cuestiones son tan inhumanas como la anterior, cuando las grandes potencias, en su intento de tutelar el mundo, no trepidan en arrasar pueblos, destruir ciudades, provocar éxodos bíblicos que muestran después, como corrientes migratorias que buscan una vida mejor, cuando en realidad huyen de guerras y devastaciones provocadas por ellos mismos.

Todo el mundo conoce los muertos del Mediterráneo, vio sus fotos, se conmovió con la tragedia, pero ningún medio explica las causas, la verdadera película de la situación, que es ni más ni menos, que la garra Imperial invadiendo, colonizando y saqueando recursos naturales de terceros países, donde con impunidad, dirimen sus conflictos.

Este mundo invivible, denunciado por Francisco, sufrido desde hace tres años por los pueblos latinoamericanos, frente a la ofensiva neocolonial del renovado neoliberalismo, ha logrado escarmentar a los pueblos, por haber adoptado políticas populares de distribución de la riqueza en los últimos 18 años, que hirió profundamente sus intereses, en especial de EEUU.

No están dispuestos en EEUU a tolerar nuevas rebeliones a sus mandatos de cumplir la obligación de ser “patio trasero” de la potencia Unipolar Hegemónica, en su disputa con el mundo Multipolar que le disputa el poder.

De ahí el cumplimiento del mandato que Cambiemos acepta mansamente, como buen sirviente, de frenar las inversiones de potencias de otros lares, ajustar y someterse.

Es que el esquema que imponen desde EEUU, es de país proveedor de materias primas, con un cipayaje alegre que festeja la dependencia, exige la colonización absoluta y se fortalece militarmente para evitar el regreso tan temido: el peronismo, la imagen internacional del populismo de liberación, como quedó demostrado en 70 años de historia de confrontaciones.

“Somos una colonia, queremos ser una Patria”, era la proclama de FORJA de 1936 con Jauretche, Scalabrini y otros patriotas. “Patria si, colonia no” fue el grito de octubre del 45 de las masas populares ingresando en la puerta grande de la historia de la mano del peronismo. “Patria o Muerte, venceremos” la proclama de la rebelión peronista de los años 70 frente a las dictaduras militares, tan cipayas como el gobierno actual.

Entonces estamos en una etapa de Resistencia, frente a un diseño imperial que desprecia a los seres humanos, los transforma en objetos de cambio y simples mecanismos de producción intercambiables, con menor cuidado que los bienes de capital, las maquinarias, que son asistidas semestralmente.

Los trabajadores, simples números en la ecuación económica.

Frente a ese panorama se erigen con fuerzas las estructuras del pensamiento americano, que el peronismo sintetiza en su concepción del Modelo Biocéntrico, es decir el cuidado de los seres humanos y la naturaleza, esa misma que es agredida por el calentamiento global, cuyos tratados de control, sólo son rechazados por EEUU e Israel.

La Tierra es nuestra única nave espacial dice el colega Martínez de Dossier, en Telesur y no se equivoca, ya que el desarrollo de las actuales políticas, sólo vaticina el fin de la humanidad, de ahí que la lucha, es el único camino, más allá de cualquier especulación temporal.

 

 

 

Jorge Rachid