Un slogan repetido es que los llamados populismos de Latinoamérica, llevaron al aislamiento internacional de los países que supuestamente los sufrieron.

“VOLVER AL MUNDO” SIGNIFICÓ LA DEPENDENCIA Y LA SUMISIÓN

Por Jorge Rachid

Desde el llamado Consenso de Washington, las democracias sólo pueden ser tales, si aceptan pasivamente las demandas financieras de los organismos multilaterales de crédito, nombre que identifica al FMI, herramienta de dominación económica y sometimiento del gobierno global. Eso también es FAKE NEWS, es decir manipular la opinión pública al ocultar información.

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

26/11/18

Un slogan repetido es que los llamados populismos de Latinoamérica, llevaron al aislamiento internacional de los países que supuestamente los sufrieron. La traducción de dicha formulación es que los llamados Mercados financieros estaban excluidos.

Es que desde el llamado Consenso de Washington, las democracias sólo pueden ser tales, si aceptan pasivamente las demandas financieras de los organismos multilaterales de crédito, nombre que identifica al FMI, herramienta de dominación económica y sometimiento del gobierno global.

Ese es el “mundo” al cual debíamos volver, al de la especulación financiera que está haciendo estragos en el planeta, aunque la omisión de los medios hegemónicos se lo impide conocer al conjunto del pueblo argentino.

Eso también es FAKE NEWS, es decir manipular la opinión pública al ocultar información.

Grecia es quizás el ejemplo más patético, pero en estos momentos Italia está a punto de ser sancionada por Bruselas, es decir la UE, porque su gobierno se negó a rebajar jubilaciones y flexibilizar salarios y condiciones laborales. Francia está en llamas por cientos de cortes de rutas, llamados a través de las redes, por usuarios indignados por los aumentos de combustibles. Nada de esto es informado.

Tampoco se reproducen las amenazas de Alemania y Francia en conjunto, al plantear la necesidad de dejar de depender de EEUU, incluso formando su propio ejército al margen de la OTAN. Los nacionalismos xenófobos que surgen, como así también el BREXIT, son respuestas al avasallamiento de los fondos de inversión supranacionales, sobre las soberanías de esos países.

La guerra comercial con China y la UE que desató EEUU, es para alinear al mundo en su cabalgata hacia la ofensiva sobre Irán, Rusia y Siria, en la cual está fracasando desde hace años. Este mundo convulso se reúne en el G-20 y nuestro país lo muestra como un cumpleaños de 15. Es patético este gobierno neoliberal.

Es que la reunión de este grupo multilateral, deberá definir sobre el mundo aquello que está llevando a la humanidad hacia su colapso, sino frena rápidamente el calentamiento global, producto de la polución industrial de combustibles fósiles como gas y petróleo, que está produciendo inundaciones, sequías, huracanes, tsunamis y calamidades humanas infinitas.

EEUU se negó a firmar primero Kioto y después los acuerdos sobre cuotas de producción de CO2, con el agravante que comenzó a comprar cuotas de países que no llegan a sus niveles máximos de producción. Un Mercado persa sobre el devenir del mundo, como alertó el Papa Francisco en LAUDATO SI y décadas antes en 1972 el General Perón en su alerta sobre el Medio Ambiente.

Sin embargo el gobierno argentino insiste en su fiesta de inversiones prometidas, mientras lo único que consigue es aumentar deuda y ayudas de swap para afianzar reservas del Banco Central, como los 9 mil millones de yuanes chinos, que se suman a los 140 mil millones de deuda ya contraída, estamos en un tobogán sin fin. No somos actores del mundo, sólo deudores.

En definitiva el mundo está en plena guerra comercial, desarrollando operaciones bélicas que producen desplazamientos de millones de personas y millones de muertos, las masas de los pobres se desplazan por las rutas del hambre hacia países que comen, mientras los poderosos impiden sus intentos a fuerza de represión.

El mundo “civilizado” produce guerras y estigmatiza sus víctimas, como aquí el gobierno que culpa a los argentinos de sus males.

Neoliberalismo de manual con conflicto social en ciernes, porque volvimos al mundo para limpiar los baños.