Los 11 mecanismos de los poderosos para "capturar" a los Estados en América Latina (y cómo combatirlos)

COMO «CAPTURAR» A LOS «ESTADOS» LATINOAMERICANOS.

Por Sebastián D. Penelli

Rosa Cañete :»La política fiscal llega a aumentar la pobreza en seis países de la región, es decir después de que el Estado recauda sus impuestos y los gasta en políticas públicas, hay más personas en situación de pobreza que antes de que el Estado intervenga», sostuvo el análisis firmado por Cañete, experta en temas de desarrollo humano.

Por Sebastián D. Penelli

Ambito

16 de Noviembre de 2018

Un informe de la ONG internacional Oxfam identificó los 11 «mecanismos» utilizados por las élites para «capturar» las políticas fiscales de los países de América Latina y alertó por el impacto de esas maniobras en la desigualdad de los pueblos de la región. 

El minucioso estudio al que accedió en exclusiva ámbito.com será presentado por la economista española Rosa Cañete la próxima semana por en el marco de la denominada «anticumbre» del G20, que organiza CLACSO en la Argentina. «La política fiscal llega a aumentar la pobreza en seis países de la región, es decir después de que el Estado recauda sus impuestos y los gasta en políticas públicas, hay más personas en situación de pobreza que antes de que el Estado intervenga», sostuvo el análisis firmado por Cañete, experta en temas de desarrollo humano.

«Las élites han jugado un rol empujando la regresividad o la baja progresividad de las políticas fiscales y sus efectos en la pobreza y la desigualdad», agregó.

Según los datos recopilados por Oxfam, el 75% de los latinoamericanos piensan que se gobierna para unos cuantos grupos poderosos, mientras que un 65% dicen estar insatisfechos con la democracia. El statu quo imperante y el descrédito generalizado por este sistema de gobierno llevó a que 1 de cada 4 latinos opine que «le da lo mismo un régimen democrático que no democrático». 

Para Oxfam una de las explicaciones es la desigualdad. «Es un importante indicador de la calidad de una democracia, ya que toda democracia parte del reconocimiento de que todas las personas tienen iguales derechos«, señalaron. Sin embargo, en la actualidad los sistemas políticos y económicos parecen funcionar para unos y no para otros, con privilegios para pocos a costa de la mayoría. «Solo reduciendo la desigualdad, asegurando que las políticas públicas no privilegian a una élite, podremos tener más democracia«, aseguraron.

Según la CEPAL, mientras en los países de la OCDE las transferencias directas en efectivo, el impuesto sobre la renta y las cotizaciones a la seguridad social reducen la desigualdad de ingresos de mercado un 36%, en América Latina solo se reducen un 6%. A pesar que las desigualdades de ingresos entre los miembros de la OCDE y los de la región son similares, las políticas fiscales aplicadas en los países desarrollados son más eficientes: «América Latina y el Caribe es la zona más desigual del mundo y 11 de sus países se encuentran entre los 20 más inequitativos del planeta».


Por este motivo, el informe profundiza en la reducción o eliminación de ciertas políticas fiscales en beneficio de los sectores más poderosos, que al final del camino y transcurrido el tiempo generan más pobreza.

«Se estima que en seis países de la región, las personas más pobres no son beneficiarias sino pagadoras netas del sistema fiscal y, por lo tanto, la garantía de sus derechos no solo no avanza, sino que retrocede por efecto de la política fiscal. Esto es exactamente lo contrario a lo que debe hacer un Estado y va contra sus obligaciones constitucionales. Solo un Estado capturado por los intereses de las élites puede impulsar políticas fiscales que aumentan la pobreza», enfatizaron.

El proceso de «captura» que describió Oxfam tiene en cuenta determinadas variables en un contexto definido, según cada país.

Pero Oxfam no solo detienen en identificación de los «mecanismos». También propone «enfrentar la captura» del Estado por parte de las élites y para ello, define cada una las maniobras y brinda consejos para combatirlas.

1. Campaña mediática: las élites definen temas y enfoques que se tratan, controlan la agenda de discusión y la construcción de opinión pública para garantizar sus propios intereses.

¿Qué hacer? Incrementar diversidad de medios televisivos y la promoción de nuevos operadores; pluralidad y diversidad de los contenidos; regular la concentración mediática y propiedad de los medios; transparencia en asignación de frecuencias radioeléctricas y del nuevo dividendo digital; promover acceso a la información; leyes anti monopolios públicos o privados; legislar la radiodifusión comunitaria; transición digital con respeto a libertad de expresión.

2. Puerta giratoria: el movimiento sin obstáculos de altos cargos entre los sectores público y privado. Como caso ilustrativo, la ONG expuso que en el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas de Nicolás Dujovne el 40% de los funcionarios de alto rango fueron CEO o gerentes y que el 33% tenía al 2017 una trayectoria exclusiva en el sector privado.

¿Qué hacer? Regular el ingreso de funcionarios; imponer períodos de «enfriamiento» previos y posteriores a ocupar cargos públicos si se viene o se va hacia el sector privado; minimizar riesgos y conflicto de intereses; recusación obligatoria en asuntos relacionados con antiguos clientes o empleadores; fortalecer el control, y fijar sanciones.

3. Procedimientos extraordinarios convertidos en ordinarios: elaboración de decretos, realización de sesiones extraordinarias o tratamientos de proyectos de ley con carácter de urgencia, que no permitan un amplio debate. Adendas, dilaciones o cajoneo de iniciativas.

¿Qué hacer? Garantizar un estudio sosegado de las propuestas; cumplir las fechas sobre ciclo presupuestario; armar equipos independientes de asesores expertos; análisis constitucional de las reformas fiscales; brindar información entendible a la ciudadanía; dar tiempo y las condiciones necesarias para la participación ciudadana.

4. Aprovechamiento del sistema político para influir: los baches regulatorios permiten que los actores privados influyan con sus intereses particulares en el ciclo de políticas públicas, como por ejemplo, el financiamiento partidario.

¿Qué hacer? Impulsar pactos fiscales nacionales; reformar sistemas electorales; limitar el financiamiento privado de los partidos políticos y de los y las candidatas, tanto en el volumen total como en el límite de cada contribuyente; transparentar la financiación partidaria y las fuentes de financiamiento.

5. Poder de lobby: Con mayores recursos disponibles, algunos sectores tienen una capacidad desmedida de hacer lobby con respecto a otros.

¿Qué hacer? promover leyes que regulen y transparenten el lobby; registrarlo; abrir espacios formales para el lobby;

6. Control de conocimiento o velo técnico: revestir de carácter técnico decisiones que tienen una naturaleza política. De esta manera, se eviten los debates públicos y para justificar decisiones se construyen argumentos que dificultan la comprensión y participación por parte de la ciudadanía.

¿Qué hacer? explicar con simpleza las reformas tributarias y presupuestarias; impulsar foros de investigación públicos; transparentar el financiamiento de los think tank y universidades privadas; enseñar temas fiscales en las escuelas.

7. Impedir la participación igualitaria en las decisiones públicas: las élites aprovechan o construyen regulaciones que facilitan su participación en la toma de decisiones en su favor.

¿Qué hacer? crear espacios de consulta y decisión ciudadana; dar apoyo técnico a las organizaciones sociales; amplificar la voz de las mujeres; fomentar iniciativas legislativas populares, de revocación de mandato; garantizar derecho a la libre expresión, la vigilancia ciudadana, las movilizaciones pacíficas, más transparencia de la gestión pública y derecho a la información pública.

8. Judicialización de las decisiones políticas: retrasar o bloquear reformas fiscales, a través de la judicialización de iniciativas de ley o reforma fiscal que afectan los intereses de las élites.

¿Qué hacer? seleccionar jueces no influenciables; emitir fallos que respeten tratados de derechos humanos; rendición de cuentas del desempeño de los jueces; formación de jueces; fortalecer vigilancia de organismos de DDHH sobre los intereses colectivos.

9. Sobornos, tráfico de influencias y conflictos de interés: acciones ilegales para ejercer influencia.

¿Qué hacer? sancionar de forma efectiva y ejemplificadora; asegurar la independencia del sistema judicial.

10. Marchas y protestas: incentivar la conflictividad social a favor de medidas que pretenden las elites.

¿Qué hacer? proteger el derecho a la protesta de cualquier grupo social; evitar el control de medios de comunicación por parte de las élites para construir opinión pública.

A partir de la identificación de los «mecanismos de captura» de las políticas fiscales, en el informe se plantearon las medidas que ayudarían a limitarlos. Para ser puestas en marcha necesitan de gobiernos, parlamentos y sistemas judiciales que las promuevan.«Sólo con más democracia que limite la captura del Estado por parte de élites, conseguiremos más igualdad. Sólo con más igualdad conseguiremos más democracia. Este desequilibrio solo es posible enfrentarlo asegurando una mayor participación y mejor representación de los intereses ciudadanos», concluyeron.