La firma del acuerdo en el predio de Futurecom 2018 - Crédito: Silica Networks

ACUERDO ENTRE SILICA DE ARGENTINA Y ANGOLA CABLES PARA CREAR LA NUEVA RUTA DEL SUR-SUR.

Por German Rodriguez

Horacio Martínez, el empresario argentino CEO de Silica Networks, comentó: “Mientras que la trayectoria convencional para la conectividad con Europa es subir a Estados Unidos y luego cruzar el Atlántico Norte, nosotros llevaremos el tráfico por el Atlántico Sur a Europa bordeando África, o llegaremos al lejano Oriente a través del Océano Indico.

Por Germán H. Rodríguez
A Diario /Convergencia
18/10/2018

Durante el evento en San Pablo se anunció la alianza entre ambas compañías, para crear una red de fibra óptica de alta capacidad conectando América del Sur con África y Asia.

La Nueva Ruta del Sur contará con salida al Océano Pacífico, a través de Santiago de Chile, y al Atlántico, a través de Fortaleza en Brasil y Las Toninas en Buenos Aires.

Mediante la interconexión con el cable submarino SACS, de Angola Cables (que inició operaciones comerciales a fines de septiembre), Silica Networks unirá contenidos de Brasil, Argentina y Chile para potenciar vínculos económicos con países de Oriente.

Según el comunicado emitido por ambas compañías, se podría lograr una latencia un 60% más baja en comparación con las opciones de enrutamiento a través del Atlántico y el Hemisferio Norte.

Horacio Martínez, el empresario argentino CEO de Silica Networks, comentó: “Mientras que la trayectoria convencional para la conectividad con Europa es subir a Estados Unidos y luego cruzar el Atlántico Norte, nosotros llevaremos el tráfico por el Atlántico Sur a Europa bordeando África, o llegaremos al lejano Oriente a través del Océano Indico.

China, Japón y Corea han multiplicado el comercio con Sudamérica, por lo que es de esperar que aumente significativamente nuestro intercambio digital”.

En diálogo con Convergencia, Artur Mendes, director Comercial y de Marketing de Angola Cables, manifestó que el acuerdo permitirá que los contenidos generados en Chile y Argentina tengan rutas alternativas hacia Asia, y viceversa.

Al entender del ejecutivo, la demanda de capacidades en estas rutas se justifica por las intenciones de empresas chinas de invertir tanto en América Latina como en África.

El regulador brasileño evalúa siete bandas altas para 5G

El gerente de Espectro de la Anatel, Agostinho Linhares, dio precisiones del accionar del ente en anticipación al desembarco de la nueva tecnología.

El ente evalúa siete bandas altas: 24.25-27.5 GHz; 31.8-33.4 GHz; 37-43.5 GHz; 45.5-50.2 GHz; 50.4-52.6 GHZ; 66-76 GHz y 81-86 GHz.

Mientras tanto, se analiza en consulta pública la banda de 2,3 GHz, y se estudia la de 3,5 GHz.

Para la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (CMR-19) del año próximo, Linhares expresó: “Nuestra preocupación es que Brasil no se quede atrás.

Para 2020 habrá 97.000 millones de dispositivos usando IoT (1).

Tenemos que simplificar la reglamentación y disponibilzar más espectro para esas aplicaciones”.

(1) NOTA DE LA NAC&POP: ¿Qué es el loT ¿ ¿Qué es el Internet de las Cosas o IoT? El Internet de las Cosas, también llamado IoT (siglas en inglés) conecta objetos y sensores entre sí para poder proporcionar soluciones beneficiosas para la vida conectada a través de internet. En los últimos años, las tecnologías necesarias para ello se han inventado, refinado y hecho mucho más asequibles gracias a su fabricación en masa. Estas tecnologías incluyen sensores de bajo coste preparados para transmitir datos a través de la web y de las redes de telefonía móvil existentes, haciendo posible que los datos sean transmitidos por los smartphones y tablets, así como las máquinas conectadas, ordenadores y otros dispositivos de la llamada Tecnología de la Información (IT). El software es la clave. El Internet de las Cosas construye un nivel de software por encima de cada objeto, por lo general un producto. Por ejemplo, los sensores recogen información sobre el estado de un objeto dentro de una habitación: su temperatura, humedad ambiente, los sonidos, las vibraciones, y mucho más. Un diminuto módulo de radio transmite esa información por internet para que el software pueda procesar y analizar los datos. Aún más, el software puede detectar incluso patrones de comportamiento en los datos recogidos, calcular las acciones adecuadas que deben tomarse sobre la base de esos patrones, y llevarlas a cabo de forma automática. Todo esto se realiza en base a unas reglas que se establecen en el software. Esto hace que sea posible, por ejemplo, reconocer el fallo de una máquina antes de que ocurra u optimizar en consumo de energía en tiempo casi real. Otras aplicaciones en las que la interacción entre “las cosas” y el software contiene un rico potencial, incluyen la industria conectada o las smarthomes.

La unión hace la fuerza . Muchas de las soluciones conectadas que ya existen, dejan claro que el centro de atención ya no es necesariamente un sólo producto, sino más bien una combinación de producto y servicio. Utilizando plataformas basadas en la web, las empresas pueden asociarse para crear ofertas complementarias o nuevas con grandes ventajas para el cliente. Las empresas y los sectores que hasta ahora no han tenido relaciones comerciales se conectarán y podrán cooperar en nuevas áreas de negocio.

Un ejemplo de ello es la electromovilidad, que conecta en red a los conductores de automóviles, los proveedores de e-mobility, los operadores de puntos de recarga, las empresas suministradoras de energía, los gestores de flotas y los fabricantes de vehículos. El futuro: Para muchos sectores e industrias, el aumento de la conectividad en todas las áreas de la vida ofrece un potencial para la creación de nuevos modelos de negocio. Al mismo tiempo, sin embargo, puede causar cambios y alteraciones en campos competitivos ya existentes. Por ejemplo, los nuevos proveedores pueden hacerse cargo del lucrativo negocio de la reparación y mantenimiento de las empresas de ingeniería mecánica. En Alemania, la conectividad ofrece a las empresas la oportunidad de mantener o incluso aumentar la competitividad. Esto se aplica especialmente a la industria conectada.