Ya gasté toda la tristeza, la bronca, la indignación, la impotencia. Ya le puse humor, paciencia, sensatez. Ya me acostumbré a no acostumbrarme. Ya perdí tantas veces, tantas batallas, que me gané cientos de amigos en el camino.

YA GASTE TODO

Por Laura Corace

Pero hay algo que hoy sentí por primera vez: Vergüenza. De los payasos que dicen que gobiernan este bendito país. De ese imbécil que baila, intenta seducir, hablar un fluído inglés sin fonética, frente a una señora que acaba de comprarle la Argentina a ese pelafustán que se cree el dueño. De las verdades que dicen los diarios internacionales y que el idiota ignora olímpicamente.
De Forbes, de Vanity Fair, de los supuestamente amigos de ellos, que les dicen que bailan en el Titanic Buenos Aires.

Por Laura Corace*

 

Ya gasté toda la tristeza, la bronca, la indignación, la impotencia.

Ya me curé con amigos, con compañeros, con arte, con militancia.

Ya me quedé sola, compartí, me sumé.

Ya le puse humor, paciencia, sensatez.

Ya lloré, me reí, convencí, discutí.

Ya tuve esperanza, la perdí, la volví a encontrar.

Ya me asombré, dejé de asombrarme, me asombré otra vez.

Ya me acostumbré a no acostumbrarme.

Ya perdí tantas veces, tantas batallas, que me gané cientos de amigos en el camino.

Ya dije basta un millón de veces.

Nunca más otro millón.

Ya perdí el rumbo y lo encontré en las miradas de los otros.

Ya miré a los otros sin encontrar respuestas.

Ya casi todo.

Pero hay algo que hoy sentí por primera vez: Vergüenza.

De los payasos que dicen que gobiernan este bendito país.

De ese imbécil que baila, intenta seducir, hablar un fluído inglés sin fonética, frente a una señora que acaba de comprarle la Argentina a ese pelafustán que se cree el dueño.

De las verdades que dicen los diarios internacionales y que el idiota ignora olímpicamente.

De Forbes, de Vanity Fair, de los supuestamente amigos de ellos, que les dicen que bailan en el Titanic Buenos Aires.

Pido, exijo, ruego. Imploro a nuestros representantes que hagan algo, que sean decentes, que no permitan que nos sigan avergonzando y matando de hambre, todo junto, en un mismo paso de baile.

 

*compañera de Palabra Subterránea