En la campaña y persecución en contra de Juan D. Perón, en 1955, tampoco faltaron las requisitorias en las casas en donde rompieron cajas fuertes con sopletes y desaparecieron objetos.

CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN (PARTE III Y IV):“LUCHAR CON LOS MUERTOS ES SIEMPRE UNA INFAMIA”

Por Araceli Bellotta

Así como el Concejo Deliberante de Morón votó recientemente una ordenanza que dispuso sacar de una plaza del municipio el busto del ex presidente Néstor Kirchner, a partir de 1955 y durante muchos años se destruyeron los bustos de Eva Perón, con la complacencia y satisfacción de los opositores a Perón. A ambos, además, los involucraron en investigaciones judiciales después de muertos.

 

Por Araceli Bellotta

El presente de la historia

29 agosto, 2018

 

CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN (Parte III): SI HUBIERA QUERIDO TENDRÍA 50 MILLONES EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO

En la campaña y persecución en contra de Juan D. Perón, en 1955, tampoco faltaron las requisitorias en las casas en donde rompieron cajas fuertes con sopletes y desaparecieron objetos. Él lo cuenta en su libro La Fuerza es el Derecho de las Bestias:

“Después les tocó el turno a mis casas. Según se dijo, eran fabulosas. La primera, una quinta en San Vicente, de 28 kilómetros a 75 kilómetros de Buenos Aires, que compré en 1944 (antes de que ni siquiera soñara con ser Presidente Constitucional de los argentinos por decisión del 70% de su electorado), en la suma de treinta mil pesos, y que siendo ya Presidente la hipotequé para construirle un muro que la cercara, hipoteca que  terminé de pagar en 1950.

La segunda, una casa en la calle Teodoro García, que heredé por voluntad de mi señora Eva Perón, edificada por ella en el año 1943 con los ahorros de sus trabajos de artista. En esa casa hay cosas lindas y algunas valiosas (esto es lo que llama la atención de los ´investigadores´). Hay objetos de arte, obsequiados a Eva Perón en Europa; los cuadros, atribuidos a Rubens, apuntes, sin duda del célebre maestro, de unos veinticinco centímetros cuadrados que le obsequió a Eva Perón una marquesa española y que debieron ser introducidos por la Embajada argentina, previo permiso del Gobierno de España; otro cuadro de Roivet y varios españoles, obsequiados a la señora en la exposición de pintores españoles en Buenos Aires.

Sobre mis depósitos en el Banco de la Nación no se ha dicho nada; sin embargo, hay un depósito de la Fundación ´Evita´, a orden de Juan Perón, proveniente de los derechos de autor del libro La razón de mi vida, escrito por Eva Perón, y otros fondos de la testamentaría de la misma, tramitada y fallada por el juez doctor Borda, de la Capital Federal, dentro de cuyo juicio sucesorio entró también una casa en Biarritz (The Black Panter), que don AlberdoDodero legó a la señora Eva Perón por disposición protocolizada en el registro del escribano Gaucherón. Los herederos de Alberto Dodero llegaron luego a un acuerdo con los abogados ante el mencionado juez y escribano para un trueque del inmueble en Biarritz por otros en Buenos Aires. Terminado el juicio, en el que yo no intervine, precisamente por escrúpulos personales, el juez adjudicó los bienes de acuerdo a derecho. Yo no he visto ni a los herederos, ni al juez, ni el expediente. Yo no podía tener interés personal porque, según la voluntad de Eva Perón, que yo respeté, con esos bienes debían construirse un fondo para dedicar sus réditos a la ayuda de niños hijos de obreros que desearan estudiar. Esta Fundación ´Evita´ estaba ya en pleno funcionamiento en la calle de Gelly y Obes, de donde los investigadores arrancaron las placas que decían ´Fundación Evita´, ´Hogar estudiantil Alberto Dodero´, para así poder adjudicármela como garçonnière (departamento destinado para encuentros amorosos). Sin embargo, ´omitieron´ decir que allí había instalaciones para alojar a cuatrocientos estudiantes pobres, que saldrían de las moralmente malsanas pensiones en que se alojan hoy día.

Ahora sé que comienzan a aparecer estancias. Es la primera noticia que tengo. Sin duda, han de hacer también una exposición, con la colaboración de algunos de la ´oligarquía vacuna´ que los acompañan.

Lo que han descuidado estos ´investigadores´ es que aún para mentir se necesita alguna inteligencia, y a ellos no parece acompañarles, por lo menos en esto, la paloma del Espíritu Santo. Siempre he sostenido que un bruto puede ser peor que un malo, porque un malo puede tener remedio. Nada de cuanto estos tontos han mencionado puede ser comprobado como doloso, por cuanto nada incorrecto hay en todo ello. Si hubiese tenido intención de ocultar algo, como jefe de Estado, me hubiera sido fácil hacerlo; como si hubiera querido robar, no lo iba a hacer con automóviles, motocicletas, ni fundaciones sociales; me hubiera bastado  con una de las ´comisiones´ que tanto me ofrecieron, para tener hoy cincuenta millones de dólares en cualquier parte del mundoSi hubiera querido ocultar las joyas de Eva Perón, no las habrían encontrado los tenientes en la caja fuerte de mi casa, que ellos ´abrieron con soplete´, como los ladrones.

Toda esta simulación tiene, sin embargo, un fin: robarme los objetos de valor que hay en mi casa. Un simple caso de asalto. Algún día habrá justicia en la Argentina, y los culpables comparecerán ante ella. El ladrón deja siempre algún rastro”.

Un año después de instalado el gobierno de facto y cuando ya se había agotado el efecto de las exposiciones en la Residencia Presidencial, decidieron demoler el Palacio Unzué que el gobierno argentino había comprado durante la presidencia de Agustín P. Justo. Destruyeron una joya del patrimonio arquitectónico nacional nada más que porque en ese lugar habían vivido Perón y Evita. Continuará.

Mirá cómo lo difundieron en 1956, en los noticieros de los cines, con el título “Bajo la piqueta”:

 

 

Fuentes:

 

Por Araceli Bellotta

El presente de la historia

30 agosto, 2018

 

CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN Parte IV: “LUCHAR CON LOS MUERTOS ES SIEMPRE UNA INFAMIA”

Así como el Concejo Deliberante de Morón votó recientemente una ordenanza que dispuso sacar de una plaza del municipio el busto del ex presidente Néstor Kirchner, a partir de 1955 y durante muchos años se destruyeron los bustos de Eva Perón, con la complacencia y satisfacción de los opositores a Perón. A ambos, además, los involucraron en investigaciones judiciales después de muertos. Así lo relató Juan D. Perón en su libro La fuerza es el derecho de las bestias:

“Mi prestigio personal en mi país, donde lo conocen y me conocen, no me preocupa. Mi casa estuvo siempre abierta al pueblo, y este sabe lo que tenía, tan bien como yo mismo. En cambio, me interesa explicar esto en el extranjero, donde no me conocen y donde alguna prensa interesada ha divulgado,  malignamente, todas las calumnias.

¿Puede concebirse nada más subalterno ni más bajo que un gobierno se dedique a escarnecer, con las más miserables calumnias, la memoria de los muertos? ¿Qué se ensañe en la destrucción de los bustos privados de Eva Perón, que entregó su vida para ayudar a los pobres, a los niños y a los ancianos del mundo entero? ¿Es posible publicar y aún encomiar acciones tan infames, que ningún hombre de honor puede concebir como posibles? Para los hombres bien nacidos, luchar con los vivos puede ser un honor, pero luchar con los muertos es siempre una infamia. Aún en un mundo podrido, siempre habrá algo que respetar. Estos tiranos han demostrado haber pedido hasta el respeto a sí mismos.

Si pudiéramos estar en el alma de todos, sabríamos que el honor y la virtud están en todas las bocas, pro en muy pocos de los corazones. El que miente, no solo suele ser infame por lo que dice, a  menudo lo es más por lo que calla.

Según los ´investigadores´, que a Rojas tienen por capitán, se me atribuye la propiedad de la organización ALEA, que conforman empresas publicitarias en sociedades anónimas, con su correspondiente personería jurídica, de las que se han incautado estos forajidos tomando por asalto sus diarios, revistas y emisoras. No es un secreto para nadie en Buenos Aires, como se ha declarado repetidas veces en actos públicos que esa organización fue iniciada por Eva Perón, con el aporte financiero de Alberto Dodero y Miguel Miranda, según consta en la documentación de las sociedades, destinadas a ser, en el futuro, de la Confederación General del Trabajo y del Sindicato de los Gráficos y Periodistas.

Una administración impecable, un origen insospechable y un desempeño correcto en lo legal, ético y periodístico, no ha sido obstáculo para que estos bárbaros las atropellaran.

Al ponerlas en manos de las organizaciones de los trabajadores, las entregamos al pueblo, seguros de que no podrían estar en mejores manos, a los fines de su acción publicitaria y la defensa de los intereses nacionales y profesionales. Esto ha sido publicado varias veces en todos los diarios de la Capital.

Esas sociedades anónimas pueden atestiguar fehacientemente en su administración que nadie, que no sean las empresas mismas, ha dispuesto ni de un solo centavo que les perteneciera, ni para fines políticos ni personales. Nada de esto ha sido publicado en los diarios usurpados violentamente por la tiranía. Han atropellado la ley, llevado por delante la propiedad, han encadenado la libertad de prensa, y hay algunos canallas de la Sociedad Interamericana de Prensa que lo ven muy bien y pretenden todavía que defienden principios.

(…) Si cuando digo que este moderno malón de farsantes no respeta nada, me quedo corto: lo atropella todo.

Muchas otras calumnias han sido arrojadas de este ´tacho de desperdicios´ que es la tiranía. Las hay hasta de carácter íntimo, que me niego siquiera a comentar, porque, aunque obligado por las circunstancias y los circunstantes a ´chapalear en la inmundicia´, no deseo salpicar a personas inocentes que nada tienen que ver con estas porquerías.

(…) Yo podría destruir una a una toda esta cadena de infames patrañas inconsistentes, pro no vale la pena adelantarse al tiempo. Sería empeñarse en una polémica interminable el rebatir todas las mentiras que puedan  inventarse en una etapa de publicidad escandalosa. Ya se ha dicho que ´quien se mete en política arroja su honra a los perros´, y que me perdonen los perros.

A mano con mi conciencia, pienso como el escritor colombiano Santiago Pérez Triana, que en su libroDesde lejosdice: ´La diatriba, el insulto y la calumnia son tributos que se le rinden a algún mérito o algún valor…´. Hasta ahora, estos ´libertadores´ e ´investigadores´, farsantes y calumniadores, no han podido hacer un solo cargo serio a nuestra gestión de gobierno. Por eso se han dedicado a calumniar a nuestros hombres, con la pretensión de justificar su acción injustificable”.

Cuando Perón alude a las “calumnias de carácter íntimo”, entre otras cosas se refiere a que lo acusaron de estupro a una menor de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), y también de homosexualidad atribuyéndole una relación con el boxeador norteamericano Archie Moore a quien había recibido tiempo antes de ser derrocado. La respuesta del pueblo fue contundente: las paredes de los barrios se inundaron de pintadas que decían “Puto y ladrón, queremos a Perón”. Continuará.

Mirá cómo destruyeron los bustos de Eva Perón en este material fílmico de 1966 perteneciente al Archivo DiFilm:.

 

 

 

Fuentes: