El colonizado naturaliza su condición, hasta que encuentra su identidad, en el proceso de Liberación Nacional (JR)

LA LIBERACIÓN

Por Jorge Rachid

La colonización cultural naturaliza la pobreza, ocupa desde el espacio simbólico la subjetividad de la población, generando la violencia entre pares, logrando categorizar y discriminar, estigmatizar a “los Otros”, denigrar a los trabajadores, despreciar a los trabajadores sin trabajo, organizados en los Movimientos Sociales, instalando la política del “linchamiento mediático”, generando el odio y activando el gatillo fácil de la represión.

 

 

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

28 de agosto 2018

 

Desde los albores de la historia, el opresor y el colonizado, han ocupado las páginas de los textos bíblicos, hasta Los Condenados de la Tierra de Franz Fannon, pasando por Foucault con la Biopolítica hasta Jorge Bolívar en su libro Juegos y Estrategias del Poder.

En todos los casos, pasando por el Síndrome de Estocolmo, la sumisión se logra por medio del miedo, la violencia y los juegos de las mentiras psicopáticas de los dueños del poder. El tiempo hace su trabajo de transformar dicha situación en una “normalidad” cotidiana.

Los presos lo supimos y lo sufrimos, las sociedades tienen tiempos diferentes a los biológicos para asumir su condición colonizada, siendo tiempos históricos los que definen su capacidad de liberación, cuando logran romper su situación de opresión.

Los mecanismos que permiten los procesos de culturización dominante del poder, se ejecutan desde el planteo de las crisis provocadas, desde las situaciones límites sobre las cuales cabalgan, las extorsiones sobre los pueblos, provocando su aceptación por imposición del poder económico y político.

Esa cultura invade a quienes gobiernan, cuando son ellos mismos los colonizados, educados en las culturas dominantes que los llevan a “pedir perdón” al monarca español o plantear “la angustia de nuestros Congresales de Tucumán” por tener que independizarse de la Madre Patria. El mismo planteo que aquel que deshecha la defensa de Malvinas, por el “costo que originaría recuperarlas”.

O sea que estamos en la actual gestión gubernamental conducidos hacia el abismo, por personajes que no sólo no tienen Patria, sino que su condición de colonizados los lleva a naturalizar el cumplimiento de órdenes, con sumisión y obediencia debida, del poder emanado de la potencia imperial.

Alguno dirá que este análisis compone una nueva teoría conspirativa de la historia, cuando está avalado por el grado de transferencia de Soberanía que ha emanado de un proceso que sólo en dos años y medio, ha intentado desarticular todos los mecanismos que preservan derechos sociales, que como pueblo, nos ha puesto en Latinoamérica a la cabeza de los indicadores de vida y la movilidad social ascendente.

La colonización cultural naturaliza la pobreza, ocupa desde el espacio simbólico la subjetividad de la población, generando la violencia entre pares, logrando categorizar y discriminar, estigmatizar a “los Otros”, denigrar a los trabajadores, despreciar a los trabajadores sin trabajo, organizados en los Movimientos Sociales, instalando la política del “linchamiento mediático”, generando el odio y activando el gatillo fácil de la represión.

No es nuevo, lo hicieron en cada etapa de los procesos de restauración cipaya, cuando plantaron “algo habrán hecho”, ante los miles de desaparecidos del genocidio de la dictadura militar, rememorado ahora con: “hay que matarlos a todos”, “maten a la yegua”, “ cárcel para todos”, en la agitación oligárquica, ante la permanente persecución plebeya.

Pero los pueblos encontraron a lo largo de la historia, siempre los mecanismos políticos de los procesos de Liberación Nacional, que les permitieron desde independizarse de las colonizaciones del siglo XlX, derrotando las monarquías, hasta los procesos revolucionarios de Africa y América Latina de la segunda mitad del siglo XX, entre los cuales el peronismo, el mismo que quieren destruir hoy, concentró la posibilidad de recuperar la identidad nacional y romper las cadenas de la dependencia, con Justicia Social, Soberanía Política e Independencia Económica, en la Patria Grande, todo lo cual pretende ser borrado por EEUU y sus socios locales.

Jorge Rachid