Hace poco más de 60 años y con la idea de borrar a Juan D. Perón de la escena política, el gobierno de facto instalado en 1955 inició una campaña de desprestigio y persecución judicial en contra el depuesto presidente constitucional.

CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN (PARTE I Y II): “NO SE HAN DETENIDO NI ANTE LOS SEPULCROS”

Por Araceli Bellotta

Y en torno a cada denuncia armaban escenas muy parecidas a las que hoy “adornan” la investigación en contra de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Perón lo relata en su libro La fuerza es el derecho de las bestias.

 

 

Por Araceli Bellotta

El presente de la historia

27 agosto, 2018

 

CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN (Parte I): HIPOCRESÍA, SIMULACIÓN Y CINISMO

De forma muy parecida a lo que hoy sucede con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y varios de sus funcionarios, hace poco más de 60 años, el gobierno de facto instaurado luego del golpe de estado de 1955, desató una campaña en contra del presidente constitucional derrocado, Juan D. Perón, que había  partido a un exilio obligado. El objetivo fue desacreditarlo con toda clase de acusaciones que intentaron probar y nunca lo consiguieron. Para ello contaron con los diarios y los noticieros en los cines, que difundían escenas montadas por los mismos acusadores: desde búnkers secretos y exposiciones de joyas y de propiedades, hasta calumnias de su vida privada.

El mismo Perón lo relató en su libro La fuerza es el derecho de las bestiasen la parte que él títuló “El capítulo de la infamia”:

“Las calumnias y las infamias de la tiranía, además de encerrar en sí la confesión de una mentalidad y de una idiosincrasia, evidencian un designio inocultable: buscan, mediante la simulación investigativa, disminuir el prestigio de Perón y restarle predicamento en las masas, populares, apropiarse de todos sus bienes y ´levantarse con el santo y la limosna´.

Me satisface, empero, que esta gente descargue sobre mí toda su infamia. Así la historia sabrá algún día con qué clase de canallas tuve que vérmelas. Me apena, en cambio, la persecución injusta y despiadada de los hombres de mi Movimiento.

La deshonestidad de la tiranía llega a límites inconcebibles en las investigaciones que simula realizar. No han titubeado en falsificar o alterar el texto de cartas y documentos, como asimismo ocultar otros.  Cuando se trata de un documento, dan a la publicidad fragmentos del mismo en la parte que puede prestarse a comentarios peyorativos, ocultando maliciosamente el resto; en otros casos lo han simulado todo para lograr efectos publicitarios.

Afirmo que esta tiranía oligárquica es un gobierno de hipócritas simuladores. (…) Comenzaron declarando que ´no había ni vencedores ni vencidos´ y que ellos representaban a la ´libertad´, y en las cárceles argentinas, en los buques y campos de concentración se encuentran varios miles de personas detenidas sin causa ni proceso, carente de toda garantía. La forma de sus investigaciones son medievales: se detiene a la persona y luego se investiga.

Hablaron luego de su ´respeto a la majestad de la justicia´, y a renglón seguido expidieron un decreto destituyendo a la Corte y formando a ´dedo´ una nueva, al tiempo que expulsaban a los jueces y los reemplazaban por otros a placer.

(…) Enfáticamente invocaron ´la sagrada libertad de prensa´, y al día siguiente ocuparon con policía y tropas todas las redacciones de diarios y revistas, como asimismo las estaciones de radio y televisión, donde colocaron oficiales del Ejército como interventores. De todas ellas sale hoy la voz del amo en formación de parada, a paso de desfile, perfectamente uniforme y enérgica, a gusto de la tiranía oligárquica.

El respeto de la  propiedad privada fue uno de sus temas, pero ellos designaron en seguida unos cuantos tenientes que, al frente de bandas armadas, se dedicaron al saqueo de nuestras casas, violentándolo todo, para apoderarse de algo con qué justificar después lo que agregaron para esas exposiciones con que ridiculizaron su propaganda.

En fin, esta tiranía oligárquica, además de la ignorancia prepotente de esta clase de tiranías, tiene la hipocresía, la falsedad y el cinismo de la simulación.

Comprenderán muchos así la fábula de las joyas de Eva Perón y los tesoros de Perón¡Todo teatro! Simulación pura, falsedad en todo. Una especie de truco contra la dignidad ajena, realizada por los que no conocen la dignidad.

Pero sus trucos resultaron mal, porque los ´investigadores´ resultaron unos ignorantes. Así, al día siguiente de ocupar la Casa de Gobierno, salió en los diarios dirigidos por la Secretaría de Informaciones y Prensa de la Presidencia de la República la primera bomba: Perón había dejado olvidados en el cajón de su escritorio veinte millones de dólares en billetes. Es de imaginar cómo sería el cajón de ese escritorio, que contenía  nada menos que doscientos mil billetes de cien dólares (porque los de mil dólares son de muy escasa circulación). Para tener una idea, bastaría imaginar lo que es un libro de doscientas mil hojas: un volumen aproximado a los dos metros cúbicos. ¡Flor de cajoncito! Este el inconveniente: que los ´investigadores´ no hayan visto nunca un millón de dólares en billetes.

Después se denunció algo que no resultó menos ridículo: el departamento subterráneo del edificio de ALEA, que se puso en exposición pública, y resultó ser al final un modesto refugio antiaéreo, vulgar y silvestre, como lo disponen las nuevas reglamentaciones para las grandes construcciones en las grandes ciudades. Ellos, marinos y militares, no sabían y creyeron que se trataba de una moderna catacumba destinada a encerrar allí a quién sabe qué clase de tesoro. Los curiosos que concurrieron a visitarlo con la idea de encontrar allí algo miliunochesco, salieron defraudados. ´Indudablemente, estos marinos y militares no tienen imaginación para mentir´, fue el comentario”. Continuará.

Mirá el video de la noticia difundida en 1955, en los noticieros de los cines con el título “Refugio Secreto”:

 

Fuentes:

CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN (Parte II): “NO SE HAN DETENIDO NI ANTE LOS SEPULCROS”

Por Araceli Bellotta

El presente de la historia

28 agosto, 2018

Hace poco más de 60 años y con la idea de borrar a Juan D. Perón de la escena política, el gobierno de facto instalado en 1955 inició una campaña de desprestigio y persecución judicial en contra el depuesto presidente constitucional. Y en torno a cada denuncia armaban escenas muy parecidas a las que hoy “adornan” la investigación en contra de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Perón lo relata en su libro La fuerza es el derecho de las bestias. En esta parte se refiere a las joyas de Eva Perón, ropa y autos que exhibieron en la Residencia Presidencial.

“Luego, esa misma pobre prensa, amordazada por la tiranía, lanzó una nueva bomba: ´Perón acaparaba oro´, y se puso también en exposición las numerosas medallas y plaquetas de oro que el pueblo regaló al ´dictador´ por intermedio de sus organizaciones, sin duda porque era un tirano y se le aborrecía. ´¡Cincuenta kilos de oro!´, dijeron –sin aclarar, es claro, que se trataba de medallas. La cosa es calumniar, que siempre algo queda.

(…) De toda la propaganda de escándalo provocada por estos ´investigadores´ desaprensivos sobresale con características propias cuanto se refiere a las alhajas que pertenecieron a la extinta señora de Perón. En su afán de denigrarlo todo, no se han detenido ni ante los sepulcros.

De acuerdo con lo dispuesto en su testamento, las joyas de la señora de Perón tenían su claro destino. Unas provenían de obsequios que le hicieron durante su viaje por Europa; otras eran regalos de los gremios, de los amigos, etc. Ni ella ni Perón compraron jamás una joya, y eso se averigua pronto en las joyerías de Buenos Aires, que no son muchas y conocidas por todos.

Esas joyas estaban guardadas y a disposición de la Comisión del Monumento a Eva Perón, designada y costeada por suscripción popular, para servir de garantía a préstamos para la vivienda obrera, según lo dispusiera Eva Perón en su testamento, que fue leído en la Plaza de Mayo ante un millón de personas el 17 de octubre de 1952. A esos fines, las alhajas fueron inventariadas y valuadas por técnicos designados por la joyería Ricciardi, de Buenos Aires. De ese inventario y valuación, un ejemplar estaba con las joyas, y otro obra en poder de la Comisión del Monumento (ambos han sido ocultados por los ´investigadores´ con fines inconfesables). Según la valuación aludida, esas joyas podrían representar un valor máximo de trece millones de pesos. Ahora ellos han hecho una exhibición de alhajas, atribuidas a Eva Perón, de un valor de cuarenta a cien millones, según se ha publicado. El truco es simple: se agregaron joyas por un valor de 27 a 87 millones. Hemos visto algunas fotografías de la exposición, y no reconozco en ellas las joyas pertenecientes a Eva Perón, que conocía perfectamente. ¡Quién sabe qué joyerías habrán cooperado en esa superchería!

Luego, expusieron los trajes, los botines, las camisas y los calzoncillos del ex Presidente Constitucional. Esto también era fabuloso. Medio millar de botines (ni que el ex Presidente fuera un ciempiés); otro medio millar de trajes; dos o tres millares de camisas (según el diario que daba la noticia); otros millares de camisetas y calzoncillos. Todo Gath& Chaves, Harrods y Albion-House asociados.

Luego les llegó el turno a los automóviles del ex Presidente; nos dicen que eran siete, otros que eran diecisiete. Según datos de estos expertos ´tenientes investigadores´, se había informado, según declaraciones de un guardia aduanero, ya fallecido, que los autos que encontraron por la aduana serían veintisiete (parece que lo único constante es el siete).

Los autos que mostraron en la Residencia Presidencial fueron retirados de la Unión de Estudiantes Secundarios, Confederación de Estudiantes de Instituto Especializados y Yacimientos Petrolíferos Fiscales, en cuyos locales de exposición se encontraban, destinados a diversas pruebas deportivas y de aplicación estudiantil para los mejores estudiantes del año 1955, como se hacía todos los años. Las motocicletas y motonetas estaban en los depósitos para ser repartidas en las organizaciones estudiantiles del interior del país. Los automóviles habían sido regalados, a tal fin, por las casas Mercedes Benz, Ford Armando, Alfa Romeo, Lancia, Kaiser, Ferrari, Fiat, Tricerri, etc. Las motonetas eran obsequio de las casas Lambretta, NSU, Vespa, Paperino, etc.

Lo notable es que los investigadores los expusieron en mi casa, y se ´olvidaron´ de decir que los retiraron de los locales sociales antes mencionados. También faltan en esa cuenta más de diez automóviles que en los años anteriores entregué como premio de pruebas deportivas y a los mejores estudiantes, los que habían sido obsequiados por las casas importadoras.

Ellos no comprenden esto, porque si hubieran caído en sus manos los habrían vendido en vez de regalarlos, como vendieron, con enormes ganancias, lo que recibieron a precio de costo”. Continuará.

Mirá las imágenes de la exposición que el gobierno de facto armó en la todavía en pie Residencia Presidencial y que difundió en los noticieros de los cines con el título “El fabuloso Rey Creso”.

 

 

Fuentes:

  • Perón, Juan D. La fuerza es el derecho de las bestias. Instituto Nacional Juan D. Perón. Bs. As. 2008.
  • Video El fabuloso Rey Cresohttps://youtu.be/7OIWyJpuy2