El ministro llegó para provocar. Lamentablemente, decidió coronar su discurso con un insulto grave, algo que reiteró a través de su cuenta de Twitter @alefinocchiaro

MINISTRO FINOCCHIARO ABUCHEADO EN CÓRDOBA

Por Mario Lozano

Lamentablemente, decidió coronar su discurso con un insulto grave, algo que reiteró a través de su cuenta de Twitter @alefinocchiaro “Ante gritos de estudiantes vinculados a organizaciones de izquierda marqué la diferencia entre lo sucedido hace 100 años, cuando jóvenes como Deodoro Roca o Gabriel del Mazo se rebelaron, plantearon sus ideas y democratizaron las Universidades, y esta actitud fascista.”

 

Por Mario Lozano

 

 

La Conferencia Regional de Educación Superior (CRES) es un encuentro internacional promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) reúne a rectores, funcionarios, académicos, docentes, investigadores, estudiantes y dirigentes sindicales de toda Latinoamérica y el Caribe.

Durante toda esta semana se está realizando su tercera edición en Córdoba.

Ayer en el panel inaugural, habló el Ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, quien se esforzó por ocupar el lugar que le correspondía al anfitrión, el rector de la Universidad Nacional de Córdoba.

El funcionario optó por un discurso contrapuesto con las decisiones de su gobierno.

Una cosa es lo que dice: se refirió a la reforma universitaria en el marco de la conmemoración de sus primeros 100 años y destacó que «consideramos a la Educación Superior como un derecho humano y un bien público social.

En ese sentido, creemos que el papel del Estado es garantizar la calidad de la misma vinculándola con la pertinencia y la inclusión social”.

Otra cosa es lo que hace: propuestas paritarias de salarios muy por debajo de la inflación proyectada y la disminución del presupuesto de infraestructura y funcionamiento de las universidades.

No es posible garantizar el derecho social a la Educación Superior o asegurar la calidad educativa con salarios a la baja y una considerable ausencia de inversión en el sistema.

Un ejemplo más puntual de su doble discurso es el hincapié que puso en considerar la importancia de la internacionalización de la educación superior cuando desde su cartera se cerraron todos los programas de financiamiento que estaban funcionando y que facilitaban la conexión de nuestras universidades con el mundo.

En estas condiciones, no es de extrañar que el ministro sea abucheado, sobre todo por estudiantes y trabajadores universitarios presentes en la inauguración de la CRES 2018.

Lamentablemente, decidió coronar su discurso con un insulto grave, algo que reiteró a través de su cuenta de Twitter @alefinocchiaro “Ante gritos de estudiantes vinculados a organizaciones de izquierda marqué la diferencia entre lo sucedido hace 100 años, cuando jóvenes como Deodoro Roca o Gabriel del Mazo se rebelaron, plantearon sus ideas y democratizaron las Universidades, y esta actitud fascista.”

Quiza, el Ministro deba reflexionar, los mismos jóvenes reformistas que el menciona, en el párrafo inicial de esa hermosa construcción lingüística que es el Manifiesto Liminar de la reforma universitaria argentina dicen que “hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen”.

Algo de eso hicieron los jóvenes de hoy que repudiaron su doble discurso, o el uso de lo que algunos llaman posverdad.