La noticia es casi intrascendente: ayer abrieron el parque temático en Tecnópolis sólo por dos visitantes: el Presidente y su hija.

DEME DOS

Pero el peso simbólico de ese gesto es de una profundidad esclarecedora.
¿Pero no te importa conocer qué se siente caminar con un pueblo al lado, pasando un rato agradable paseando con sus pibes, no te interesa para anda esa experiencia, sentir, mirar, conversar, conocer?

El PAÍS PARA MUY POCOS

 

La noticia es casi intrascendente: ayer abrieron el parque temático en Tecnópolis sólo por dos visitantes: el Presidente y su hija.

Pero el peso simbólico de ese gesto es de una profundidad esclarecedora.

Primera lectura: no se mezclan con la gente, desconfían de la muchedumbre, le temen a la multitud.

Segunda lectura: si el parque es del Estado, ellos son el Estado.

Tercera lectura: no hay lugar para nadie, salvo los dos visitantes y su custodia.

Cuarta lectura: este es un país para pocos, un país en el que ganan sólo los patrones, los gerentes y los estancieros, un país en que los trabajadores padecen y más en tiempos de vacaciones de invierno, cuando hay que buscar actividades para los pibes y te arrancan la cabeza con los precios.

Quinta lectura: ellos se divierten cuando quieren, nosotros cuando podemos.

Sexta lectura: el parque podrá abrir las puertas exclusivas sólo para ellos…

¿Pero no te importa conocer qué se siente caminar con un pueblo al lado, pasando un rato agradable paseando con sus pibes, no te interesa para anda esa experiencia, sentir, mirar, conversar, conocer?

Última lectura: el país para pocos cada día cierra más puertas y baja más persianas, los que nos estamos cayendo del mapa somos cada vez más y los únicos que sonríen para la foto son estos tipos, hijos del poder, parásitos del Estado, lúmpenes con fortuna que jamás en su vida se sintieron destrozados por no poder pagarle una vuelta en la calesita a tu hijo.

 

#RevistaSudestada

 

#16añosEnLaCalle