"rezo por todos los hombres y mujeres de buena voluntad que quieren llevar adelante un proyecto de justicia y de fraternidad entre todos."

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO EN RADIO CAPUT

Por Ana María Careaga

El Papa Francisco envió por Radio Caput un emotivo mensaje a las Madres de Plaza de Mayo, al cumplirse 41 años de su nacimiento. “Dios las tiene muy en su corazón porque son luchadoras. Lucharon por la justicia y nos enseñaron el camino”, dijo él con un tono de voz fraternal.

 

Reportaje de Ana María Careaga

#AhoraYSiempre

Radio Caput

30/04/2018

“Rezo por las madres, rezo por vos, rezo por tu madre Esther”, contó en alusión a Esther Ballestrino de Careaga, la mamá de la conductora del programa de radio, que fue secuestrada por Astiz en diciembre de 1977 al igual que Azucena Villaflor y María Ponce, y las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet.

“Me alegra que vos sigas estas huellas de tu madre y que las transmitas a los demás en tu audición radial”, le dijo a Ana María Careaga en una emisión especial del programa Ahora y Siempre.

“Dios las tiene muy en su corazón porque son luchadoras».

«Lucharon por la justicia y nos enseñaron el camino”, dijo él con un tono de voz fraternal.

El mensaje completo del Papa Francisco a las Madres en Radio Caput.

Querida Ana María,

En estos días en que se recuerda aquel 30 de abril del 77, aniversario de la fundación de las Madres, cuando las madres surgieron, me acuerdo tanto de tu mamá, que trabajó tanto, que fue una luchadora y con ella tantas mujeres que lucharon por la justicia o porque habían perdido a sus hijos o simplemente mujeres madres que viendo el drama de tantos hijos desaparecidos, se juntaron también para luchar por esto.

Estoy seguro que además del reconocimiento de la humanidad, Dios las tiene muy en su corazón porque son luchadoras.

Lucharon por la justicia y nos enseñaron el camino.

Y hay que seguir adelante.

Y me alegra que vos sigas estas huellas de tu madre y que las transmitas a los demás en tu audición radial.

Así que en el día de hoy, de modo especial, rezo por las madres, rezo por vos, rezo por tu madre Esther y rezo por todos los hombres y mujeres de buena voluntad que quieren llevar adelante un proyecto de justicia y de fraternidad entre todos.

Que Dios los bendiga a todos.

https://radiocut.fm/audiocut/mensaje-del-papa-francisco-a-las-madres/

Pasó en Caput. #AhoraYSiempre

Esther Ballestrino de Careaga fué desaparecida el 8 de diciembre de 1977

Tenía 59 años

Conadep Archivo 1396

Esther Ballestrino nació en Paraguay en enero de 1918.

Se recibió de maestra normal y luego de doctora en bioquímica y farmacia.

En su juventud fue organizadora del Movimiento Femenino del Paraguay y fue su primera secretaria.

Se radicó en Buenos Aires en 1947 donde continuó sus labores de solidaridad con los Paraguayos exiliados por su oposición a la dictadura de Stroessner.

Se casó en Argentina con Jesús Careaga y tuvo tres hijas.

En 1976 dos de sus yernos (Manuel Carlos Cuevas e Ives Domergue desaparecieron), y en 1977 su hija Ana María fue desaparecida.

Esther comenzó a trabajar con Madres de Plaza de Mayo y fue una de sus principales organizadoras.

Además colaboró con Familiares y con la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.

Continuó este trabajo aún después que su hija Ana María retornara del campo de concentración El Atlético, donde fue vilmente torturada durante cuatro meses aunque estaba embarazada. Ana María y sus hermanas se refugiaron en Brazil y luego en Suecia, y aunque Esther primeramente fue con ellas luego regresó.

Las otras madres le pidieron que se fuera, ya que ya había encontrado a su hija y su labor era muy peligrosa.

Pero ella contestó «¿Y los otros?

Mi obligación es estar acá.

Voy a seguir hasta que los encontremos a todos.»

Esther fue secuestrada, junto a 11 otros familiares de desaparecidos que se reunían en la Iglesia de Santa Cruz, después de ser señaladas por Astiz en una operación realizada por el Grupo de Tareas 3.3.2.

Junto con los demás, Esther fue llevada a la ESMA y continúa desaparecida.