Las ruedas de la historia, ponen al desnudo “las patéticas miserabilidades” del poder neoliberal. (JR)

LOS MISERABLES

Por Jorge Rachid

No dudan en usar viejos métodos en nuevas aventuras de saqueo al patrimonio nacional, como sucede hoy, donde marcar al gobierno anterior, les permite a los “ladrones de guante blanco”, seguir vaciando la Patria y entregando Soberanía. Ese neoliberalismo reciclado en “la nueva derecha democrática”, tiene otra cara, pero sigue fiel a su naturaleza

 

 

 

Por Jorge Rachid

SIN MORZADA

26/3/18

 

Siempre los linchamientos públicos fueron agitados por los medios y concretados por masas lanzadas tras imágenes construidas en función de objetivos políticos, sin respaldo y en base a mentiras elaboradas en los servicios de informaciones.

Podían proclamar las relaciones sexuales de Perón con jovencitas de la UES, como verdades absolutas. Afirman aún hoy sin ponerse colorados, que  “los argentinos son todos vagos”, reeditando la frase de Sarmiento sobre los criollos como “vagos y mal entretenidos”, lo que posibilitó el degüello de miles de patriotas montoneros, cuando era Jefe de Policía de Mitre.

Como hoy pueden decir con firmezas propias del fabulador, que el gobierno peronista fue un antro de corrupción, como justificativo de la persecución jurídica-mediática. Así lo hicieron en 1955 cuando bombardeaban Plaza de Mayo, al mediodía, asesinando casi 400 personas en nombre de “la libertad y la democracia”.

Esa manipulación, vieja en la historia que combina un diseño de borrar los acontecimientos que fortalecen la memoria e identidad de los pueblos, como sucedió después de Caseros, cuando “las fuerzas democráticas” acabaron con la primera tiranía, con el ejército portugués, derrocando a Rosas, el argentino más trascendente en el mundo en esa época.

No dudan en usar viejos métodos en nuevas aventuras de saqueo al patrimonio nacional, como sucede hoy, donde marcar al gobierno anterior, les permite a los “ladrones de guante blanco”, seguir vaciando la Patria y entregando Soberanía. Ese neoliberalismo reciclado en “la nueva derecha democrática”, tiene otra cara, pero sigue fiel a su naturaleza

Neo es el prefijo de neoplasia, es decir el proceso oncológico que todos conocemos como cáncer y es en la construcción del término neoliberalismo sinónimo de Cáncer del Liberalismo, porque más allá de las diferencias ideológicas con el capitalismo dominante liberal, ahora arrasado por el sistema financiero, se han perdido los límites constitucionales y las libertades públicas.

En nuestro tiempo, atravesado por estas desviaciones institucionales como en los mejores escenarios de las dictaduras cívico militares, nos permite la reflexión que quienes hoy gobiernan, fueron y son los jefes y  sostenedores de esas dictaduras, en donde los militares hicieron le trabajo sucio y los civiles entregaron al país.

O sea el gobierno de hoy en la Argentina tiene una sola legalidad, que es su llegada al poder, que se fue desgajando al correr de la gestión, en donde fue entregando una legitimidad hecha añicos ante la brutalidad represiva, la entrega patrimonial del estado, el endeudamiento, el avance sobre las organizaciones gremiales y sociales y el deterioro inhumano de la calidad de vida de los argentinos.

Sin embargo los costos políticos que fue pagando el gobierno a lo largo de dos años, fueron creciendo al calor de la lucha popular en las calles, las movilizaciones de quienes agraviados por las políticas neoliberales, conservadoras y reaccionarias, que no siempre fueron tomadas y entendidas, como pequeñas victorias por la política opositora, pero que limaron el margen de maniobra del enemigo en el poder.

Entonces debemos pensar que sólo la movilización permanente es aquello que garantiza el acorralamiento del régimen y las factibilidad de la consigna ”Hay 2019”, que no será un trámite ganar una elección frente a un enemigo tramposo y mentiroso que no repara en nada para el ejercicio del poder. Entonces armar esquemas electorales está bien, pero el conflicto social es la guía necesaria de la organización política de la oposición al neoliberalismo, en especial ante quienes dudan por especulación o debilidad ideológica,