No fue un acto más…La movilización del 24 de marzo de 2018, no fue ni la antesala del asalto final al Palacio de Invierno, ni un desfile carnavalesco.

24M DE 2018

Por Carlos Chino Fernández

Fue una movilización con pasado y presente, que termina apuntando al conjunto de las políticas del gobierno que impactaron negativamente en la vida de millones de compatriotas, pero que al mismo tiempo interpela a toda la oposición, y exige un gran esfuerzo para estructurar nuevos canales políticos de realización de las necesidades populares.

VEINTICUATRO «EME»

Por Carlos Chino Fernández

NAC&POP

26/03/2018

 No fue un acto más…

La movilización del 24 de marzo de 2018, no fue ni la antesala del asalto final al Palacio de Invierno, ni un desfile carnavalesco.

Fue una movilización popular que por su masividad y heterogeneidad, trascendió la convocatoria en conmemoración del 24 de marzo de 1976.

La consigna: Memoria, Verdad y Justicia, se transformó en un enorme variado conjunto de reivindicaciones y reclamos hacia el gobierno actual.

Masividad y heterogeneidad de una marcha que se transformó en protesta social contra el gobierno nacional, cuya síntesis no encuentra –hoy por hoy-, un orden político que la contenga en toda su complejidad y extensión.

Fue una movilización con pasado y presente, que termina apuntando al conjunto de las políticas del gobierno que impactaron negativamente en la vida de millones de compatriotas, pero que al mismo tiempo interpela a toda la oposición, y exige un gran esfuerzo para estructurar nuevos canales políticos de realización de las necesidades populares.

La consultoría política berreta y el Duranbarbismo impune, deben ser superados con la creación de nuevas formas políticas de representación que exige la época actual.

El contenido social y cultural está en la calle (como lo fuera bajo otras circunstancias el 14 y el 19 de diciembre de 2017, el 8M, el 21 F del corriente).

Cambiemos, es una expresión política novedosa.

Si bien, desde la “macro”, sigue los lineamientos generales del Liberalismo, desde el plano político intenta construir consenso abrevando a cierta tradición conservadora popular.

Cambiemos, no es homogéneo en la administración del estado.

Al constituirse un nuevo Bloque Histórico después del triunfo en 2015, una fracción de capitales transnacionalizados, financieros y extractivistas, desplaza de la cúpula del poder a los grupos locales y otras fracciones de capital.

En ese desplazamiento comparte objetivos estratégicos con las fracciones subordinadas, pero pone adelante la valorización financiera, el endeudamiento y la fuga de capitales.

En ese proceder se vale de cuadros de partidos políticos subordinados: UCR, Desarrollismo, Coalición Cívica y de peronistas huérfanos.

Es lo que se conoce como “Transformismo”, que supo desarrollar Antonio Gramsci en algunos de sus trabajos.

Esta mediación se produce con la ayuda de la descomposición del sistema de los partidos políticos tradicionales (UCR, PJ)

Pasado cierto tiempo, la valorización financiera, genera el distanciamientos de parte de aquellas fracciones de capital que otrora acompañaron en el desplazamiento del gobierno anterior.

Comienzan a diferenciarse y a ponerse a disposición de una nueva alianza. Ejemplos: UIA, APYMES, etc.

De la misma forma el movimiento sindical fracturado y los movimientos sociales aislados, en un principio, comienzan con el tiempo a establecer nuevos acuerdos.

La emergencia de “Cambiemos”, a nivel nacional, obstaculizó la formación de una nueva alternativa política.

El patrón de acumulación financiero y la activación de la protesta social, protagonizada por los movimientos sociales y culturales en una sociedad segmentada y atomizada, son en principio, acontecimientos congruentes.

Se dan en un mismo tiempo y espacio.

La valorización de las finanzas, exigen menos Fuerza de Trabajo en funciones, y la Fuerza de Trabajo que queda desplazada, solo será asistida por las políticas sociales.

No hay cabida en la producción ni en el sistema formal de trabajo, como lo demuestra el 40% del trabajo en negro.

El ciclo industrial hace rato no rige la dinámica de la economía y, la pluralidad y diversidad social que se manifiestan en la protesta callejera, no logran articularse en los términos de una unidad necesaria.

En lo específico de la convocatoria por la Memoria, la Verdad y la Justicia, la memoria individual debe sintetizarse con la Historia que es social e involucra al conjunto de la sociedad, por sobre los intereses sectoriales.

La gran mayoría de los dirigentes políticos no vemos que alcancen a comprender el desafío de la época actual, y actúan impulsados por las sugerencias de necesidades y problemas que se desprenden de la lectura de cuatro o cinco encuestas telefónicas.

 

Marzo de 2018

Carlos Chino Fernández