Tras conocerse la decisión de la Provincia de Buenos Aires de cerrar 8 escuelas y jardines en el Delta de San Fernando, Nadia, docente de historia de uno de esos colegios, escribió un conmovedor relato que compartió en redes sociales sobre el impacto que tendrá esta decisión en los niños y niñas de las islas.

CONMOVEDOR RELATO DE UNA MAESTRA DEL TIGRE

Hace 14 años atrás empezaba a trabajar como docente. Mi primera escuela fue la ocho, una escuela rural isleña del delta del Paraná. No tenía idea de cómo era, de cómo podía ser, ni siquiera de cómo ir… me acuerdo que eran dos días a la semana para cubrir una suplencia. Me dijeron que la lancha salía desde la estación fluvial de Tigre. Allá fui. Ese primer día de mi primer día de escuela como profesora era un día horrible. Llovía y el viento volaba todo.

Tiempo ar

19 de Febrero de 2018

«¿PARA QUÉ QUIEREN ESTUDIAR SI PUEDEN IR A CORTAR CAÑA O JUNCOS COMO HICIERON SUS PAPÁS Y SUS ABUELOS?»

El conmovedor relato de Nadia, una profesora de Historia, contra la decisión de Vidal de cerrar diez escuelas en el delta.

Tras conocerse la decisión de la Provincia de Buenos Aires de cerrar 8 escuelas y jardines en el Delta de San Fernando, Nadia, docente de historia de uno de esos colegios, escribió un conmovedor relato que compartió en redes sociales sobre el impacto que tendrá esta decisión en los niños y niñas de las islas.

El texto completo: 

Hace 14 años atrás empezaba a trabajar como docente. Mi primera escuela fue la ocho, una escuela rural isleña del delta del Paraná. No tenía idea de cómo era, de cómo podía ser, ni siquiera de cómo ir… me acuerdo que eran dos días a la semana para cubrir una suplencia.

Me dijeron que la lancha salía desde la estación fluvial de Tigre. Allá fui. Ese primer día de mi primer día de escuela como profesora era un día horrible. Llovía y el viento volaba todo. El río estaba muy por encima de lo normal. Desde la ventana del aula veía cómo el agua subía cada vez más y se iba metiendo en el muelle y después en el patio de la escuela. Nos fuimos 20 minutos después de haber llegado. Al día siguiente no hubo clases porque el agua tapaba todo. Así fue mi primer día como profesora.

Un tiempo después salieron horas para cubrir en la escuela 12. No dudé un segundo en tomarlas. «La isla» como le decimos todos, me había atrapado. En el año 2005, se abría un cargo de creación en una escuela lejos, la 9, de arroyo Toro y Torito. La lancha salía mucho más temprano que las otras. Y a diferencia de las otras escuelas, esta lancha era solo de la 9, era la única lancha fiscal. Por lo tanto, nos llevaba a nosotros los docentes pero también íbamos buscando por el trayecto a nuestros alumnos, desde jardín hasta los de secundaria. Era profe de un plurigrado, o sea, un curso con chicos desde 12 a 16 años. Cuando llegué a la escuela después de un largo recorrido (empezaba en Tigre, recorríamos el río Sarmiento, parte del Capitán, el Antequera hasta llegar al Paraná de las Palmas, hacíamos un trecho y luego nos adentrábamos nuevamente hasta llegar a la confluencia del Toro y el Torito) me encontré en un lugar silencioso, frente a una construcción de madera muy vieja, una escuela con más de cien años fundada por Sarmiento en el delta, sobre pilotes en medio de los sauces. Era como un sueño. El director apareció en un momento con las manos con barro porque había estado laburando haciendo no se qué. Hacía mucho frío, era mayo, y en la isla el frío cala los huesos posta. La humedad…

Me quedé cinco años en esa escuela, yendo incluso días que no me correspondían para estar por ejemplo en un acto, o en una actividad propuesta por otros profes. Fueron años de mucho aprendizaje y de mucho compromiso. La escuela de isla no es cualquier escuela, los alumnos no son alumnos cualquiera. La escuela es un punto de encuentro, un lugar de reunión donde confluimos todos, padres, profes y alumnos. Donde se trabaja desde otra perspectiva, donde si el río sube por la sudestada, la clase sigue en la lancha, mirando carpetas entre mates con el ruido del motor talandro la cabeza.

¿Saben qué fue lo que más me impactó el primer fin de ciclo lectivo? Que los chicos lloraban ¿Y saben por qué lloraban? Porque era probable que no se volvieran a ver hasta el año siguiente. Esa es la razón principal de una escuela rural en medio del río. La escuela une, abraza, encuentra… pasé muchas cosas durante esos cinco años en la escuela en la isla, lindas y feas, algunas dramáticas. La más terrible de todas fue cuando un pibe que se llamaba Ezequiel de 12 años, descargó la furia que la realidad de mierda le cargó, contra los vidrios repartidos de la entrada del aula. Se cortó las venas y no paraba de sangrar. Dejando a los otros alumnos a cargo de la portera, me fui con el lanchero a la salita del río que quedaba a 15 minutos lo más rápido que la colectiva podía dar levantando los brazos de Ezequiel y manteniéndolo despierto para que no muriera desangrado. Sola con ese pibe en la salita mientras lo cosían… ese día cuando llegué a mi casa me desmayé…

Se enseñan y aprenden muchas cosas en las escuelas del delta. Se enseña matemática, lengua e historia pero sobre todo se enseña a entender lo que significa enseñar y aprender. Yo aprendí más allí que en todos los años que siguieron. Aprendí que la docencia se ama o se deja (la docencia posta, lo otro es mercantilismo barato), que por más frío o calor o lluvia o crecida o lo que sea que pase los pibes van a la escuela porque se encuentran, nos encuentran, encuentran la leche a la mañana y el almuerzo que quizá no tienen en su casa. Encuentran risas y amigos, juegos y pertenencia. Encuentran identidad…

Hoy nos enteramos que la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal, quiere dar cierre a un tanto de escuelas isleñas en San Fernando. Parece que no son rentables porque la rentabilidad (que parece ser lo único que importa) no es alta con los pibes de la isla ni con los maestros que van a dar todo allá. Porque claro ¿a quién carajo le importa si un par de pibes y pibas perdidos entre los ríos no van a la escuela? ¿Para qué quieren estudiar si pueden ir a cortar caña o juncos como hicieron sus papás y sus abuelos?

Se está viniendo una sudestada muy fuerte que de no hacer algo nos tapa a todos, a TODOS… tendremos que hacer como las casuarinas que crecen a orillas del río, aferrarnos con nuestras raíces entrelazadas para afrontar la crecida, mantenernos firmes a pesar de que el agua socave la tierra… y así con esa firmeza defender nuestro suelo, ese que nos permite crecer y florecer y dar nuevos frutos, ese que hoy quieren arrebatarnos.

La foto la sacó Mario Sadras, otrora director de la escuela, mientras la profe no se daba cuenta y se dormía sin terminar de corregir, abrazada a ese alumno de 3° grado que estaba fundido luego de un arduo día de escuela…

LA PROVINCIA CIERRA 8 ESCUELAS Y JARDINES DEL DELTA DE SAN FERNANDO

Por Mariano Pedrosa

Tiempo ar

16 de Febrero de 2018

Reubicarán a 80 chicos y chicas, que deberán estudiar en otras islas. Desde Suteba denuncian que estos cierres son ilegales porque no hubo una resolución ministerial.

 

En un preocupante comunicado oficial, el gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció a pocos días de que comiencen las clases la clausura temporaria de ocho instituciones educativas en contexto de islas y arroyos en el Delta de San Fernando. Se trata de cuatro jardines de infantes y cuatro escuelas primarias.

Vanesa Zaffaroni, secretaria general de SUTEBA San Fernando, en diálogo con Tiempo Argentino denunció que estos cierres son ilegales ya que “para una decisión de esta envergadura tiene que haber una resolución ministerial y a las directoras se las notifica desde la Dirección de Inspección general, es decir, son las inspectoras las que transmiten la información a solicitud de la inspectora jefe que, entre paréntesis, no está en el distrito a pesar de ser la responsable política. Además el comunicado apenas tiene un membrete pero no lleva ninguna firma”.

El miércoles 14 se les notificó a las directoras de los jardines y el viernes a las de las primarias. Todas ellas rechazaron el comunicado y al mediodía de este viernes se estaba realizando una asamblea de la comunidad educativa.

Zaffaroni explica que el cierre y la “reorganización” afecta a un total de 80 estudiantes. La reorganización es el traslado de los niños y niñas a otras instituciones, el problema de cambio a instituciones de otras islas “tiene el agravante de que chicos que antes viajaban en lancha por 10 minutos pasan a recorridos de más de dos horas. Hay un caso en el que el estudiante tiene más tiempo de viaje que de clases”. Además de los puestos de trabajo que se pierden por esta decisión, la secretaria general de SUTEBA San Fernando enfatiza la obligación del Estado en garantizar el derecho a la educación a los niños y niñas, más allá del contexto socio-geográfico en que vivan.

“Estas clausuras implican la aniquilación de comunidades isleñas, porque en algunas sólo pasa la lancha escolar y además para muchas familias esas instituciones son la posibilidad más cercana para entablar relaciones sociales. Allí se realizan bautismos, fiestas de cumpleaños, comuniones, porque no hay otro lugar”, explica Zaffaroni respecto de la importancia de esas escuelas en el contexto de arroyos e islas.

Este viernes han llegado notificaciones de reformas edilicias, sin embargo, según informa desde el Suteba y las escuelas, justamente en esas instituciones no tienen esos problemas de infraestructura que sí ocurren en el continente. El siguiente paso, luego de rechazar la clausura, es que se harán presentes el lunes en la Jefatura regional y distrital para exigir la nulidad de la medida por ilegal.

Las instituciones afectadas son: Jardín de infantes 919 (arroyo Paycarabí); el 920 (arroyo Las Cañas);  el 904 (arroyo Feliciarias); y el Jardín de Infantes de arroyo Caracoles. Las escuelas que hasta el momento el gobierno de la Provincia de Buenos Aires ordenó cerrar son la 13,  (arroyo Paycarabí); la 19 (arroyo Las Cañas); la 18 y la 25 (arroyo Caracoles).