Vive en Necochea y, contra viento y marea -y en materia de viento su pago sabe mucho- está en todas las movilizaciones, actos, conferencias, reclamos y exigencias que sus paisanos impulsen, muchas veces movidos por su propia prédica.

GARGIULO

Ese señor, de gorra y gruesos bigotes blancos, se llama Luis Gargiulo.
Tiene 82 años, de los cuales ha dedicado 65, por lo menos, a luchar por una patria mejor, más justa, más libre.
A los 18 años decidió qué iba a hacer de su vida y ha sido absolutamente leal a esa decisión adolescente.

Por Julio Fernández Baraibar

Ese señor, de gorra y gruesos bigotes blancos, se llama Luis Gargiulo.

Tiene 82 años, de los cuales ha dedicado 65, por lo menos, a luchar por una patria mejor, más justa, más libre.

A los 18 años decidió qué iba a hacer de su vida y ha sido absolutamente leal a esa decisión adolescente.

Sindicalista, político, gestor cultural, candidato a intendente, a diputado.

Vive en Necochea y, contra viento y marea -y en materia de viento su pago sabe mucho- está en todas las movilizaciones, actos, conferencias, reclamos y exigencias que sus paisanos impulsen, muchas veces movidos por su propia prédica.

Ahí esta, han pasado generaciones y sigue rodeado de los más jóvenes, porque sabe que el futuro les pertenece y aspira que todos ellos sean, en el futuro, tan leales a su presente, como él lo ha sido a su propio pasado.

Luis Gargiulo se llama, les repito.

Me envió esta foto, orgulloso y contento de estar nuevamente en la calle rodeado de banderolas y pancartas.

No pude evitar compartirla con ustedes, porque Gargiulo es de esos tipos hechos para la amistad, el canto y la pelea