La violencia contra las mujeres es una violencia estructural, reproducida y legitimada institucional y culturalmente. Por eso, para pararle la mano hay que organizarse y movilizarse.

POBRE, DEL INTERIOR, DOMÉSTICA: NIUNAMENOS

Por Mónica Olier

Irma Ferreyra Da Rocha (FOTO)era madre de siete hijos y vivía en Misiones. La mujer, de 47 años, trabajaba como empleada doméstica en dos casas así como en una feria llamada «La Salada». Quienes la conocían, afirman que «se desvivía para llegar a fin de mes».

Por Mónica Olier

NAC&POP

19/01/2018

Invisibilizada por «ser pobre, oscura, del interior, empleada doméstica»

Demasiado dolor…

“El sábado 17 de diciembre de 2016 Irma Ferreyra da Rocha fue violada, empalada y abandonada en una ruta de Villa Bonita, Misiones.

La dejaron con los pantalones por la rodilla.

La lastimaron con una rama de un árbol que la hizo sangrar hasta morir.

Fue encontrada agonizando y pidiendo auxilio por un vecino de la zona.

La llevaron hasta el hospital Madariaga.

Le realizaron tres operaciones, pero no la pudieron salvar.

Murió el domingo 18 de diciembre de un paro cardiorrespiratorio. Irma tenía 47 años y siete hijos.”

Dice la noticia.

No sé si porque Irma era empleada doméstica.

Si porque vivía en “el interior”.

Si porque era una mujer trabajadora.

Si porque mantenía a sus hijos con su trabajo.

Si porque no tenía el Glamour de las “divas”.

Si porque era pobre y oscura.

Parece que sus gritos no se oyeron.

Poco se la nombró y honró.

Según su hermana: “Gritaba como un animal de dolor.

Eso no se me va a ir nunca.

Tenía sangre en la cara, toda golpeada.

Le dije ‘Irma te amo, pone fuerza’.

Ella me dijo ‘no puedo más”.

Siento que soy Irma y que todas podemos ser Irma.

La crueldad de su muerte nos habla de una realidad cada vez más perversa, a la que tenemos que responder.

Pienso que hay que responder con más empoderamiento.

Con más palabras y menos silencios.

Con más comprensión del lugar en el que nos coloca el patriarcado.

Con menos ingenuidad y más confianza en nosotras mismas.

Con más debate de ideas y sororidad entre nosotras.

Con más amor- porque no nombrarlo- con más amor y decisión de lucha.

Con una capacidad dialéctica que nos permita no enredarnos en los matices secundarios y poder trabajar sobre lo importante.

Unir y tramar, entretejer y construir, parir la esperanza de un mundo mejor.»

#NiUnaMenos

#BatallaCultural