Extracto de la Introducción del libro PARA LEER A FRANCISCO: ¿Su crítica al “sistema” es teológica o política? ¿Su pensamiento es producto de las luchas históricas por la liberación antes que por la libertad? ¿Es su discurso Teología de la Liberación o anacronismo setentista?

LA PALABRA

Por Emilce Cuda

Palabra que aparece como la última voz del planeta desenmascarando al demonio, oculto tras un capitalismo deshumanizado, religión opaca la del consumo.
Palabra de pastor con fundamento teológico y cintura política.

Esa palabra predica la unidad en la diferencia, la unión sin confusión

Por Emilce Cuda

“Esa palabra profética, la de Francisco.

Palabra que huele a oveja y a militancia.

Palabra que es nostalgia tanguera por un paraíso perdido con mezcla de una alegría futbolera por una esperanza escatologica, fórmula esta, insólita, la de un porteño que pone tan cerca el cielo y el infierno, al punto que a uno lo pinta posible y al otro lo hace visible. Palabra, en la que una tarde Romana, sin quererlo, nivelaron destinos los de arriba y los de abajo, los de entonces y los de aún.

Palabra que tracciona consigo toda la mar detrás; la de luchas, conquistas y derrotas de un pueblo, que son todos los pueblos, con sus vivos y sus muertos, sus amigos y enemigos.

Palabra que aparece como la última voz del planeta desenmascarando al demonio, oculto tras un capitalismo deshumanizado, religión opaca la del consumo.

Palabra de pastor con fundamento teológico y cintura política.

Palabra que, como en un tango, nos desayuna hoy con lo que se sabía ayer, el Evangelio de Jesús, el Cristo, para quien todos son persona, incluso los pobres, dignos de una vida buena en abundancia y alegría, aquí y ahora, y no desechos del sistema.

Esa palabra predica la unidad en la diferencia, la unión sin confusión.”