Queridos amigos, Héctor Timerman además de un hombre inteligente es un tierno y un valiente: alguien que puso todo lo que tenía que poner en su gestión comprometida.

QUERIDO COMPAÑERO HÉCTOR TIMERMAN

Por Eva Row

Estando al aire, Héctor Timerman se quejó de que Patricia Bullrich lo «perseguía» por celular exigiéndole que se defina sobre la supuesta «banalización del Holocausto» de Boudou. Yo no podía tolerar semejante basura ideológica lanzada por Clarín contra Boudou. Y no podía entender cómo Héctor Timerman no asociaba con antisemitismo la persercución que se le hacía a él por su condición de judío, para que opinara sobre lo que dijo otra persona del gobierno.

 

Por Eva Row

 

Uno de los regalos que me dio el kirchnerismo fue que me invitaran a 6,7,8 un domingo por primera vez, compartiendo la mesa con Héctor Timerman y Florencia Peña. No pueden imaginarse mi estado de fascinación, de alegría de la vida, de emoción exultante. Ese día conducía Lucho Galende.

Cuando entré y me sentaron, Héctor Timerman se me acercó, me vino a saludar, me dio un beso, y me dijo: leí la historia de tu hermana. Yo me cacheteaba imaginariamente para entender que era cierto lo que me estaba pasando. ¿Leíste la historia de mi hermana? le pregunté incrédula. Sí, me contestó, está en tu blog. Quedé paralizada, él conocía uno de los resortes más íntimos de mi vida, que si bien yo había hecho público, nunca me imaginé que el Canciller de la República Argentina pudiera interesarse por mí, y por mi historia. Durante el transcurso del programa, en los intervalos, seguíamos hablando íntimamente. El me contó un secreto -intrascendente- pero secreto al fin, muy gracioso sobre el trato que le daba su padre al hecho de que su hijo se definía peronista. Es algo que se cuenta a alguien en quien se confía. Más adelante, estando al aire, Héctor Timerman se quejó de que Patricia Bullrich lo «perseguía» por celular exigiéndole que se defina sobre la supuesta «banalización del Holocausto» de Boudou. Yo no podía tolerar semejante basura ideológica lanzada por Clarín contra Boudou. Y no podía entender cómo Héctor Timerman no asociaba con antisemitismo la persercución que se le hacía a él por su condición de judío, para que opinara sobre lo que dijo otra persona del gobierno. Yo me preguntaba por qué era él el que tenía que responder por otro, solo por su condición de judío. Y me permití ponerme enérgica y tuve unas ganas terribles de decirle «vos no sos el Canciller de los judíos», pero no lo dije así. Empecé a dar vueltas dialécticas, empezando a decir «vos sos el Canciller de la República Argentina….» y al final de una secuencia de dimes y diretes, de pronto Héctor reaccionó diciendo «tiene razón Eva» y lo repitió varias veces y la cámara le tomó un primer plano cuando le salió de adentro lo que yo le había sugerido mediante ignotas ondas magnéticas «ella tiene razón, yo no soy el Canciller de los judíos».

Cuando dijo esa frase, lo amé con toda mi alma. Y me llevé ese trofeo para guardármelo en el corazón para siempre.

Queridos amigos, Héctor Timerman además de un hombre inteligente es un tierno y un valiente: alguien que puso todo lo que tenía que poner en su gestión comprometida. Lamento tanto lo que está sufriendo, la cárcel domiciliaria además de su enfermedad cruel y dolorosa. Es inconcebible la maldad de esta gente perversa que lastima de esta forma a una persona tan intachable y valiosa. Tiene apenas 63 años y pelea por vivir mientras el aquelarre lo castiga. Pero tiene fuerza y pasión para acusar como corresponde a quienes lo torturan. Su dignidad es asombrosa. Voy a imprimir este post y se lo voy a dar a Graciana Peñafort el miércoles en la Cena para que se lo de a Héctor que ella es su abogada defensora en este calvario. Mándenle cariños y reconocimiento en los comentarios, que le sirva de caricia al alma y un poco de devolución de lo tanto que puso por nosotros.

¡Fuerte abrazo, Héctor!

Con todo mi amor.

Eva Row

 

PD:  te mando de regalo el retrato que una vez te hizo mi marido Bob Row