Ante un nuevo aniversario del golpe cívico militar contra el Presidente Juan Perón es importante ver que ocurrió con los medios en esos años.

EL GOLPE CÍVICO MILITAR CONTRA PERÓN Y CONTRA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE LA DEMOCRACIA POPULAR

Por Pablo Adrián Vazquez

Una de las primeras medidas de los “libertadores” fue intervenir los periódicos e imponer algún escritor antiperonista para reorientar su mensaje. Mientras que se “restituyó” La Prensa a la familia Gainza Paz, al tiempo que La Nación con los Mitre y Roberto Noble en Clarín, apoyaron firmemente la experiencia golpista. A su vez son censurados, perseguidos y/o incautados El Líder; Esto Es; Lucha Obrera; y De Frente, entre otros, siendo del último encarcelado su director John W. Cooke.

Por Pablo Adrián Vázquez*
VAMOSAVOLVER
16 septiembre, 2017

Ante un nuevo aniversario del golpe cívico militar contra el Presidente Juan Perón es importante ver que ocurrió con los medios en esos años.

El 16 de septiembre de 1955 se inició un proceso que clausuró la experiencia más movilizadora a nivel político en Argentina.

La dirigencia partidaria oficialista que conspiró contra Evita y provocó la caída de Mercante acompañó desde la defección la caída de Perón.

Teissaire y Mendé fueron los primero en denunciarlo como traidor y corrupto.

Lo mismo hicieron otros dirigentes peronistas de igual calaña…

Mientras, desde el exilio montevideano, el grupo de ex forjistas y el propio Domingo Mercante intentaron reagrupar las fuerzas y plantear su oposición a la Revolución Libertadora.

Al igual que los obreros en Argentina, los exiliados se pusieron a la cabeza de la resistencia desde la pluma y la acción.

Una de las primeras medidas de los “libertadores” fue intervenir los periódicos e imponer algún escritor antiperonista para reorientar su mensaje.

La nómina de interventores fue la siguiente:

• Carlos Alberto Erro en el control del ALEA y ATLAS;
• José Barreiro, director de El Mundo;
• Ricardo Mosquera, director de Democracia;
• Walter Costanza, director de La Época;
• Ernesto Sábato director de Mundo Argentino;
• Vicente Barbieri, director del Hogar; y
• Moos Cabot, director de Crítica, (cuñado de Roberto Noble).

Mientras que se “restituyó” La Prensa a la familia Gainza Paz, al tiempo que La Nación con los Mitre y Roberto Noble en Clarín, apoyaron firmemente la experiencia golpista.

A su vez son censurados, perseguidos y/o incautados El Líder; Esto Es; Lucha Obrera; y De Frente, entre otros, siendo del último encarcelado su director John W. Cooke.

En tiempos donde Internet o el Twitter ni se pensaban, les cupo a muchos la imaginación para hacerse comunicar ante un bloqueo informativo, donde todos los medios adjuraban de Perón y su Gobierno, alabando el cambio de Lonardi, Rojas y Aramburu.

• El 45, cuyo lema fue “Ya no son campanas de palo las razones de los pobres”, dirigido por Arturo Jauretche, comenzó su lucha confrontado con el plan económico de Raúl Prebich y con las medidas impuestas por los “libertadores”.

• A este se le sumó Debate, de Resistencia, cuyo lema fue: “Una voz Argentina clara y firme en defensa delos intereses populares”.

• El Descamisado, dirigido por Malfredo Sawady.

• La Argentina, dirigida por Nora Lagos, con el lema “Justa, Libre y Soberana”.

• Doctrina, dirigida por José Rubén García Martín, con el lema: “Es verdad y nuestra guía”.

• Renovación, de Tomás Farías.

• El Federalista, dirigido por José Antonio Güemes, cuyo lema fue: “El pulso nacional de las inquietudes de los trabajadores”, entre otros.

Luego se incorporarían durante los siguientes años

• Tres Banderas y Compañeros, ambos dirigidos por J. Bernado Iturraspe.

• Bandera Popular, Palabra Argentina, dirigido por Alejandro Olmos.

• Pero…Qué dice el pueblo, dirigido por Aldo Paciello.

• Palabra Prohibida, dirigido por Luis A. Sobrino Aranda.

• Rebeldía, dirigido por Manuel E. Bustos Nuñez.

• El Guerrillero, dirigido en forma real por César Marcos.

• Soberanía, dirigido por Nora Lagos y Luis A. Sobrino Aranda.

• Batalla, dirigido por Héctor Tristán.

• Línea Dura, dirigido por María Granata.

• El Grasita, dirigido por Enrique Oliva, con la consiga “Perón o Muerte. Las fábricas y los barrios vigilando las consignas del Hombre. Órgano de los soldados anónimos del Movimiento Peronista”, como ejemplo de los más significativos.

Otros diarios, otras revistas, otras voces continuaron la lucha.

• La revista Qué.

• Rodolfo Walsh con la serie de notas en Mayoría sobre los fusilamientos de 1956.

• La revista nacionalista Azul y Blanco.

• La lucha de Palabra Obrera.

• Las publicaciones de Alianza y las posteriores de Tacuara, y muchos más…

Olvidados de la historia oficial, su rescate nos puede dar pautas para interpelar el presente.