Ctera, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina, denunció que Mauricio Macri prometió en noviembre de 2015 construir tres mil jardines de infantes y NO CUMPLIÓ.

“EL GOBIERNO MIENTE”

Por Norberto Alayón

Como es sabido, el gobierno conservador de la Alianza PRO-UCR cultiva intensamente el hábito de desplegar falsedades, formulando cínicas y ampulosas promesas que, desde el vamos, resultan incumplibles. Pero que son muy útiles para engañar y confundir a muchos incautos dispuestos a creer cualquier cosa. Tal vez el ejemplo más miserable y cruel fue prometer “Pobreza cero” y luego aumentarla, como era esperable del proyecto neoliberal que encarnan, sin pudor alguno.

 

 

 

 

 

Por Norberto Alayón

Profesor Consulto de la UBA

31 de Agosto de 2017

 

Ctera, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina, denunció que Mauricio Macri prometió en noviembre de 2015 construir tres mil jardines de infantes y NO CUMPLIÓ. Durante 2016 y los ocho meses transcurridos de 2017, no construyó un solo jardín de infantes.

 

Como es sabido, el gobierno conservador de la Alianza PRO-UCR cultiva intensamente el hábito de desplegar falsedades, formulando cínicas y ampulosas promesas que, desde el vamos, resultan incumplibles. Pero que son muy útiles para engañar y confundir a muchos incautos dispuestos a creer cualquier cosa. Tal vez el ejemplo más miserable y cruel fue prometer “Pobreza cero” y luego aumentarla, como era esperable del proyecto neoliberal que encarnan, sin pudor alguno.

 

Muchas otras promesas del gobierno de Mauricio Macri resultaron absolutamente falsas. Repasemos rápidamente algunas: “En el primer mes de gobierno van a llover las inversiones”; “Reducir la inflación es la cosa más fácil para mi gobierno”; “No vamos a devaluar”; “Los trabajadores no van a pagar impuesto a las ganancias”; “Hay que expandir la economía, no vamos a hacer ajustes”; “No vamos a echar a nadie”; “No vamos a sacarte nada de lo que tenés”; “No vamos a perseguir al que piensa distinto”; “No voy a usar al Estado para provecho personal”; “Vamos a continuar con los avances en el CONICET”.

 

El 14 de abril de 2016, la ministra de Desarrollo Social de la Nación Carolina Stanley y su viceministro Gabriel Castelli acompañaron al presidente Macri en un acto de presentación del Plan Nacional de Primera Infancia. En esa ocasión Macri se comprometió a abrir mil Centros de Primera Infancia en todo el país en el curso del 2016 y amplió su promesa a cuatro veces más, es decir cuatro mil centros antes de que finalice el mandato en 2019. En la página web del ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que conduce Stanley, no aparece ninguna información precisa acerca de la cantidad y la distribución de estos Centros, por lo cual la promesa presidencial y ministerial de los mil Centros en 2016 y los cuatro mil para el 2019 resulta de difícil constatación. Cabría saber, ya en agosto de 2017, por lo menos si la promesa de los mil Centros para el pasado 2016 se concretó o fue simplemente un altisonante anuncio incumplido de reiteradas y engañosas propagandas “PRO-populistas”.

 

Lo mismo acontece en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, gobernada desde hace casi diez años por el macrismo. El Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, el 13 de julio de 2015, prometió para ese año que “Vamos a llegar a los cien Centros de Primera Infancia en toda la ciudad”, en un acto en el que fue acompañado por Mauricio Macri, Gabriela Michetti, Diego Santilli y Carolina Stanley. Al mes de mayo de 2017 son setenta y dos los Centros de esas características que existen en la ciudad.

 

En abril de 2016, Gabriela Michetti formuló una cautivante propuesta de resignación: “sepan aguantar hasta que dentro de dos, tres o cinco años podamos salir adelante”. Lo manifestó en la provincia de Tucumán, en la misma ocasión en que describió que “la droga mata a los pobres como a la gente normal”, poniendo en evidencia la densidad intelectual y política de esta destacada dirigente del PRO, que hoy es la vicepresidenta de la Nación Argentina.

 

Los pobres, que en la sesuda reflexión de la vicepresidenta de la Nación, no serían “gente normal”, tendrán que seguir esperando y, mientras tanto, soportar estoicamente las mentiras reiteradas del gobierno actual.

 

Sobre las mentiras de la Alianza PRO-UCR y el negativo (aunque eficaz) impacto que producen, resulta útil recordar a Mark Twain, aquel escritor norteamericano que decía que “Es más fácil engañar a la gente, que convencerla de que ha sido engañada”.