¡Están bombardeando la Plaza de Mayo!

POLITICA EN LAS AULAS

Por Julio Fernández Baraibar

Muchos años después, con más de veinte años de edad, entendí con claridad, con cifras y testimonios fotográficos, qué significaban aquellas palabras.

 

Por Julio Fernández Baraibar
NAC&POP


04/09/2017

Yo tenía ocho años.

Iba al segundo grado del Colegio San José, en una época donde aún existía Primero Inferior y Primero Superior.

Ese año mi padre tuvo el único accidente automovilístico de su vida: un tonto choque en un cruce de calles le dejó una pierna quebrada.

De modo que el recuerdo está presidido por mi padre con una bota de yeso y en casa los días de semana, cosa muy infrecuente ya que siempre tuvo una excelente salud.

Hay dos momentos en el recuerdo.

En el primero, lo veo a mi padre, un hombre joven de 39 años, saltando sobre la pierna sana y gritando con alborozo y un entusiasmo político que jamás volví a verle:

¡Están bombardeando la Plaza de Mayo!

Muchos años después, con más de veinte años de edad, entendí con claridad, con cifras y testimonios fotográficos, qué significaban aquellas palabras.

El segundo momento es un tiempo después -el transcurso del tiempo es impreciso en la niñez- sentado en el banco de la escuela.

El maestro, un hermano de la Congregación de la Sagrada Familia, nos hace abrir los libros de texto y nos va indicando que debemos arrancar todas y cada una de las páginas en las que hay una foto del «tirano prófugo» y de su esposa.

La imagen de Perón en su uniforme militar, la de Evita en su hermoso vestido de Christian Dior, vuelan de los libros y van a parar al tacho de basura del aula.

Los nietos de quienes impulsaron, celebraron y auspiciaron este horrendo auto de fe son quienes intentan prohibir que los maestros hablen de la desaparición del ciudadano Santiago Maldonado, por parte de la Gendarmería, en las aulas.

Consideran que no hay que hablar de política con los chicos.

JFB/